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Ciudad de México: lo que el turista no ve

La capital azteca es un universo de estímulos difícil de ordenar pero que, si se profundiza en ella, regala hallazgos inesperados.

Ciudad de México puede ser una de las ciudades de la aldea global más injustamente tratada. Miles de turistas pasan sólo por su aeropuerto para tomar un vuelo que les lleve al Caribe, Baja California o las playas del Pacífico, o se quedan dos noches para hacer el tour a las pirámides de Teotihuacán, ver el entorno del Zócalo, y el Museo de Antropología. Se van sin vivir una ciudad vibrante, culta, llena de historia y con espacios de enorme belleza.

Los defectos de CDMX son evidentes y todos son ciertos: tráfico insufrible, contaminada, inabarcable, hay que tener ciertas precauciones con la seguridad… Pero detrás de eso existe una urbe con una gastronomía fabulosa, una cultura desbordante y unas calles llenas de contrastes. Además, justamente por su poco turismo, diluido en una metrópolis de 21 millones de habitantes, la ciudad es marcadamente “chilanga”, carácter propio de los capitalinos. Eso la hace auténtica, una virtud extraña hoy en la aldea global.

 

 

 

 

Mercado de Sonora: donde habita la santa muerte

El mercado de Sonora es famoso por ser el mercado de la brujería. Allí uno puede encontrar todo tipo de hierbas medicinales, fetiches, restos de extraños animales o estatuillas de La Santa Muerte o Jesús Malverde, el santo de los narcos. Para los interesados en esa temática, a dos kilómetros del mercado de Sonora, en la esquina entre las calles Doctor Vertiz y Doctor Liecaga, hay una capilla de la Santa Muerte que se puede visitar.

 

Donceles, la calle de los millones de libros

Una de las calles principales del Centro Histórico es la calle Donceles. Esta es la vieja calle gremial de los libreros. Allí están algunas de las mejores y más espectaculares librerías de lo viejo del mundo (librerías de segunda mano) con decenas de miles de libros desparramados por todas partes. Son todas propiedad de varios hermanos de una misma familia. La librería Regia, con más de un millón de ejemplares, es la mayor de todas. Al final de Donceles, donde empieza la calle Justo Sierra, está la librería Porrúa, en cuyo ático hay un restaurante bar con unas fantásticas vistas. Justo a su espalda, en la calle San Ildefonso, está el Antiguo Colegio San Ildefonso, un viejo edificio del siglo XVI con destacados murales de los grandes muralistas mexicanos como Alva de la Canal, Siqueiros, Orozco…

 

Una ópera en Bellas Artes

El Palacio de Bellas Artes, situado en el famoso parque de la Alameda Central, es uno de los edificios icónicos de CDMX y uno de los palacios de ópera más bellos y renombrados del mundo. Su fachada y cúpula son brillantes, su museo de murales es impactante, pero muchos turistas no visitan la sala del teatro por dentro. Es uno de los pocas salas de teatro que hay en el mundo de estilo art decó y asistir allí a una ópera, ballet o concierto es pegar un salto de un siglo atrás en el tiempo. Sentado en el patio de butacas uno puede entretenerse contemplando la obra o contemplando la belleza del recinto.

 

Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central

En la propia Alameda Central, frente al imponente museo Franz Mayer, está el pequeño Museo Mural Diego Rivera donde se puede admirar su famosa obra “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”. El mural, casi un resumen de la historia de México y sus principales protagonistas, fue rescatado entre los escombros del cercano Hotel del Prado, en cuyo vestíbulo originalmente estaba la obra, tras el demoledor terremoto de 1985.

