Esto no es Tirol

Ausserland, los Alpes desconocidos de Austria

El corazón geográfico del país lo tiene todo para enamorar a los aficionados a los enclaves de postal: lagos de aguas que reflejan las montañas y las casitas asomadas a sus orillas, pueblos con fachadas decoradas con esgrafiados, tiendas de vestidos tradicionales y cafés donde sirven tartas dulces o muy dulces.

Hay quien piensa que esto es Tirol. Y no, aunque el paisaje de cumbres y los trajes regionales puedan recordar las imágenes típicas de esa otra provincia austriaca. Ausserland se localiza dentro de la provincia de Estiria y forma parte del área de Salzkammergut, la zona rica en yacimientos de sal que se extiende al sureste de Salzburgo. 

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Drohnenaufnahmen Tauplitzalm 01 (c) TVB Ausseerland - Salzkammergut-Tom Lamm. A vista de pájaro

Foto: TVB Ausseerland - Salzkammergut-Tom Lamm

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A vista de pájaro

Ausserland es un cul de sac. Al norte queda cerrada por las montañas Totes Gebirge, con el perfil del pico Loser (1837 m), emblema muy querido por los locales, destacando como telón de fondo en todas las fotografías. Otras cumbres relevantes son el Schönberg (2093 m) o el pico Elmberg (2128 m). Aunque no sean picos de grandes altitudes, conviene no subestimarlos a la hora de planificar una excursión y escoger la ruta que más se adapte a nuestra condición física.

Lo mejor es que cuando ya no hay rastro de nieve, los remontadores mecánicos de la estación Loser Altaussee siguen funcionando y permiten alcanzar miradores con vistas espectaculares. Los caminos que descienden pasan junto a refugios que sirven comidas, té, café y tartas típicas como la cremeschnite o la topfunstrudel, de crema y requesón respectivamente.

En invierno, cuando el paisaje vira del verde al blanco, Ausserland se convierte en un fantástico destino de nieve, con kilométricas pistas de esquí por las que también se deslizan trineos. Además de la estación de Loser Altaussee, la zona cuenta con la de Tauplitz, accesible desde la llanura de Bad Mitterndorf, que además de encrucijada es un paraíso para los aficionados al esquí nórdico.

Grundlsee Sommer 01 (c) TVB Ausseerland - Salzkammergut-Karl Grieshofer. Lagos ¿o mares?

Foto: TVB Ausseerland - Salzkammergut-Karl Grieshofer

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Lagos ¿o mares?

Los lagos Altausseer y Grundlsee se extienden como largas manchas azules, rodeados de casitas con porches, embarcaderos de madera, playas de guijarros y bosquecillos que cambian de color con el paso de las estaciones. En primavera y verano, las orillas más cercanas a los pueblos están siempre animadas por niños que chapotean y nadan, pescadores en barcas de remos y gente que pasea a pie o en bicicleta por el sendero que rodea los lagos. También hay un servicio de barcos de línea que conecta las orillas cuando se han deshelado. Tal vez la manera más contemplativa de descubrir el entorno del lago sea cómodamente montados en una carroza de caballos, con ruedas en verano y con trineo en invierno para circular sobre nieve.

Al Grundlsee se lo conoce también como el mar de Estiria porque, con sus 5 km², es el mayor lago de la provincia. Suena algo exagerado, pero solo por las vistas que ofrece ya se merece un nombre tan grandilocuente. No hay nada como alojarse en alguno de los hoteles familiares de la zona y contemplar cómo cambian los colores del lago a lo largo del día, desde que sale el sol por detrás de las montañas hasta que el crepúsculo da un toque naranja a las cumbres y la luna las sobrevuela.

