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Los destinos que darán que hablar este mes de octubre

El próximo número de la revista Viajes National Geographic es un muestrario de destinos exóticos de España... y de todo el mundo

Está claro: octubre no es un mes de transición, es casi un destino en sí mismo. Por eso, en el próximo número de Viajes National Geographic los lugares protagonistas brillan con luz propia en esta época. Un muestrario de paraísos cercanos donde alargar el verano, capitales vibrantes y regiones desconocidas para no dejar de viajar. Con y sin PCR. 

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iStock-536079197. Valencia: de la capital al cabo de Sant Antoni pasando por las sierras del interior

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Valencia: de la capital al cabo de Sant Antoni pasando por las sierras del interior

El núcleo histórico y los jardines de la ciudad de Valencia son el punto de partida de esta gran ruta hacia el interior de la provincia, con una parada en las mágicas marismas de la Albufera (en la foto) y final en la costa acantilada de los cabos de Sant Antoni y de la Nau, ya en la provincia de Alicante.

Tras la visita a la capital, la primera sorpresa natural del viaje lo ofrece la Horta, tapizada de miles de pequeñas parcelas donde crecen frutales, hortalizas, chufa y cereales, y el parque del Alto Turia, declarado Reserva de la Biosfera, con cañones y pantanos rodeados de pinos y sabinas. A continuación, la Sierra Calderona ofrece nuevas e insólitas panorámicas desde el mirador del Garbí y la secreta Cartuja de Porta Coeli. El cercano Parque Natural de Chera-Sot de Chera, con el Parque Geológico de Chera y el pantano de Buseo, guarda rincones refrescantes antes de encadenar varias poblaciones ricas en leyendas y castillos, como la monumental Xàtiva o Bocairent, de trazado árabe y con una plaza de toros tallada en la roca y cuevas con ventanas en los muros de piedra. El escondido valle de Albaida, una especie de Toscana valenciana, será el preámbulo verde a los acantilados del cabo Sant Antoni, una zona de gran valor ecológico, perfecta para practicar snorkel o buceo.

iStock-484379938. Italia insólita: Las Marcas

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Italia insólita: Las Marcas

La región de Las Marcas (Le Marche) presume de reunir lo mejor de cada rincón de Italia: montañas y colinas como las toscanas, playas del Adriático y exquisitas ciudades de arte. Su paisaje se despliega con orden y armonía: las montañas alineadas en el límite occidental con Umbría, casi haciendo de escudo; los lagos a los pies de las montañas; los ríos, paralelos entre ellos y bien distribuidos, que surcan en perpendicular el territorio; los valles y las dulces colinas salpicadas de pintorescos núcleos que van descendiendo gradualmente hasta encontrarse con el mar… En este cuadro paisajístico destacan ciudades repletas de tesoros renacentistas y plazas medievales. Como Urbino, capital cultural de Las Marcas y Patrimonio Mundial por la Unesco, sede de una gran pinacoteca en el magnífico Palacio Ducal, que expone obras de los primeros artistas del Renacimiento, como Rafael, hijo de la ciudad. El viaje por Las Marcas tiene, además, dos enclaves naturales ineludibles: por un lado, la playa de Mezzavalle, de arena blanca, y la pequeña cala de Le due sorelle (las dos hermanas); y por otro, el parque Natural de los Montes Sibilinos, sembrado de picos calcáreos que se alzan sobre valles que invitan a largas caminatas por prados y ríos cristalinos.

iStock-1038649426. Fuerteventura

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Fuerteventura

La belleza volcánica de esta isla canaria no tiene rival. Rodeado por el azul profundo del Atlántico, su paisaje de dunas es tan extasiante como sabrosa su gastronomía y tradiciones. Las poblaciones constituyen su otro tesoro: Betancuria, la capital hasta 1834, que conserva un núcleo blanco de casas con la iglesia de Santa María en medio, o Puerto del Rosario, la animada capital isleña, que cuenta con la Casa Museo de Unamuno y con un excelente Centro de Arte Contemporáneo. Más aislado se halla el Cotillo, un pueblo pesquero rodeado de playas que ofrecen atardeceres sublimes.

 

Pero quien viaja a Fuerteventura acude sin dudarlo a contemplar sus enclaves naturales. Para empezar, Tindaya, una montaña de 400 m y origen volcánico considerada sagrada por los isleños aborígenes. Y por supuesto, el Parque de Corralejo, una franja de dunas de arena fina y blanca que discurre paralela a la costa y cuyas playas atraen a surfistas y a aficionados a las cometas.

 

En un ferry se alcanza la cercana Isla de Lobos, perfecta para el snorkel y para observar aves. Aún nos queda por ver el Parque natural de Jandía, en el extremo meridional de la isla, que reúne todos los tipos de hábitats de Fuerteventura, y la Costa Calma, la base para descubrir las playas de la península de Jandía, sus «morros» y sus faros.

