Antes de Rocadragón

San Juan de Gaztelugatxe sin secretos

Un recorrido por la historia, leyendas y rincones de uno de los islotes con más carácter de España.

San Juan de Gaztelugatxe se ha convertido en una de las principales razones por las que visitar la Costa Vasca, sobretodo por su singluar apariencia pero, ¿qué se esconde detrás de esta postal? Un escenario de importantes hechos históricos, de tradiciones y leyendas y de la serie revelación de los últimos años: Juego de Tronos. También de una bio y geodiversidad protegidas y de una vida estrechamente ligada al mar. Razones que hacen de Gaztelugatxe una parada indispensable de Euskadi.

 

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Gaztelugatxe

Photo by Edoardo Cuoghi on Unsplash

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Una roca, un castillo y San Juan Bautista

San Juan de Gaztelugatxe, en euskera Gaztelugatxeko Doniene, es uno de los enclaves más mágicos de Vizcaya; un islote en forma de cono que aguarda en su punto más alto, a 150 metros sobre el nivel del mar, una ermita dedicada a San Juan Bautista, quien cuenta la leyenda que llegó a Gaztelugatxe tras desembarcar en Bermeo y dar tres pasos que quedaron grabados en la roca del camino. La ermita, junto con las vertiginosas escaleras, forman parte de la roca de Gaztelugatxe, que emerge del agua como si fuera un castillo. Así, ya desde tiempo atrás, se le conoce por este nombre, que deriva bien de “gaztelu-aitz” (peña del castillo), bien de “gaztelu-gache” (castillo áspero o difícil).

Gaztelugatxe. Idea: huella San Juan Bautista ¿?

Foto: iStock

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Las huellas de San Juan

El peñón se une a tierra firme a través de una lengua de tierra formada por dos grandes arcos. Por encima discurren las famosas escaleras en zigzag, formadas por 241 peldaños que llevan a la ermita. Quien todavía tenga fuerzas para fijarse en los pequeños detalles, el último de todos cuenta con una huella que, según la leyenda, es la que dejó San Juan Bautista tras llegar a Bermeo y alcanzar la ermita en tan solo tres zancadas. 

Gaztelugatxe. Lugar de peregrinación del siglo X

Foto: iStock

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Lugar de peregrinación desde el siglo X

Desde aquél acontecimiento legendario, Gaztelugatxe se convirtió en uno de los destinos de peregrinación más importante de la Costa Vasca, al que se ha acudido a rezar, pero también a buscar experiencias estéticas y paisajísticas. En la actualidad, el día 24 de junio, fiesta de San Juan, se celebra una romería en la que se acude a la ermita en peregrinación para cumplir promesas o simplemente dar gracias al santo. También se hace una ofrenda floral a la imagen de la virgen que se colocó en 1963 en el fondo del mar, bajo uno de los arcos naturales que emergen al pie del islote. Es uno de los tres únicos días que se ofrece misa en la ermita; los otros dos se dan el 31 de julio, día de San Ignacio de Loyola, y el 30 de diciembre.

Gaztelugatxe. Piratas, aquelarres y leyendas

Photo by Willian Justen de Vasconcellos on Unsplash

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Convento, baluarte y aquelarre

Se cree que la primera ermita fue construida en el siglo IX y que pasó a ser un convento durante el siglo XII. Sin embargo, el peñón y su ermita también tuvieron una función defensiva para proteger el poder del señor de Vizcaya frente al rey de Castilla. Uno de los acontecimientos más relevantes sucedió en 1334, cuando Alfonso XI acudió allí persiguiendo a Juan Núñez de Lara, quien junto a otros caballeros vizcaínos resistió a los ataques durante más de un mes. Gaztelugatxe fue durante siglos escenario de batallas, de actos de pillaje y saqueos por parte de corsarios y piratas. También se convirtió en cobijo de aquelarres. Un escenario y una historia que no es de extrañar que hayan llamado la atención de directores y guionistas. 

Gaztelugatxe. Idea: varias reconstrucciones...

