Un viaje de conquista

Ciudades y yacimientos marcados por el paso de Alejandro Magno

Desde la mítica Alejandría hasta otras menos conocidas, como Sidón, el militar macedonio llegó a acumular decenas de conquistas, algunas de ellas con vestigios de su imperio.

Se dice que Alejandro Magno llegó a fundar hasta 70 ciudades a lo largo de la expansión de su imperio desde Europa hacia Asia. Desde el 334 aC, su avance, que se extendió durante sus trece años de reinado, cambió por completo la estructura política y cultural de las zonas en las que gobernó. Con su pronta muerte en Babilonia y sin poder terminar su conquista de la península arábiga, dejó un gran legado de ciudades, gran parte de ellas con su nombre, que o bien fueron desapareciendo (algunas aún con vestigios de su existencia), o bien se convirtieron en grandes localidades que perduran en la actualidad. Este es un pequeño listado de ellas.

 

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Pella (Grecia)
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PELLA

Al norte de Grecia, la antigua ciudad de Pella, capital del Reino de Macedonia, supuso el inicio de la conquista del imperio de Alejandro Magno. Lugar de nacimiento del denominado por algunos como faraón, la ciudad se ubicaba sobre una colina rodeada de marismas, supo guardar su esplendor y desarrollo hasta el 90 aC, cuando un fuerte terremoto sacudió la ciudad y fue abandonada, fundando Augusto años más tarde una nueva colonia a escasos kilómetros.

Sin embargo, los arqueólogos siguen trabajando en el lugar por la riqueza arqueológica que conserva, cuyos vestigios van de mediados del siglo IV al II aC. Algunos de sus espacios están abiertos al público, como la Casa de Dionisio, la Casa del Rapto de Elena o la Casa de Poseidón, además del santuario de Afrodita o el de Darron, y el Museo Arqueológico de Pella, donde conocer más sobre la vida privada y pública de los habitantes de Pella, además de sus costumbres y su arquitectura, siendo posible ver también un busto de Alejandro Magno.

Halicarnaso
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HALICARNASO

Actualmente Bodrum, en Turquía, Halicarnaso fue una ciudad perteneciente a Grecia que, originalmente, solo ocupaba una pequeña isla cercana a la costa del mar Egeo donde hoy se ubica el Castillo de San Pedro de Halicarnaso, de la Edad Media. Cuando Alejandro Magno llegó a la ciudad en el 334 aC esta estaba bajo el control del sátrapa persa Orontobates, que contaba con una gran flota, por lo que el asedio fue feroz.

Aun así, el conocimiento militar del conquistador pudo con la resistencia persa en uno de los enfrentamientos más sangrientos de su campaña. Sin embargo, la ciudad quedó en muy mal estado debido a la gran destrucción por ambas partes, y Alejandro Magno decidió devolvérsela a la reina Ada, que se la había cedido en su testamento, y más tarde, en el siglo XV, pasó a ser un importante obispado. Actualmente aún se conservan los restos del Mausoleo de Halicarnaso, considerado una de las siete maravillas del mundo antiguo, que sucumbió en el siglo XIV por un terremoto.

Ankara
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ANCYRA

La actual Ankara (Turquía), conquistada en el año 333 aC tras la Batalla de Issos en la que derrotó al rey persa Darío III (poniendo fin al reinado persa), está aún hoy día envuelta de misterio por la falta de detalles históricos. Más tarde, una tribu de gálatas la hicieron su capital para luego ser gobernada por el emperador Augusto, acabando en manos de los selyúcidas en 1073, poniendo fin al dominio del Imperio Bizantino.

Durante las últimas excavaciones que se han llevado a cabo en el antiguo teatro romano de la cercana Konurlap se ha encontrado un busto de mármol del emperador macedonio en perfecto estado realizada en el siglo II dC. Sin embargo, poco o nada queda de la época de su reinado, aunque la ciudad sí que guarda una gran importancia histórica y arqueológica, como la ciudadela, la fortaleza o los baños romanos.

