Los Van Eyck del spray

Cómo el street art ha redibujado el paisaje de Gante

El arte urbano ha puesto a la ciudad en el mapa mundial con obras de grandes figuras internacionales.

Hubo un tiempo en que ese decorado que convierte a Gante en una ciudad de película lo componían únicamente palacetes, murallas y castillos. En el siglo XVI era, después de París, la ciudad medieval más grande de Europa al norte de los Alpes. De aquellos tiempos conserva el señorial Gravensteen –el castillo de piedra de los Condes de Gante se construyó en una época floreciente durante los siglos XI y XII-, también maravillosos templos religiosos que guardan tesoros como el Cordero Místico de Van Eyck, en la Catedral de San Bavón, una singular arquitectura y las adoquinadas calles que la serpentean.

La ciudad presume de numerosos sitios Patrimonio Mundial de la UNESCO, además de museos y galerías de arte, que la convierten en un paraíso cultural. Todos estos y más factores la dibujan como postal idílica para quienes la visitan... Un escenario de cuento que el tiempo ha ido cincelando, pasando por un periodo industrial que fue el germen de su nueva piel: el street art. 

 
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Foto: VisitGent

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Gante y su ADN gafritero

La irrupción más importante del grafiti a finales del siglo XX se encontró con dos puntos álgidos que sirvieron de motor e inspiración, América y Alemania. En Berlín, a comienzos de los 70 la gente del gueto comenzó a escribir y pintar en el Muro en señal de protesta. Patrones similares se fueron repitiendo en muchas otras ciudades de Europa y del mundo. Algo a lo que no fue ajena la capital de Flandes Oriental, Gante.

En concreto, existen unas cuantas razones para que se diera un escenario así. El por qué de ello lo explica a Viajes National Geographic Dries Van Melkebeke, project manager del departamento de Street Art del área de Cultura de Gante: “Está en nuestro ADN, siempre hemos sido alternativos y su bagaje industrial lo ha facilitado. Somos muy afortunados por tener artistas como ROA o Bué The Warrior, entre otros, que han tenido éxito internacionalmente y han ayudado a que la gente apreciara el arte, una ventaja que tenemos y no todas las ciudades comparten. El hecho de tener una gran oferta de escuelas de arte y escuelas de postgrado es también muy importante. Gante es la segunda ciudad universitaria más grande de Bélgica y viene mucha gente de fuera a estudiar que al terminar se queda en la ciudad; es una atmósfera propicia para que desarrollarse”. 

 
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Foto: VisitGent

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La superación del vandalismo

“El vandalismo de ayer puede ser el legado del mañana”: esta cita que la escritora Alison Young recoge en su libro Street Art, Public City es un grito esperanzador a esa puerta que se comenzó a abrir hace años al grafiti. Algunos artistas comenzaron a promocionar sus nombres en las paredes hasta pasar a formar parte de lo mejor del arte urbano contemporáneo. 

La posterior creación de figuras y representaciones que servirían de protesta a temas como la contaminación, la paz, los derechos humanos o la extinción de los animales -como el artista belga ROA trata de denunciar con muchos de sus murales-, consiguió que los nombres comenzaran a ser conocidos y más que eso, alabados. Elementos del paisaje urbano, paredes, pavimentos, espacios públicos han funcionado como hoja en blanco para acercarse a los pensamientos de la gente sobre los distintos asuntos que van aconteciendo. Lemas, frases, imágenes contribuyendo a la identidad urbana y la memoria social. 

Aunque el grafiti ilegal nunca fue un asunto problemático como en otras grandes ciudades, al comienzo de su implicación, cuenta Van Melkebeke que retiraron muchos grafitis de algunos lugares “por ese efecto de inseguro o peligroso al que estaba ligado”. Eso les llevó a conocer a muchos artistas, organizar grafiti jams y comenzar a construir una comunidad. “Retirábamos grafitis ilegales de las fachadas de propietarios que nos lo pedían, pero con el reglamento establecido también podíamos favorecer a que esas paredes pudieran contar con buenas obras. Si se aprecia la parte bonita que tiene y le cedes un hueco a los artistas, también funciona como una buena forma de prevenir las obras no deseadas”, explica.

 
Werregarenstraatje

Foto: VisitGent

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La calle de los grafitis de Gante

La Werregarenstraatje, en el corazón de la ciudad, popularmente conocida como Graffiti Street, lleva desde 1995 coloreada por un sinfín de murales efímeros. Su ubicación céntrica y su peculiar urbanismo ha hecho que sea todo un éxito turístico. Sin embargo, ciertos artistas de larga trayectoria la han dado la espalda al no encajar con su filosofía mientras que otros más amateurs usan esta galería como plataforma para arrancar. En Oude Dokken se encuentra otra localización que desde años viene cumpliendo esta función, aunque algo más alejado del foco mediático. Una zona en continuo desarrollo que ha tolerado el grafiti y gran expositor de obras de artistas que intervienen de forma legal y otros no tan legal, dejando alguna que otra buena pieza.

 
ROA-Gante

Foto: VisitGent

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ROA: la estrella que salió de Gante

Considerado uno de los mejores artistas, ROA es conocido por sus impresionantes murales de animales y sus esqueletos en blanco y negro. No solo ha hecho de su lugar de nacimiento una obra de arte, situando la ciudad en el mapa del arte urbano, sino que, además, el belga tiene piezas repartidas por todo el globo y urbes como Bangkok, Berlín, Nueva York, Lagos, Londres y hasta el Soho de Málaga guardan un pedacito de su mundo. 

