Mujeres en el arte

Las artistas conquistan por primera vez la Galería de Honor del Rijksmuseum

Desde el ocho de marzo, este museo de Ámsterdam expondrá las obras de tres pintoras holandesas en su sala más emblemática.

Desde su fundación en el año 1800, el Rijksmuseum no había expuesto ni una sola obra de una artista en su pared más histórica. El pasado 8 de marzo, con motivo de la celebración del Día de la Mujer, el museo holandés decidió homenajear a tres célebres pintoras de la época de oro holandesa dando visibilidad a sus cuadros. The Serenade de Judith Leyster, Memorial Portrait of Moses ter Borch de Gesina ter Borch y su hermano, y Still Life with Flowers in a Glass Vase, de Rachel Ruysch son las tres obras del siglo XVII que se podrán visitar en la Galería de Honor. Aunque, a día de hoy, esta institución no está abierta al público, sí que se puede visitar a través de los tours virtuales de su página web. 

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La Galería de Honor del Rijksmuseum

Foto: Rijksmuseum

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La conquista de la Galería

La Galería de Honor del museo holandés es su joya más preciada. Su forma de pasillo extendido dirige la vista del visitante hacia las habitaciones laterales, donde se exponen las obras maestras de grandes artistas del siglo XVII. Recientemente, el museo inició un programa de investigación sobre la presencia de las mujeres en la historia cultural holandesa y su representación en la colección del Rijksmuseum, que desembocó en la voluntad de enriquecer la cultura del país con la visión femenina de grandes artistas, referentes de la edad de oro holandesa. La representación de Judith Leyster, Gesina ter Borch y Rachel Ruysch en la Galería de Honor del museo permite poner en valor la perspectiva de la mujer en la historia del país. 

Judith Leyster, escondida tras su firma

Foto: Wikimedia Commons

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Judith Leyster, escondida tras su firma

Esta iniciativa permite, a su vez, conocer un poco mejor la obra de cada una de las pintoras olvidadas. La primera de ellas es Judith Leyster, quien llegó a ser la pintora más prominente de su época. Su pintura de género, bodegones y escenas costumbristas no le dieron la fama que merecía, en parte por su costumbre de firmar los cuadros como ‘JL’, pero también por su matrimonio, la crianza de sus hijos y el control de las finanzas familiares, que la apartaron del arte. Fue una de las dos únicas mujeres que se unieron al gremio de pintores de Haarlem en el siglo XVII y llegó a dirigir su propio estudio.

'The Serenade', de Judith Leyster

Rijksmuseum

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'The Serenade', de Judith Leyster

El cuadro The Serenade es una pintura al óleo de 1629 que fue erróneamente atribuida al artista Frans Hals hasta que se descubrió su firma dos siglos más tarde. En la pintura aparece un hombre tocando un laúd desde un punto de vista ligeramente contrapicado, muy característico de la autora, que además desenfoca las piernas del sujeto para dar la sensación de que el espectador lo mira de cerca.

Gesina ter Borch, inspirada en sus poemas

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Gesina ter Borch, inspirada en sus poemas

Gesina ter Borch nunca fue una artista formada, pero sus imágenes alegóricas y sus autorretratos le abrieron las puertas del gremio, haciendo posible mostrar su trabajo y vender sus creaciones. La temática característica de sus obras era la vida familiar y acontecimientos de la época. Bosch también coleccionaba y escribía poesía amorosa, que usaba de inspiración para sus pinturas. A partir de la muerte de su hermano, sus acuarelas comenzaron a reflejar la tristeza que sentía por su ausencia. Por desgracia, a lo largo de los años solo se ha podido conservar una de sus pinturas, tres álbumes de acuarelas y decenas de dibujos.

'Memorial Portrait of Moses ter Borch, Gerard ter Borch (II)', de Gesina ter Borch

Rijksmuseum

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'Memorial Portrait of Moses ter Borch (II)', de Gesina y Gerard ter Borch

Este famoso cuadro de Gesina ter Borch fue pintado entre 1667 y 1669 con ayuda de su hermano Gerard para conmemorar a su hermano Moses, marino holandés fallecido en el asalto de Fort Languard, en Inglaterra. En el óleo sobre lienzo se puede ver a Moses rodeado de simbología militar, como el reloj de bolsillo, el cráneo, la hiedra sobre las rocas y los perros, que reflejan el tiempo, la muerte, la eternidad y la lealtad, respectivamente.

Rachel Ruysch, más cotizada que Rembrandt

Foto: Wikimedia Commons

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Rachel Ruysch, más cotizada que Rembrandt

La artista, hija de un botánico y anatomista, entró a ser aprendiz de Willen Van Aelst a los quince años. Con el tiempo alcanzó gran fama con sus pinturas, tanto que incluso fue admitida como miembro del gremio de pintores de La Haya y se convirtió en pintora oficial de la corte en Dusseldorf. Cuando se retiró y volvió a Amsterdam, siguió trabajando hasta los 83 años. Su reputación era tan grande que muchos de sus cuadros se vendían por precios superiores a las de Rembrandt.

'Still Life with Flowers in a Glass Vase', de Rachel Ruysch

Foto: Rijksmuseum

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'Still Life with Flowers in a Glass Vase', de Rachel Ruysch

En el famoso cuadro de la pintora holandesa aparecen todo tipo de flores en un jarrón: rosas, claveles, narcisos, tulipanes, bulbos, madreselva y otras variedades, todas ellas decaídas, rodeadas de insectos que se alimentan de ellas. Rachel Ruysch dedicaba la mayoría de sus pinturas a la naturaleza muerta. Flores dentro de jarrones sobre alféizares, muchas veces incluyendo insectos para dar vida a la decadencia de las plantas, que retrataba como en sus últimos momentos de vida. Utilizaba abundantes colores, tonos, sombras y flores de muchas variedades, siempre enmarcadas con un fondo oscuro y dramático.

La Galería de Honor del Rijksmuseum