 

Tacos junto al Caballito

Los mexicanos comen a todos horas tacos, en la calle de pie o sentados en mesas con todo tipo de salsas picantes alrededor. Taquerías hay miles. Cada colonia tiene las suyas de referencia, pero destacamos una para comer de pie y otra para hacerlo sentados: -En la calle, un puesto callejero muy recomendable es Los Provolones, cerca del Monumento del Caballito y el Monumento a la Revolución, en la esquina entre Rosales Tabacalera y Tomas Alva Edison. Su especialidad es añadir provolone a sus sabrosos tacos. Está además cerca de la Alameda Central y el Paseo de la Reforma, así que pilla bien en diversas rutas turísticas si se quiere comer algo deprisa. - El clásico El Califa, que tiene restaurantes por toda la ciudad, es una buena opción para los que quieran comer tacos tradicionales y descansar un poco. https://elcalifa.com.mx/

 

La catedral de la lucha libre mexicana

Una posibilidad para vivir una divertida noche mexicana es el Arena México, en la calle Doctor Lavista 189. Cada martes, viernes y domingos se celebran veladas de la lucha libre mexicana. El espectáculo de enmascarados peleando por mantener oculta su identidad es icónico, pero lo divertido no es lo que pasa en el rin sino fuera. El público enloquece, se divierte, chilla, insulta, se mofa y se convierte en parte esencial del espectáculo.

 

Avd Masaryk: el rodeo drive mexicano

Algunos en CDMX definen la Avenida Masaryk como la “Rodeo Drive mexicana”, en referencia a la famosa calle del lujo de Los Ángeles. Y de alguna manera lo es. Allí, y en el entorno del barrio de Polanco, se congregan las mejores boutiques, bares y restaurantes de la ciudad. Los coches blindados, guardaespaldas, terrazas con música a todo volumen, gomina en el pelo y tacones altos forman parte del paisaje urbano de Masaryk. Acercarse a ese México es imprescindible para entender también el complicado entramado social del país. En Polanco hay además una importantes oferta cultural que incluye los museos Soumaya, Antropológico (imprescindible ir), el Museo Jumex, y el Seminario de Cultura Mexicana.

 

Auditorio Nacional: donde veneran a los artistas

CDMX tiene banda sonora. La música forma parte de la cultura del país y se escucha en todas partes a todas horas y en múltiples formatos y lugares, pero el Auditorio Nacional tiene algo especial. Hay que vigilar la programación con tiempo porque por allí pasan los mejores grupos y cantantes nacionales e internacionales y a veces se venden todas las entradas rápido. Un concierto en el Auditorio Nacional es distinto porque se une una inmensa sala, con capacidad para 10.000 personas, con una buena acústica y la pasión del público mexicano. Para los nostálgicos de la música española de los 80 y 90, es fácil ver pasar por allí a las grandes figuras patrias. México trata muy bien a sus artistas porque en México a los mitos se les venera y nunca pasan de moda.

 

Un castillo de los Habsburgo en México

El Bosque de Chapultepec es el gran parque histórico de la ciudad. Especialmente los domingos se llena de vida entre vendedores ambulantes y miles de visitantes que acuden al zoológico, jardín botánico, embarcadero….Pero en el parque está también el Castillo de Chapultepec, un importante trozo de la historia patria y poco conocido por muchos turistas. México tuvo un emperador austriaco, Maximiliano de Habsburgo, que entre 1864 y 1867 fue el emperador de México. Su peculiar historia, narrada en un fabulosa novela de Fernando del Paso titulada “Noticias del Imperio”, acaba con su fusilamiento en la ciudad de Querétaro. El castillo de Chapultepec es donde tenía Maximiliano su residencia oficial con su mujer Carlota. Se pueden visitar sus estancias y desde la colina hay unas magníficas vistas de la ciudad.

 

Cine Tonalá: cultura alternativa

La cantidad de oferta gastronómica, antros, discotecas, teatros, cines y tiendas modernuquis en las colonias La Condesa y La Roma hacen de ellas el centro neurálgico del mundo “cool” de la ciudad. Hay muchos centros culturales y teatros, pero el Cine Tonalá, en la calle Tonalá 26, ofrece diversas opciones. Tiene una alternativa cartelera de películas nacionales e internacionales, que complementa con interesantes documentales, conferencias, conciertos, talleres, divertidos monólogos, librería y bar-restaurante. Es un buen lugar para aproximarse el efervescente mundo cultural juvenil mexicano.

