Reconocimiento y protección

Costa Quebrada, donde el tiempo se lee (y se contempla)

Este tramo del litoral cántabro aspira a convertirse en el nuevo Geoparque Mundial de la UNESCO.

Es una de las costas más espectaculares de España y, aunque nunca había sido un secreto, a partir de ahora lo será un poco menos. La asociación Costa Quebrada había fraguado la idea de presentar su solicitud a la UNESCO para su declaración como geoparque hace tiempo, pero prefirió esperar. Hasta que recientemente, por fin, presentó la candidatura.

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iStock-1079217478. Salvaje oeste... santanderino

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Salvaje oeste... santanderino

Costa Quebrada es una franja litoral entre Santander y Cuchía que a lo largo de veinte kilómetros y cuatro municipios se sucede de formas variadas. Al principio del recorrido se asoman las primeras playas y la costa parece domesticada, pero al salir de la ciudad, llegar a Cabo Mayor –donde el mismo faro lleva guiando a los barcos casi dos siglos– y seguir hacia el oeste, el paisaje se vuelve solitario y agreste. Es entonces cuando se empieza a comprender por qué la asociación, que ya llamaba "parque geológico” a esta costa, busca el certificado oficial.

shutterstock 209491753. Geología 'humana'

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Geología 'humana'

La UNESCO define los geoparques como “áreas geográficas únicas, donde los sitios y paisajes de importancia geológica internacional se gestionan con un concepto holístico de protección, educación y desarrollo sostenible”. Además, para formar parte de la red mundial de geoparques, la organización tiene en cuenta el patrimonio geológico y humano y su riqueza cultural, algo que en Costa Quebrada se despliega con abundancia. Por eso, el sueño de integrar el club de 147 parques esparcidos en cuarenta y un países –trece de ellos en España– parece ahora más cercano que nunca.

iStock-1018660000. Acantilados como cuchillas

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Acantilados como cuchillas

Si algo embelesa a los visitantes de Costa Quebrada son sus caprichosas creaciones. A la hilera de acantilados que caen como cuchillas se unen otras esculturas naturales que a veces explotan de manera concentrada, como la plataforma rocosa que se cuela hacia el mar en la playa de la Arnía mientras el mar se estampa contra los islotes.

La asociación Costa Quebrada señala que, para encontrar en Europa la misma variedad geológica que aquí se concentra en poco espacio, habría que recorrer al menos cien kilómetros. Estos monumentos que el mar erosiona fueron creados durante 125 millones de años por sedimentos acumulados, así que en los estratos visibles se estudian los fenómenos geológicos y climáticos que se sucedieron en el período.

iStock-493323125. Pliegues testigos de la historia

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Pliegues testigos de la historia

El resultado del trabajo de millones de años es un pliegue fraguado por movimientos tectónicos, sedimentos y zarpazos de un mar que ha ido esculpiendo afilados acantilados, inmensos arenales y preciosas calas; dunas, arcos y grandes farallones, aunque también desembocan ríos y se mantiene algún pinar.

iStock-119920386. Cronología no geológica

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Cronología no geológica

La historia moderna del litoral comienza a finales de los años sesenta, cuando el madrileño Jesús Mojas bautizó la Costa Quebrada. Más de una década después, el Inventario Nacional de Puntos de Interés Geológico incluyó en su registro tres de los lugares que forman parte del conjunto: la plataforma Covachos-Arnia-Pedruquios, las dunas de Liencres y la sucesión de playas desde Peligros hasta Soto de la Marina. Eran los primeros pasos oficiales del parque a pesar de que las playas encajadas entre dunas o acantilados como Valdearenas, Somocuevas, La Arnía o Covachos fueran muy populares. El nombre del entramado costero, sin embargo, aún sonaba ajeno y la creación de la asociación Costa Quebrada en 2003 fue el impulso definitivo para expandirlo. Comenzaron a difundir las riquezas naturales, crearon carteles informativos y difundieron guías y documentos. El parque geológico, por fin, empezaba a resonar.

iStock-802840460. Con nocturnidad

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La noche quebrada

El siguiente paso era darlo a conocer entre visitantes y curiosos, así que organizaron las primeras visitas guiadas que hoy están organizadas en diez itinerarios diferentes. Es la manera más sencilla para conocer en detalle cada tramo de la costa, aunque una de las actividades más atractivas y demandadas son los safaris nocturnos. Los grupos de personas descienden ataviados con linternas frontales y, envueltos en un silencio estremecedor solo interrumpido por el eco del mar y los tímidos sonidos de la minúscula fauna, exploran la zona durante las mareas bajas. Porque además de una exploración nocturna de las joyas geológicas, este safari es un viaje a la evolución de los seres vivos del planeta.

LaVaca. Turismo responsable

Foto: La Vaca Gigante

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Deporte y ecoturismo

Los promotores de Costa Quebrada están respaldados por el gobierno regional, que ven en esta iniciativa una excelente oportunidad para conservar el entorno al mismo tiempo que potencian el turismo responsable. En los últimos años, por ejemplo, se ha celebrado el campeonato internacional de olas gigantes La Vaca Gigante (cuya edición de 2019-2020 se ha suspendido por falta de apoyos económicos) y un exitoso trail costero que este año celebrara su novena edición.

iStock-1079217432. Un lugar único

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Un lugar único

Por lo demás, senderistas y ciclistas recorren un camino de tierra que sube, baja y zigzaguea durante todo el trayecto, aunque la costa se pueda explorar por cualquiera de los tramos desde los numerosos puntos de acceso. Su cercanía a la ciudad y varios núcleos urbanos, sin embargo, no siempre han sido una ventaja y en 2014 se pretendió urbanizar el sendero. Los vecinos de la zona protestaron y tiraron las vallas de madera que habían instalado, logrando suspender las obras en un litoral.

Alguna vez, estos enormes pastos verdes con vacas y rastrojos que a ratos arañan las piernas estuvieron cubiertos de una masa de árboles que la agricultura y ganadería fueron desnudando. Y aunque hay tramos intervenidos por el ser humano, como los barrios pesqueros de la periferia santanderina o las edificaciones que han rasgado el aspecto más salvaje del paisaje, su aspiración a convertirse en geoparque mundial demuestra que Costa Quebrada sigue siendo un lugar único.

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Costa Quebrada, donde el tiempo se lee (y se contempla)

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