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Un ave fénix

La convulsa historia de Gaztelugatxe ha dejado profundas cicatrices en la ermita. De hecho, la que se erige a día de hoy frente a la inmensidad del cantábrico no es la original, ya que se ha levantado de nuevo varias veces tras sufrir batallas e incendios. La mayoría de estos acontecimientos estuvieron condicionados por su posición estratégica, que le llevó a ser un importante bastión para el dominio de la costa. Ya en el siglo XVI, sir Francis Drake y sus corsarios saquearon la ermita, un hecho que sucedió varias veces dado a que su aislamiento fue escondite de tesoros a lo largo de los siglos. Uno de los incidentes más recientes se dio durante la Guerra Civil, cuando en sus aguas se produjo la batalla del cabo Matxitxako el 5 de marzo de 1937. Desde aquél siglo X, hay que hacer un largo viaje en la historia para llegar a la última reconstrucción, que tuvo lugar en 1983 tras sufrir un incendio en 1978. 

 

Gaztelugatxe. Marineros, mundo del mar...

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Una historia anclada al mar

No se puede hablar de Gaztelugatxe sin mencionar a los arrantzales (pescadores en euskera). El interior de la ermita alberga exvotos de marineros salvados del mar, maquetas de barcos a modo de ofrendas y cuadros con embarcaciones que luchan contra la potencia de las olas y del viento. Una estrecha relación que permanece en la actualidad: los barcos de pesca de Bermeo cuando salen a pescar bonito a alta mar suelen realizar varios giros a babor y estribor para que el santo les dé buena suerte y les proteja.

Gaztelugatxe. Flysch geoparque

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El encanto del flysch

En el litoral vasco el flysch no pasa desapercibido y maravilla al visitante con sus formas caprichosas que, a parte de escenas merecedoras de un óscar, también desvelan varios cambios climáticos que ha sufrido la Tierra y narran una historia vinculada a la extinción de los dinosaurios. Así, a parte de ser un destino de interés religioso, histórico y biológico, también es un filón para los geoturistas. Detrás de escenas cinematográficas que han cambiado el devenir turístico de enclaves como Zumaia y San Juan de Gaztelugatxe, se esconde un larguísimo guión que trata sobre la historia de la Tierra.

Cormorán moñudo. Biotopo protegido

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Paraíso de aves marinas y Biotopo protegido

La belleza paisajística y la riqueza natural caracterizan Gaztelugatxe. Pero también su fragilidad. Es por esto que en 1998 fue declarado Biotopo Protegido, en 2013 se integró en la Red Natura 2000 siendo Zona Especial de Conservación (ZEC) y Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA). El biotopo se extiende desde Baiko hasta el cabo de Matxitxako, donde junto al núcleo costero de Bermeo se estableció la primera reserva marina de la Costa Vasca. Gaztelugatxe es hogar de aves marinas como la gaviota patiamarilla, el cormorán moñudo y el paiño común. 

 

Matxitxako. El cabo más saliente de Euskadi

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El cabo más saliente de Euskadi

A escasos kilómetros, con Gaztelugatxe a un costado y Bermeo al otro, se levanta el Cabo de Matxitxako y los dos faros que lo acompañan. Uno es una pequeña torre cerca del mar, el antiguo faro de 1852 que pronto se convirtió en escuela de guardafaros. El otro, cien metros más arriba, fue construido en 1909 y es uno de los más importantes del Golfo de Vizcaya. A parte de ser el más saliente de Euskadi, el cabo destaca por su gran riqueza natural: está emplazado entre el Biotopo protegido de Gaztelugatxe y la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, convirtiéndose en un enclave ideal para la observación de cetáceos y aves migratorias

 

Rocadragón

Foto: HBO

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Transformado en Rocadragón

El año 2019 Gaztelugatxe sufrió otro cambio. Si bien no fue un acontecimiento histórico, sí que cambió el devenir de su futuro. Encarnando Rocadragón (Dragonstone), Gaztelugatxe se transformó en un plató de Juego de Tronos para convertirse en el hogar de Daenerys Targaryen, un impresionante castillo ubicado virtualmente donde se encuentra la ermita.  

 

 

Gaztelugatxe. 3.024 visitantes al día

Foto: iStock

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3.024 visitantes al día

Más allá de revolucionar el mundo audiovisual, Juego de Tronos también ha marcado el devenir de algunos destinos turísticos. Su aparición en la serie hizo aumentar considerablemente el número de visitantes: en 2019 visitaron Gaztelugatxe un total 727.995 personas, 143.705 más que el año anterior. La Diputación de Bizkaia tuvo que limitar su acceso con 3.024 visitantes diarios y un aforo máximo de 340 personas en el islote, solo accesible con cita previa.

Gaztelugatxe

San Juan de Gaztelugatxe sin secretos

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