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La casa de Vif donde Champollion estudió los jeroglíficos abre como museo

Además de su vida, se podrán ver objetos que utilizó en sus expediciones y en sus investigaciones sobre la antigua lengua egipcia.

Jean-François Champollion, considerado el padre de la egiptología, nació en Figeac en plena Revolución Francesa. De ahí saltó a Grenoble, donde descubrió su amor por Egipto, y de allí a París, donde se sumergió por completo en la ardua tarea de descifrar los jeroglíficos egipcios. Entre problemas económicos, políticos y personales, y con la gran ayuda de su hermano Jacques Joseph, Champollion el Joven, como se hacía llamar, logró por fin el objetivo de su vida. Ahora, el Museé Champollion ha abierto sus puertas en su ciudad natal para honrar a ambos y su aportación histórica a la arqueología.

Vif

Foto: Wikimedia Commons

Vif

Inaugurado el pasado 5 de junio, el Musée Champollion es el primer museo del mundo dedicado por entero a la egiptología. El emplazamiento no podría ser mejor: la mansión de la familia Champollion en el pueblo de Vif, catalogada como monumento histórico, que el Departamento de Isère adquirió en 2001 y que hace cinco años decidió acondicionar para albergar este museo.

Tres son los grandes temas que se tratan en el Musée Champollion: el vínculo entre los hermanos, los trabajos de investigación que llevaron a cabo y sus contribuciones a la egiptología. La exhibición permanente que se puede visitar sobre la vida y legado de ambos ocupa las estancias principales de la residencia, mientras las pequeñas dependencias personales albergan exposiciones temporales.

Después de acceder al recinto a través del jardín que recrea el paisajismo del siglo XIX, la primera planta muestra el universo familiar y la historia individual de los dos hermanos. Un recorrido a través de su ascenso en sus trabajos de investigación por el primer piso supone la antesala a la última planta, dedicada al descubrimiento de la civilización y el origen de una nueva disciplina de la egiptología.

Interior Musée Champollion
Foto: Musée Champollion (Vif)

Tras cinco años de trabajo, el museo ha sabido conservar la decoración, la pintura, los muebles y objetos pertenecientes a Jean-François y a su hermano, mezclando la esencia de la época con la contemporaneidad. El lugar, donde se retiraba el arqueólogo a estudiar, aún conserva jeroglíficos raspados por él mismo en algunas paredes. Más de 150 artículos han sido prestados de otras colecciones para ilustrar la vida de los Champollion, incluidos 82 artefactos del Louvre, como estatuillas divinas y joyas.

Entre las pertenencias que se conservan están los atuendos egipcios que vestía Jean – François en sus expediciones o una Biblia hebrea que usaba para sus traducciones. Además, el museo adquirió para su restauración el óleo ‘Los científicos de la expedición a Egipto frente al templo de Dendera’, del pintor François-Martin Testard, que atestigua el impacto y la popularización de los descubrimientos científicos del siglo XIX. Según la curadora de patrimonio y directora del museo, Caroline Dugand, los objetos y obras que se guardan en la casa “encarnan la sed de investigación de los hermanos y nos invitan a compartir su increíble pasión por Egipto”.