Ayer y hoy

La basílica del Sacré-Coeur de París

Junto con la Torre Eiffel, este monumento ubicado en los alto de la colina de Montmartre es uno de los iconos más reconocibles de la capital francesa.

Cuando el templo empezó a construirse, Montmartre comenzaba a brillar como centro artístico del mundo. El paseo por el barrio parisino permite hoy rememorar aquellos años de luz y admirar las mejores vistas de la ciudad.

1 / 2
sacré-coeur-hoy

Foto: Shutterstock

1 / 2

2016

La basílica del Sacré-Coeur es el segundo edificio más alto de París después de la Torre Eiffel. Su cúpula se distingue desde muchos puntos y es uno de los mejores miradores sobre la ciudad. A la colina sobre la que se alza se asciende primero con un funicular y luego a pie por una zona ajardinada. Tras visitar el templo, en Montmartre se impone callejear. Así se descubre la Place du Tertre, siempre bohemia y llena de pintores y bistrós; la iglesia de Saint-Pierre, la más antigua de Montmartre (1147); el Museo de Montmarte, en la casa donde vivió el pintor Maurice Utrillo (1883-1955); el Espace Dalí, con más de 300 obras del genio catalán; y la Halle de Saint-Pierre, un antiguo mercado transformado en centro cultural.

sacre-coeur-ayer

Foto: Getty images

2 / 2

1875

El año en que se colocó la primera piedra del Sacré-Coeur, Montmartre aún respiraba su aire de aldea con caminos, molinos y viñedos. La Asamblea Nacional de París había decidido erigir en su colina un memorial a los caídos en la guerra franco-prusiana. El resultado fue una basílica neobizantina de piedra blanca que Paul Abadie diseñó inspirándose en Santa Sofía de Estambul, con una gran cúpula central bajo la que se colocó La Saboyarda: su campana de 19 toneladas y 3 m de diámetro. Al tiempo que crecía el templo –se concluyó en 1914– lo hacía la fama bohemia del barrio al que llegaban jóvenes artistas buscando inspiración en las tertulias de sus cafés y en cabarés como Au Lapin Agile, el más antiguo de París.

sacré-coeur-hoy

La basílica del Sacré-Coeur de París

Compártelo