"Salta conmigo"

Un castillo hinchable revoluciona el MNAC

White Bouncy Castle es un objeto ideado por el coreógrafo William Forsythe que pone a todo el mundo a saltar

Eran los años 80 de la movida madrileña, cuando el grupo Tequila, encabezado por Ariel Rot, comenzaba a cantar aquel estribillo pegadizo que animaba a todos a saltar: un ‘salta, salta conmigo’ que ahora le viene que ni pintado a la instalación estrella que el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) ha montado con motivo de la celebración del Festival Grec 2019. Saltar en un museo nunca fue tan divertido.

 

 

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5. White Bouncy Castle Sala Oval, foto Marta Mérida. 5. White Bouncy Castle Sala Oval

Foto: MNAC | Marta Mérida

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¡Ah del castillo!

El cubo gigantesco que toma la forma de una especie de gran castillo hinchable de color blanco podría ser un dibujo animado, pero no, es el White Bouncy Castle, una instalación artística de los coreógrafos William Forsythe y Dana Caspersen con música de Joel Ryan. Aquí se viene a experimentar la euforia contagiosa de saltar sin parar. Esta colaboración del MNAC con el Grec Festival es fruto de la visión social y participativa que inspira todos los programas del museo, haciendo accesible el trabajo con artistas de disciplinas diversas a la mayoría de la población. El precio de 2 euros es popular y da derecho a 15 minutos de experiencia. Los responsables lo consideran un tiempo suficiente, ya que  —según comentan — saltar en comunidad es agotador.

1. White Bouncy Castle al Museu Nacional, foto Marta Mérida. 1. White Bouncy Castle al Museu Nacional

Foto: MNAC | Marta Mérida

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Yo digo, salta, salta conmigo...

El enorme castillo inflable de color blanco (35m x 13m x 12m) ocupa la Sala Oval del Museu Nacional, convertida por unos días en una plaza pública abierta a la participación de todos. Quienes lo visiten están invitados a botar, rebotar, caer, inclinarse, tumbarse, reír, y volver a comenzar. Dada la elasticidad del material con el que se ha construido el castillo, el movimiento está asegurado aunque uno no quiera moverse. El cuerpo se desestabiliza  y la escena alcanza tintes de un humor absurdo contagioso. No se puede dejar de saltar como en un sonambulismo afectado por la composición musical creada por Joel Ryan. Por supuesto, clips, piercings, plumas, abrelatas y otros objetos punzantes están prohibidos en defensa de la diversión. Tampoco es un juego de niños, pues está permitido sólo a partir de los seis años.

iStock-459031587. El palacio que cubre el castillo

Foto: iStock

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El palacio que cubre el castillo

Después de saltar como un loco espera el MNAC. Este museo, que en 2018 alcanzó los 891.346 visitantes, es una de las instituciones culturales más importantes de Barcelona. Y no solo por la colección de arte centre los que destacan los frescos de las iglesias románicas de los Pirineos. También por el edificio que lo alberga. Levantado en 1929 para acoger los eventos más ceremoniales de la Exposición Universal, el bautizado como Palacio Nacional es el edificio con el que la ciudad pasó página y se desprendió del Modernismo. De ahí que su estilo sea novecentista y clasicista, destacando entre todas sus estancias la sala oval que, en estos días, cuenta con un castillo muy diferente.

iStock-517835011. Mucho arte

Foto: iStock

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Mucho arte

Después de la Exposición Universal, este palacio ha sido intervenido poco a poco hasta ser lo que es hoy: el gran museo de la ciudad. Pero, más allá de sus exposiciones y de su colección permanente que va desde el arte medieval hasta la contemporaneidad, lo que destaca es que la propia sede es una obra de arte en la que hay desde un mural de Miró hasta unos frescos de Manuel Humbert, Josep de Togores y Francesc Galí.

1. White Bouncy Castle al Museu Nacional, foto Marta Mérida

Un castillo hinchable revoluciona el MNAC

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