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La Fageda d'en Jordà y otros bosques idílicos de La Garrotxa

Seis rutas entre árboles ideales para conocer una de las zonas más espectaculares de Girona entre volcanes, ermitas y saltos de agua.

Los volcanes, las ermitas románicas, los pueblos medievales y los bosques son la seña de identidad de la comarca de la Garrotxa que, al sur de los Pirineos, reúne una excepcional riqueza natural y paisajística. Es en otoño cuando despliega todos sus encantos con espectaculares hayedos, robledales y encinares teñidos de ocres y naranjas. En el norte, la comarca catalana destaca por su carácter montañoso, con riscos y profundos valles que conforman un paisaje abrupto de donde deriva su nombre. En el corazón de la zona volcánica de la Garrotxa aflora uno de sus atractivos principales, la Fageda d'en Jordà, junto a otros bosques que permiten conocer todo su territorio.

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La Fageda d'en Jordà

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La Fageda d'en Jordà, Santa Pau

Hace 17.000 años el volcán Croscat dejó su huella en el centro de la Garrotxa, donde la superficie que cubrió la lava se convirtió en uno de los hayedos más singulares de la zona. Esto se debe a su baja altura y a un sotobosque bastante pobre derivado de unas condiciones climatológicas poco favorables para muchas de las especies que habitan dentro de los hayedos centroeuropeos. Excepcional también por crecer sobre la colada de lava de un volcán, ha sido fuente de inspiración de artistas como Joan Maragall, quien escribió un poema dedicado a sus encantos. Para conocerlos, hay que adentrarse en alguno de sus senderos, ya sea desde Olot o desde Santa Pau.

Cingles del Corb, Les Preses

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Risco del Corb, Les Preses

Encinas, hayas y arces cubren la superficie de este bosque del norte de la sierra de Marboleny, donde se separan las cuencas de los ríos Fluvià y Ter-Brugent. Varios senderos recorren este bosque caducifolio, que en su corazón esconde joyas románicas como la ermita de Sant Miquel del Corb o la de Sant Martí. Desde Les Preses se puede llegar a Puig Rodó, a 907 metros de altitud, por caminos que pasan, por ejemplo, por el volcán del Racó ubicado junto a al entrada del valle del Corb. Desde su cima se obtienen unas vistas privilegiadas que alcanzan Olot y la Vall d'En Bas.

La Vall d'en Bas

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Robledal de Comes dels Hostalets, la Vall d'en Bas

La Vall d'en Bas atesora gran parte del territorio boscoso de la Garrotxa. Este valle plano, el más extenso y fértil de toda Cataluña, conserva pueblos de postal, como los Hostalets d'en Bas, Joanetes o el Mallol, y es una de las mejores zonas de la Garrotxa para practicar el cicloturismo gracias a su escaso desnivel. Destacan los robledales, como el de Ferrerons, de la Canal, dels Pallencs o de Comes dels Hostalets. Por este último discurre el camino real Vic-Olot, que comienza junto a los Hostalets d'en Bas y se adentra en hayedos, saltos de agua y vistas panorámicas.

Roureda de les Comes de Joanetes, La Vall d'en Bas

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Robledal de Comes de Joanetes, La Vall d'en Bas

Cerca, la roureda de Comes de Joanetes aguarda una de las muchas joyas en forma de salto de agua de la Garrotxa. Se trata del Salt del Roure, ubicado al lado del pueblo de Joanetes, dentro de la Vall d’en Bas. Desde la localidad, se accede por un camino de baja dificultad que pasa por la capilla de Sant Mateu del siglo XIV, hasta alcanzar la poza, que consta de un salto de 30 metros de altura rodeado de vegetación.

Sant Aniol de Finestres, Sadernes

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Sant Aniol y Salto del Brull, Sadernes

Dentro del Espacio de Interés Natural de la Alta Garrotxa, concretamente en Sadernes, se encuentra el barrando de Sant Aniol, característico por sus aguas de color turquesa que transcurre entre paredes de roca caliza. Aparte de excursiones por su alrededor que pasan por la Ermita de Sant Aniol d'Aguja, también se puede realizar barranquismo entre saltos, toboganes y rápel, como el Salt del Brull. Son muchas las rutas de senderismo que se pueden realizar en Sadernes, desde las más exigentes que llegan hasta la vima del Bassegoda, hasta otras más sencillas que van a Sant Aniol d'Aguja. 

Fageda de la Grevolosa,

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Hayedo de la Grevolosa, la Vall d'en Bas y Sant Pere de Torelló

A pesar de que su entidad administrativa se encuentra en Sant Pere de Torelló (Osona), parte de su extensión llega hasta la Garrotxa. De apenas 13 hectáreas, este hayedo acoge algunos de los árboles silvestres más altos de Catalunya, algunos de ellos centenarios que superan los 35 metros de altura. Varias de las rutas que se pueden realizar pasan por la collada de Bracons, un puerto de montaña ubicado entre los municipios de Sant Pere de Torelló en Osona y la Vall d'en Bas en la Garrotxa, a 1.132 metros de altitud.

Roureda de les Comes de Joanetes