Sidón
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SIDÓN

Sidón, en la costa del Líbano, era una de las tres urbes con más peso económico de la región, por lo que varios pueblos acabaron apoderándose de ella, incluído el macedonio de Alejandro Magno. La ciudad se rindió sin poner mucha resistencia, ya que se conoce que la población tampoco tenía mucha simpatía por los persas que la dominaban. Una de las anécdotas del reinado del emperador se da aquí, puesto que decidió nombrar monarca local a un jardinero de nombre Abadlónimo.

Conocida como la ciudad de los jardines por sus grandes plantaciones frutales, también quedan en ella restos de las construcciones defensivas que a lo largo de los años se levantaron en la ciudad. El Castillo de Sidón es una de las más famosas. Levantado sobre un templo fenicio y con una mezquita otomana, está ubicado en una isla comunicada con la costa por un puente de piedra de 80 metros de largo hecho por los árabes.

Tiro
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TIRO

Frente a la costa del Líbano, una fortificada isla con sólida defensa y una marina bien equipada se mostraba casi inexpugnable, pero nada se le resistía a Alejandro Magno, por lo que decidió construir un camino elevado que se conoce como Puente de Tiro para conectar la isla con la costa y así atacar las murallas con menor dificultad. Bloqueados también los suministros que llegaban al lugar, el emperador mostró clemencia con sus habitantes y convirtió el lugar en un punto estratégico.

La ciudad, que fue declaradaPatrimonio de la Humanidad en 1984, es una de las más grandes del país y se la conoce como ‘Dueña de los Mares’. Uno de los sitios arqueológicos más visitados es el de Al Mina, donde antiguos emplazamientos públicos como baños, calles y columnas que aún siguen en pie muestra a los visitantes lo que queda de la época romana y bizantina. Cerca se encuentran los restos de la Catedral Cruzada, pero quizá son los vestigios de Al Bass, con el hipódromo romano mejor conservado del mundo, además de la necrópolis, un acueducto y un arco monumental, lo más visitado de Tiro.

Alejandría
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ALEJANDRÍA

En el año 331 aC, después de la conquista de Egipto y la toma de Menfis, Alejandro Magno decidió establecer la ciudad que sería centro administrativo, cultural y comercial de la región en el delta del río Nilo para tener un mejor acceso al Mediterráneo y a sus rutas marítimas. Conocida por ser una de las más grandes y prósperas del mundo antiguo, la ciudad alojó la famosa Biblioteca de Alejandría y su Faro, una de las siete maravillas del mundo antiguo.

Tras el incendio de la primera y el terremoto que destruyó el segundo - tras lo cual se usaron sus piedras para construir la Ciudadela de Qaitbay -, Alejandría esconde aún su aire cultural en lugares como su nueva biblioteca, las catacumbas de Kom el Shoqafa, del siglo II dC, o la mezquita Abu al-Abbas al-Mursi, levantada en el siglo XVIII. Sin embargo, el Museo Arqueológico de Alejandría puede ser una de las visitas más interesantes para descubrir la historia que varios imperios han impreso en la ciudad.

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Damasco
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DAMASCO

Conquistada durante la campaña de levante de Alejandro Magno en el año 333 aC, Damasco, antigua ciudad estratégica de la región que ahora ocupan la actual Siria y el Líbano, se rindió fácilmente ante las fuerzas macedonias, un pacifismo que ayudó a conservar la ciudad en buen estado y a aumentar su reputación militar, proporcionándole fuerzas para seguir expandiéndose hacia el este.

Hoy en día, la ciudad es sagrada tanto para cristianos como para musulmanes, y se considera la ciudad más antigua del mundo que ha sido habitada de forma continua. Su ciudad antigua, Patrimonio de la Humanidad, tiene vestigios bizantinos, romanos, omeyas y otomanos, entre otros muchos. Desde la mezquita de los omeyas hasta las puertas y murallas que la rodean, pasando por el mausoleo Sayyidah Ruqayya, la ciudad está repleta de lugares que visitar para conocer su historia a fondo.