Plätte am Toplitzsee 02 (c) TVB Ausseerland - Salzkammergut Katrin Kerschbaumer. El lago del tesoro nazi

Foto: TVB Ausseerland - Salzkammergut Katrin Kerschbaumer

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El lago del tesoro nazi

El lago de Toplitzsee se halla más allá del de Grundlsee. Es más pequeño pero igual de impresionante, además de misterioso pues se cuenta que los nazis escondieron un tesoro bajo sus aguas cuando tuvieron que abandonar la zona. En el refugio y bar Fischerhütte han colgado en tres grandes tablones todas las noticias sobre las exploraciones subacuáticas realizadas en busca del “tesoro nazi”. Aunque nunca se ha hallado nada que no sean restos de armamento, los habitantes de la zona dejan que el misterio siga vivo y dicen al visitante que quizá sí que hubo algún cofre con joyas, pero que alguien lo encontró y lo guardó en secreto.

GettyImages-1191797473. Bad Aussee, el kilómetro cero

Foto: iStock

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Bad Aussee, el kilómetro cero

Bad Aussee es el kilómetro cero del Ausserland, la base desde la que realizar recorridos radiales por la zona o excursiones hasta los lagos de los que bajan los dos ríos que cruzan la localidad y se unen en el centro con el nombre de Traun.

Para entender cómo este rincón de los Alpes llegó a ser un centro vacacional ya en la época del Imperio austrohúngaro hay que visitar el Museo Regional o Kammerhof. Instalado en un edificio del siglo XIV, explica el auge de Bad Aussee en la Edad Media gracias a las minas de sal, su transformación en un destino balneario para la aristocracia del siglo XIX y, ya en el XX, en centro de vacacional de montaña tanto en verano como en invierno.

El museo se halla cerca de Hauptstrasse, la calle principal, y de algunos de sus edificios más interesantes. Como el Kurhaus, de 1870, que fue el primer balneario de Bad Aussee y hoy es un teatro de danza y centro cultural, además de acoger una cafetería-confitería ideal para los días soleados. Rumbo a Grundlsee se pasa junto a la iglesia gótica de San Pablo y frente a una casa marcada por la historia de amor entre el archiduque Juan de Habsbugo-Lorena y Anna Plochl, cuyo padre dirigía la casa de postas de Bad Aussee. A pesar de su diferencia de rango social, se casaron en 1829, aunque no tuvieron el permiso del emperador Francisco I hasta 1833.

Trachtenshopping in Bad Aussee 01 (c) TVB Ausseerland - Salzkammergut Katrin Kerschbaumer. Vestirse de "ausserlander"

Sepp Wach. Foto: TVB Ausseerland - Salzkammergut Katrin Kerschbaumer

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Vestirse de "ausserlander"

Ausserland es conocida por la calidad de sus sombreros y trajes tradicionales en toda Austria y en Bad Aussee es posible vestirse de la cabeza a los pies en una mañana. En la plaza Meranplatz, la tienda Rastl Gwand lleva tres generaciones confeccionando el vestido tradicional de Ausserland, el dirndl. Falda y delantal de seda, corpiño, blusa sin cuello y manga corta, el dirndl se usa tanto de forma cotidiana como para las grandes celebraciones (bodas, bautizos, fiestas locales). Para los hombres, pantalón sobre la rodilla con una vistosa hebilla en el cinturón, camisa, chaleco y chaqueta de paño.

Para ver el origen de todo conviene entrar en Sepp Wach es uno de los dos únicos talleres artesanales que quedan en la localidad. Sus paños, pañuelos y vestidos de seda llevan los estampados y los colores típicos de la zona (verde, rosa y violeta). Todo se elabora en un pequeño taller trasero, ocupado por dos largas mesas sobre las que se despliegan telas que se van estampando de forma manual con matrices que tienen más de 50 años.

gefalltete steinsalzschichten ©salzwelten kernmayer. El oro blanco

Foto: ©salzwelten kernmayer

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El oro blanco

Como ahora la nieve y las aguas puras de los lagos, la sal ha sido durante siglos el mayor tesoro de Ausserland y de toda la región de Salzkammergut. El blanco mineral se sigue extrayendo y continúa aliñando platos, pero hoy es también un souvenir y las minas se han convertido en un atractivo turístico que puede disfrutarse en familia.