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Foto: Nick Karvounis (vía unSplash)

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Copenhague

El hygge, el arte de disfrutar de las cosas sencillas, es el motor secreto de la capital danesa, una ciudad activa y animada durante todo el año, entusiasta del diseño y conocida como la más cálida de las capitales escandinavas. La creatividad y vitalidad de Copenhague se percibe en sus comercios y restaurantes asomados al canal Nyhavn, en los vanguardistas edificios de la Ópera y la Biblioteca Nacional, en sus palacios reales, en el centenario parque de atracciones Tivoli, en el alternativo barrio de Christiania y por supuesto en sus museos. En las afueras, hay dos excepcionales: el Museo de Karen Blixen, en Rungstedlund, casa natal de la escritora y viajera; y el Museo de Arte Moderno Louisiana, con obras de artistas del siglo xx como Picasso o Yves Klein y un jardín de esculturas con obras de Alexander Calders y Richard Serra, entre muchos otros.

iStock-1191056526. Malasia

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Malasia

Los rascacielos de Kuala Lumpur se alzan como un faro de modernidad en este país de selvas infinitas, playas de coral y una extraordinaria riqueza étnica y cultural. El viaje por el territorio peninsular de Malasia empieza en la capital, una de las grandes metrópolis asiáticas y el motor económico del país, cuyo perfil más distintivo lo marcan los 452 m de altura de las gemelas Torres Petronas. En las afueras de la gran ciudad se hallan las cuevas de Batu, con salas inmensas y muy frecuentadas pues son el lugar de peregrinación más importante para los hindús de Malasia.

El baño total de naturaleza no llega hasta recalar en la jungla que se extiende por el corazón del país, el denso bosque tropical del Parque Nacional Taman Negara. Otra zona de naturaleza envolvente son las Cameron Highlands, las tierras altas malayas, una región de colinas forradas de plantaciones de té y de flores. El viaje a la Malasia peninsular debería acabar en alguna de sus paradisiacas playas, contemplando el atardecer sobre el legendario estrecho de Malaca.

iStock-1162024173. Extremadura

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Extremadura

Los fértiles valles del Jerte y La Vera inauguran este recorrido por una tierra repleta de sorpresas monumentales y naturales. Sergi Ramis, el autor de nuestro reportaje, afirma que “Extremadura es la destilación máxima del paisaje mediterráneo, dominado por la dehesa, donde conviven los intereses humanos y los naturales sin fisuras, y con ciudades pequeñas que albergan conjuntos monumentales”. Desde el fértil valle del Jerte, tapizado de flores de cerezo en primavera hasta los cascos medievales y las iglesias de Cáceres, Badajoz o Plasencia. Sin olvidar la bella Mérida, con su extraordinario conjunto arqueológico de época romana, o el extraordinario monasterio de Guadalupe. Extremadura atesora además uno de los parque nacionales más singulares del país, Monfragüe, considerado una joya ecológica por su diversidad de hábitats peninsulares –dehesas, áreas de matorral, zonas rocosas y vegetación de ribera– y su abundancia de animales protegidos y escasos como la cigüeña negra, el lince ibérico o el buitre negro. Recorrer sus caminos en otoño tiene un insólito premio: la berrea del ciervo, un sordo bramido que resuena entre los barrancos y bosques.

iStock-503679562. Asturias y la comarca de la sidra

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Asturias y la comarca de la sidra

La ciudad de Gijón es el punto de partida de una ruta por el interior de Asturias para descubrir la bella comarca de la Sidra, una tierra de aldeas marineras, campos de manzanos y templos prerrománicos. Los concejos de Bimenes, Cabranes, Colunga, Nava, Sariego y Villaviciosa conforman este espacio natural que vive por y para la bebida más popular de Asturias. Lastres, Nava, Cabranes son etapas indispensables, paradas donde saborear platos tradicionales, contemplar la arquitectura típica y sentir la pasión con que los habitantes de esta comarca viven el cultivo de las manzanas y la elaboración de su preciado elixir.

iStock-179311768 (1). Alentejo (Portugal)

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Alentejo (Portugal)

La región del sur de Portugal invita a disfrutar de sus playas atlánticas y de poblaciones de interior repletas de anécdotas históricas y artísticas. Como Évora, cercada por una muralla medieval que encierra plazoletas, la catedral de retablos barrocos y los restos de un templo romano. Los conjuntos megalíticos de menhires y crómlechs sorprenden al visitante mientras se dirige a las playas de Porto Covo y a contemplar las vistas del ocaso sobre el océano que ofrece la costa Vicentina.

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