Invierno verde

Destinos cercanos para un invierno sostenible

Están cerca y ofrecen un modelo de turismo que respeta el entorno natural y humano.

El invierno es una de esas épocas en las que viajar se convierte en algo todavía más especial: los paisajes con nieve atrapan a todo aquél que no suele tenerla cerca, mientras que destinos como las Islas Canarias son la excusa perfecta para avanzar la primavera. Sea como fuere, los meses de invierno son una oportunidad para visitar por primera vez o regresar a espacios naturales y localidades impregnados por la magia invernal. Y estos diez destinos de España, Andorra, Francia, Portugal e Italia cuentan con proyectos turísticos sostenibles que los hacen todavía más seductores. 

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Tenerife

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Tenerife

En 2016, Arona se convirtió en el primer municipio canario en obtener la certificación de turismo sostenible Biosphere Destination otorgado por el Instituto de Turismo Responsable. Ahora, toda la isla se postula para adquirirla gracias a su compromiso por implementar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) este 2021. Su carácter insular, pequeñas dimensiones y entorno protegido lo hacen posible.

Visitarla en invierno permite regresar al buen tiempo a la vez que descubrir un Teide mucho más inhóspito y unas playas más paradisiacas. El norte de Tenerife, además, es siempre una buena opción para alejarse de lo mainstream y reconectar con la naturaleza en el Parque Rural de Anaga, conocido por su laurisilva, y con la cultura canaria en Garachico y La Orotava. Antes de que finalice el invierno, entre el 16 y el 20 de marzo de 2021, la isla celebrará el Tenerife Walking Festival, todo un referente y ejemplo de sostenibilidad.

Pallars Jussà

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Pallars Jussà

Esta comarca del Pirineo catalán es uno de los seis destinos españoles que forman parte del Top 100 de Sostenibilidad de Green Destinations, y lo hace gracias a un plan estratégico que se centra en la valorización de los recursos naturales y culturales y la gastronomía local. Una visita al Pallars Jussà es sinónimo de contrastes: desde llanuras agrícolas hasta extensos bosques, altas montañas, lagos, embalses y ríos caudalosos. En invierno, la nieve actúa como reclamo principal, sobre todo en sus pistas de esquí. Sin embargo, es también un buen momento para hacer excursiones guiadas y conocer la fauna, observar las tradiciones más emblemáticas de los pastores de la comarca e incluso participar en una cata de vinos elaborada en el Pallars.

Torrecilla, Sierra de las Nieves. Sierra de las Nieves

Foto: Arturo Borrero Gonzalez vía Wikimedia

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Sierra de las Nieves

En el corazón de la provincia de Málaga, este Parque Natural y Reserva de la Biosfera es candidato a ser declarado el decimosexto Parque Nacional de España. Ya sea por su belleza o por su importancia histórica y cultural, Sierra de las Nieves es un paraíso de contrastes: cuenta con cimas que alcanzan los 2.000 metros de altura, como la de La Torrecilla, junto a la sima más profunda de Andalucía. Y es que acoge el laberinto de cuevas y galerías más complejo de Andalucía con Sima Honda, Cueva de la Tinaja, Sima del Aire y Sima Prestá. Manantiales como los baños de agua sulfurosa de Tolox completan un escenario natural que en cada estación trae consigo nuevos colores. Desarrollado mediante un modelo de turismo "ecológico cultural", este entorno humanizado es modelo de convivencia entre el hombre y la naturaleza. El agroturismo, el senderismo o las rutas etnográficas son algunas de las actividades que se ofrecen para disfrutar de Sierra de las Nieves en invierno.

Pontevedra

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Pontevedra

En los últimos 20 años, la capital de las Rías Baixas ha sufrido una completa transformación como consecuencia de una remodelación urbanística que aleja los coches del centro urbano. Ahora, con la mayor parte peatonalizada, Pontevedra se ha convertido en referente de sostenibilidad. Su restauración ha hecho resurgir el esplendor del renacimiento y del barroco civil gallego en plazas como las de A Verdura y A Pedreira y en la basílica de Santa María la Mayor, así como un comercio local que tiene cabida incluso en las zonas más turísticas. Visitarla da gusto, y los meses de frío son una buena época para adentrarse en la magia del invierno de Pontevedra.