Sin la fama de las minas de Hallstatt, con 7000 años de antigüedad, o las de Salzburgo, de época celta y mucho más visitadas, la de Altaussee es la mayor mina de sal en activo del mundo. La parte acondicionada para las visitas permite adentrarse por galerías forradas de tablones de madera, ver una capilla de piedras de sal y conocer la historia de las obras de arte que Hitler escondió aquí durante la Segunda Guerra Mundial.

Paar Loserblick ©Luttenberger. Para ganar vida

Vistas al Loserblick desde el Narzissen Vital Resort. Foto: ©Luttenberger

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Para ganar vida

Las aguas de los lagos Ausserland son transparentes y sin rastro de contaminación, incluso podrían beberse según los resultados de los análisis que se realizan de forma regular. Es el resultado de décadas de concienciación e inversión en sistemas ecológicos de tratamiento de residuos. La calidad del agua se traduce en un gran biodiversidad, con un bosque muy saludable alrededor del lago y una abundante fauna, tanto de peces como anfibios y aves acuáticas.

En la orilla del lago Altausseer se halla uno de los centros de salud más prestigiosos de Austria, el VivaMayr, donde se aplica un método de curación basado en la alimentación y en el cambio de hábitos. Mientras los clientes/pacientes del Viva Mayer dan largos paseos alrededor del lago, el resto de visitantes pueden relajarse en un espacio termal pensado solo para disfrutar del agua: el Narzissen Vital Resort, en Bad Aussee. Las piscinas combinan las aguas minerales y con sal procedentes de los manantiales de la región. El baño en la piscina con salida al exterior es la experiencia que mejor sumerge al visitante en el paisaje alpino del Ausserland.

shutterstock 68516704. Narzissenfest: la fiesta de las carrozas florales (y flotantes)

Foto: Shutterstock

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Narzissenfest: la fiesta de las carrozas florales (y flotantes)

Durante cuatro días de finales de mayo, Ausserland acoge su evento más fragante y alegre: el Narzissenfest, la Fiesta del Narciso. Altaussee, Bad Aussee y Grindlsee se alternan la sede del festival de primavera más famoso del Ausserland, la Fiesta del Narciso. La próxima edición tendrá lugar del jueves 26 al domingo 29 de mayo en Altaussee.

El gran día es el domingo, cuando un gran desfile de carrozas decoradas recorre las calles principales y la ciudad se llena de esculturas florales gigantes que se colocan frente a edificios emblemáticos y plazas. Para cada figura se utilizan cientos de flores, tres o cuatro por cada centímetro cuadrado. Otro momento destacado de la fiesta es la elección de la reina y las princesas de la fiesta, un título que mantienen durante un año

El narciso es una planta bulbosa que florece a finales de invierno, tiene forma de trompeta y suele tener pétalos amarillos, pero también blancos o naranjas. El más abundante en Austria es la variedad Narcissus poeticus radiiflorus, con seis pétalos blancos y una corona amarilla que le dan forma de estrella. Curiosamente es la flor nacional de Andorra, donde se la conoce por su nombre catalán, grandalla.

 

Recibe su nombre del mito griego de Narciso, un joven de gran belleza que rechazaba a todo aquel o aquella que se enamoraba de él y que fue castigado por los dioses a morir de amor hacia sí mismo. A la flor que nació en el lugar donde murió se la llamó narciso y desde entonces representa ese amor contradictorio, que para algunos significa egoísmo y para otros belleza interna. Se dice que para desear muchísima felicidad hay que regalar un ramo, de manera que las esculturas florales del Narzissenfest encarnan enormes deseos de alegría y prosperidad.

 

Paar Loserblick ©Luttenberger