¿Puede ser la gastronomía objeto de una exposición? En Francia -dónde si no- lo tienen claro: sí. Y así lo demuestran con una exposición a la que han llamado Banquet donde la comida no se prueba... pero casi. Una visita multisensorial e inmersiva en la que tecnología está puesta al servicio del espectáculo culinario. O, lo que es lo mismo, en la que los alimentos y recetas francesas se muestran de una manera única con la que rememorar que hace 11 años fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Todo un banquete sensorial... y nunca mejor dicho.