 

Ordesa y Monte Perdido

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Ordesa y Monte Perdido

Las primeras nieves dejan verse ya en otoño en este Parque Nacional del Pirineo aragonés, donde todo el año merece la pena acercarse; pero perderse entre sus senderos, cascadas y casas rurales en invierno es todavía más espectacular, sobre todo cuando el agua fluye entre mantos blancos. Los más excursionistas pueden recorrer el macizo calcáreo más alto de Europa, el de las Tres Soreras, y su mayor elevación, Monte Perdido, del que descienden crestas montañosas y valles glaciares, com el de Ordesa. En 2019, el parque recibió la Carta Europeo de Turismo Sostenible para continuar impulsando un turismo respetuoso en el territorio. 

Las Palmas de Gran Canaria y la Playa de las Canteras

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Las Palmas de Gran Canaria y la Playa de las Canteras

Dejando atrás el turismo de sol y playa, la capital del archipiélago ha resurgido con nuevos espacios culturales y una revalorización del casco urbano que ha llevado la Vegueta a ser el barrio más atractivo de la ciudad. Destaca también la labor del Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo y la Casa Museo Pérez-Galdós, dedicada a difundir información de calidad a los turistas. ¿Y qué hay de su playa? Pues el área protegida que abarca desde Los Muellitos, La Puntilla y 100 metros mar adentro desde La Barra permiten la regeneración de las especies marinas y la biodiversidad de los fondos. Las Canteras, además, cuenta con iniciativas de investigación y protocolo para la preservación de la playa urbana más concurrida de toda canarias.

Ordino

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Ordino (Andorra)

Ordino adquirió el distintivo de Reserva de la Biosfera por la Unesco el pasado octubre, posicionando y consolidando la parroquia andorrana como un destino referente de calidad, y reconociendo su buena gestión territorial tanto por parte de las instituciones como de todos los agentes implicados. Con el Parque Natural de Sonteny como área núcleo de la reserva, contribuye a la conservación de los paisajes, ecosistemas, especies y variaciones genéticas. A su alrededor, se realizan actividades compatibles con prácticas ecológicas y que contribuyan a la investigación y la educación y otras que promueven el desarrollo económico y turístico. Para disfrutar de este maravilloso espacio natural en invierno, los deporte de nieve son la mejor opción, aunque la tradición también adquiere un papel relevante en los pueblos ubicados alrededor del río Valira.

Geoparque de Arouca (Portugal)

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Geoparque de Arouca (Portugal)

Si por algo destaca este geoparque incluido en la Red Global de la Unesco es por atesorar el río Pavia, el de mayor caudal de la región y uno de los menos contaminados de Europa. Quizá sea más interesante practicar deportes como el rafting, el barranquismo y el piragüismo en verano, pero invierno permite conocerlo con más tranquilidad por la pasarela de los Passadiços do Paiva, una ruta senderista de ocho kilómetros de recorrido en las laderas del río homónimo que se extiende por 327 km2 que abarcan 41 geositios. Desde este 2020, además, cuenta con 516 Arouca, el puente peatonal más largo del mundo. Y todo a escasa hora y media de Porto.

 

Parque Nacional de Cévennes (Francia)

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Parque Nacional de Cévennes (Francia)

Con el objetivo de gestionar la biodiversidad y el patrimonio cultural y paisajístico, así como la promoción de un desarrollo sostenible mediante un turismo de calidad, este Parque Nacional del sur de Francia cuenta con 5.000 km de itinerarios señalizados para realizar travesías a pie, en BTT o a caballo y visitar sus ecomuseos. Y es que el departamento de Lozère fue uno de los primeros en destacar su entorno natural como valor añadido del turismo, todavía más desde que fue declarado Patrimonio de la Humanidad. Junto a este, comparte territorio con los departamento de Gard y Ardèche, donde se pueden visitar Mont-Lozère y Bougès, los valles de las Cevenas, la Causse Méjean y sus gargantas y el macizo de Aigoual.

Val di Funes. Dolomitas (Italia)

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Dolomitas (Italia)

La ruta desde Trento hasta Bolzano discurre por muchos de los enclaves que contribuyeron a declarar Patrimonio de la Humanidad esta cadena montañosa, donde los aires Mediterráneos y del Tirol se reverencian mutuamente. Pero si alguno de ellos destaca es Cortina d'Ampezzo, que se convierte en un pequeño paraíso invernal entre diciembre y marzo cercano a diversas estaciones de esquí. Desde todas las regiones que abarca (Belluno, Bolzano, Trento, Udine y Pordenone), se desarrollan diferentes iniciativas para hacer de las Dolimitas un destino todavía más verde, con proyectos que impulsan las energías renovables y el turismo rural, por ejemplo.

 

Ordino

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