 

San Ángel: pinturas en la Plaza San Jacinto

El otro barrio de estilo colonial. Bellísimo, de calles empedradas y grandes casonas con enormes enredaderas. Es recomendable ir allí los sábados, cuando en la Plaza San Jacinto hay un mercado de pintura en el que decenas de artistas exponen sus obras. En la misma plaza está el Bazar Sábado, que cuenta con muchas tiendas de pequeños artesanos, y pegado al Bazar está la Plaza Tenanitla y la calle Benito Juárez con algunas de las mejores tiendas de buena artesanía y suvenires de la ciudad. Luego, subiendo la calle Juárez está la bella Parroquia de San Jacinto y callejeando se llega al Museo Estudio de Diego Rivera y Frida Kahlo. Allí murió el genial pintor y compartió espacio de creación con la que fuera su mujer durante un tiempo. Por último, está el Museo del Carmen que tiene un inquietante colección de momias.

 

La calle de las haciendas de Coyoacán

El barrio de estilo más colonial de la ciudad y quizá el más bello. Es el lugar al que se trasladaron los conquistadores españoles a vivir tras la reconquista de Tenochtitlán. Sus calles empedradas, viejas casonas coloniales con sus muros de colores, placitas… representan esa imagen de México colorido y alegre que todos tienen en mente. La calle Francisco Sosa es un punto especial. Allí están, entre otros lugares, la Fonoteca Nacional, la Casa de la Cultura Jesús Reyes Heroles, el Parque Santa Catarina o el Instituto Italiano de Cultura. También merece un paseo el parque de los Viveros de Coyoacán, uno de los mejores de la ciudad, y un excelente lugar para comprar plantas o flores. En Coyoacán hay dos museos muy interesantes. La archifamosa Casa Azul de Frida Kahlo, para la que mejor comprar los tickets y reservar hora por internet, y la casa museo de Leon Trotsky, donde lo asesinaron.

 

Dolores Olmedo: la casa del perro azteca

El Museo Dolores Olmedo, en Xochimilco, es una vieja hacienda del siglo XVI cuyo edificios y jardines ya merecen la visita. Pero además tiene la colección más numerosa de obras reunidas en un mismo lugar de Diego Rivera y Frida Kahlo, junto a una completa muestra de arte mexicano hispano y pre hispánico. Como peculiaridad, hay la posibilidad de ver a los raros perros aztecas o xoloitzcuintle. Es un perro sin pelo originario de México. En el sur de la ciudad es recomendable incluir en la ruta el Museo Anahuacalli y la obligada visita a la Universidad Autónoma donde contemplar la famosa fachada de la Biblioteca Central, el original estadio olímpico y el Museo de Arte Contemporáneo.

 

Hasta “la Guadalupe” a pedaladas

Los domingos hay una forma peculiar de conocer la ciudad: Muévete en Bici. Ese día buena parte de la urbe se cierra al tráfico de 8 de la mañana a 2 de la tarde y los ciclistas se adueñan de las calles. Hay puntos donde alquilan bicicletas para hacer, por ejemplo, una ruta en línea recta desde el Museo Antropológico hasta la Basílica de Guadalupe tras atravesar el famosísimo Paseo de la Reforma. Muy bien indicado todo, con diversos puntos de asistencia o actividades durante el recorrido, el programa permite por un día pasear por la ciudad del tráfico infernal sin apenas coches. El recorrido total de Muévete en Bici es de más de 50 kilómetros, en redondo, y llega desde el norte hasta las famosas piscinas olímpicas. ¡Muy recomendable!

 

Chapultepec