Sus manos están curtidas y en sus grietas guarda infinidad de secretos de lo que un día fue .“Ya no tengo 16”, decía el día de su 44 cumpleaños el pasado julio en Gante. Había quedado con un buen número de colegas para celebrar el día entre sprays y brochas, entre antiguas cocheras de trenes que habían quedado en desuso. Le acompañaba su colega de la infancia, Sozyone: “una leyenda en Bélgica” contaba el de Gante sobre el asturiano de Bruselas. La invitación iba acompañada de una sola regla: prohibido hablar de trabajo, así que se puso a pintar colgando el cartel de no molestar. 

ROA, que no tiene presencia en las redes y huye de los formalismos y formalidades, logra dotar de vida a cualquiera de sus animales, a pesar de mostrar únicamente sus órganos o anatomía ósea; ignorando el color -excepto el rojo cuando recurre a la sangre- es capaz de llenar de detalles toda su composición. Los protagonistas son normalmente animales nativos de donde realiza la intervención, de ahí que Gante cuente con numerosos insectos, roedores, pequeños y grandes mamíferos y aves en tantas de sus paredes. Estampas que dejan boquiabierto, por su estilo salvaje y visceral. Como ocurre con el de muchos artistas, el anonimato le ha permitido preservar su trabajo y espíritu libres.  

 
Wallinofficial-GUM

Foto: Wallinofficial

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El legado de ROA

La cultura americana y su influencia, las enseñanzas del hip-hop y su curiosidad por lo relacionado a él, fueron durante los 80 el motor de ROA para salir a las calles a pincelar en ellas sus pensamientos. El artista y creativo urbano lleva trabajando en paredes de fábricas abandonadas desde 2009, y en otros escenarios de aire decadente con un carácter único, donde sentirse tranquilo. 

La última intervención oficial fueron 290 m2 de esqueletos de animales, entre ellos el elefante, el rinoceronte y el oso grizzli, que han pasado a habitar la fachada del GUM, el Museo de la Universidad de Gante, cuyas colecciones han servido de inspiración al artista. Un valor añadido al paisaje urbano de la ciudad que ahora cuenta con un punto de interés más. De sus conejos en la fachada de una fábrica Tempelhof, un céntrico barrio, ya han pasado más de diez años.

Joachim Jongenstragel(c) Michiel Devijver (1)

Foto: VisitGent

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Y artistas emergentes...

Nacido en Gante en el seno de una familia de dibujantes, Bué the Warrior lleva desde los 17 con un bote de spray en su mano y ha conseguido crear un lenguaje propio a través de sus figuras y criaturas sonrientes repartidas por estratégicos puntos de la ciudad. Uno de sus murales más famosos, cargados de polémica, está en el corazón de la ciudad, a los pies de un canal, en un marco difícil de olvidar. 

Otro nombre belga que también resuena en la escena internacional y ha dejado su huella en la ciudad es el de Joachim Lambrechts, quien pintó un inconfundible mural de estilo pop en la fachada del Arteveldehogeschool a ras del canal. El amor que su personaje reparte queda reflejado en el agua nítidamente y acompaña al peatón o ciclista en todo su paseo. La lista de nombres que han dejado huella en la ciudad da para largo, pero lo mejor es descubrirla -a poder en persona- a través de iniciativas como la de Street Art Cities, Google Arts & Culture o el mapa que creó la organización Sorry not Sorry. 

 
Wallinofficial

Foto: Wallinofficial

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Formas de encumbrar el grafiti

El departamento de Street Art para el que trabaja Dries Van Melkebeke y las iniciativas que han llevado a cabo han contribuido a la eclosión de la escena en la ciudad. “Respaldamos artistas, organizamos proyectos y los financiamos y tratamos de asegurarnos de que las intervenciones se hagan correctamente y no se metan en problemas” cuenta el belga.

En paralelo, han surgido otras plataformas creadas  para tender lazos entre los jóvenes, el arte urbano y la escena cultural. Una de ellas como Wallin, una organización con Solid 9.0 al frente enfocada a promocionar y dar forma a la escena del street art y el graffiti en Gante. 

En Wallin celebran eventos, comisarían murales y organizan tours que recorren diferentes intervenciones por la ciudad: “una buena forma de congregar gente dentro y fuera del panorama” cuenta.  Ellos están detrás de la intervención que se está haciendo en las viviendas sociales de Nieuw Gent, una iniciativa ideada con el fin de rehabilitar la zona. 

 
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Foto: VisitGent

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Grafitis con mística

El año 2020 está dando mucho de sí en Gante; también para rendir homenaje al maestro flamenco autor del Cordero Místico, con el evento anual ‘OMG! Van Eyck was here’ street art, que se ha extendido hasta el 24 de junio de 2021 por razones obvias. El programa acoge a grandes artistas nacionales e internacionales inspirados por la majestuosa obra que pasarán por la ciudad dejando su huella particular sin por ello dejar de homenajear al genio flamenco. 

Pero esta no es la única iniciativa de la oficina de turismo local. De hecho, periódicamente imprimen un mapa actualizado con las principales obras para que todo viajero configure su propia ruta por la ciudad. Y todo ello alternando monumentos medievales con murales impactantes en un cóctel que no resulta estrambótico y que la ciudad ha acabado asumiendo como propio. 

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Cómo el street art ha redibujado el paisaje de Gante

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