Susa (Irán)
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SUSA

Ubicada en Irán, Susa fue capturada en el año 331 aC después de la victoria de Alejandro Magno en la Batalla de Gaugamela. Ubicada en el suroeste del actual Irán, su riqueza de recursos y su posición estratégica atrajeron al emperador, que por suerte pudo obtenerla sin necesidad de luchar. De este modo, los tesoros de la ciudad no sufrieron daños y pasaron a manos de los macedonios, financiando así gran parte de la carrera militar del conquistador.

La conocida como ‘perla del Sahel’ alberga hoy una medina milenaria Patrimonio de la Humanidad rodeada por una muralla almenada y dos de sus puertas originales aún en pie. La gran mezquita y el museo arqueológico son dos de las visitas que no pueden faltar en un viaje a Susa, a las afueras de la cual se encuentra el zigurat Choga Zanbil, uno de los mejores conservados de la antigua Mesopotamia. También es posible ver los restos de la antigua Susa, con la acrópolis, la villa real y el gran palacio, además del castillo, un conjunto también Patrimonio de la Humanidad.

Persépolis
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PERSÉPOLIS

La caída de Persépolis a manos del conquistador macedonio se dio en el año 330 aC. La entonces capital del imperio persa era una de las ciudades más importantes y simbólicas del mundo antiguo. En su avance desde Susa, Alejandro Magno encontró una Persépolis prácticamente indefensa, en la que los persas se habían retirado, aunque con daños considerables al patrimonio del lugar.

Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, los restos que hoy se pueden visitar son solo un reflejo del apogeo de un gran imperio. El gran complejo palaciego que levantó Darío I se muestra hoy con escalinatas, columnas y puertas en las que ver los bajorrelieves de la época, con toros, grifos y leones. También merece la pena alejarse un poco de la ciudad para visitar la necrópolis de Naqsh-e Rustam, con tumbas excavadas en la roca y decorada del mismo modo.

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Hamadan (Irán)

ECBATANA

Ecbatana (actualmente Hamedan) fue una antigua capital del imperio medo conquistada por Alejandro Magno tras la caída de Persépolis en el 330 aC. El rey había huído, dejándola indefensa ante la llegada del macedonio, que tuvo clemencia y respetó las costumbres y tradiciones de los habitantes, que le rindieron pleitesía. Situada al oeste de Teherán, esta es una de las ciudades más antiguas de Irán.

Este importante paso de la Ruta de la Seda guarda monumentos tan importantes como el sitio arqueológico de la antigua Ecbatana, donde muros de piedra y arcilla y cimientos de estructuras palaciegas cuentan la historia de épocas pasadas. Una de las piezas más interesantes es la Piedra del León, una estatua de la época de Alejandro Magno. Entre mausoleos, mezquitas e iglesias se muestra la impresionante artesanía de la región, rica por su tejido y sus cerámicas.

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Herat
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ALEJANDRÍA ARIANA

Situada en el camino de las antiguas rutas comerciales entre India, China, el Oriente Medio y Europa, Alejandría de Aria - también conocida como Alejandria Ariana -, está dominada por las ruinas de una ciudadela construída por Alejandro Magno a finales del 330 aC durante su campaña de expansión, en la que se hizo con el mando de Artacoana y la reconstruyó.

Bautizada por Herodoto como el granero de Asia Central, la actual Herat fue convertida por el conquistador en un importante centro político, cultural y económico de la región con una posición estratégica en la Ruta de la Seda. Cuando colapsó su imperio, la ciudad desapareció, pero a día de hoy aún quedan visibles sus restos en el área general del asentamiento moderno de Herat, en Afganistán.