Les enfants oh là là!

Diez ciudades francesas muy para niños

Los viajeros más exigentes lo tienen claro: estas urbes se merecen una escapada familiar.

Los más pequeños son viajeros con un grado de exigencia superlativo que recuerdan a la perfección los lugares donde se lo han pasado bien durante sus vacaciones para después recomendarlos a sus amigos. El boca a boca empieza ya en la infancia y muchos destinos están tomando conciencia de ello. Por este motivo algunas ciudades de Francia están haciendo una seria apuesta por el turismo familiar enfocándose sobre todo a experiencias para que los niños se lo pasen bomba.      

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iStock-813118720. Burdeos... sin alcohol

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Burdeos... sin alcohol

Los niños no maridan con los vinos (y no deben hacerlo hasta la mayoría de edad) pero en la flamante Cité du Vin de Burdeos han sabido integrar a los más pequeños en sus visitas a través de una ruta guiada infantil y de talleres y catas de mosto y otras bebidas sin alcohol. Estas experiencias están dirigidas para que los jóvenes eduquen sus paladares y sus sentidos para comprender el origen del gusto y los factores que influyen en su percepción de la comida. Una vez cubierto el expediente cultural le llega el turno a la diversión y un lugar perfecto de la capital de Nueva Aquitania para corretear es el Miroir d'eau (en la imagen), la piscina reflectante más impactante de Francia, donde se refrescan y juegan en verano a orillas del río Garona.

Vulcania. Clermont-Ferrand en plan volcánico

Foto: Vulcania

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Clermont-Ferrand en plan volcánico

Todos los fenómenos geológicos llaman la atención de los pequeños pero los volcanes se llevan la palma. Y si hay una ciudad francesa a la que deben ir todos los aficionados a los misterios subterráneos de nuestro planeta es Clermont-Ferrand donde, en las afueras, se encuentra Vulcania, un parque temático dedicado a la exploración de los volcanes. Como curiosidad la capital de la antigua región de Auvernia (ahora Auvernia-Ródano-Alpes) fue la patria de Vercingétorix, el verdadero líder galo que se rindió a Julio César en la guerra de las Galias y al que se hace referencia en números volúmenes de Astérix. Y es que muchos pequeños siguen con interés las historias de los irreductibles galos al igual que hicieron hace años sus progenitores.

iStock-1171570694. Nantes a toda máquina

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Nantes a toda máquina

Si hay un lugar en la capital de la región francesa de Países del Loira donde las familias pueden divertirse de lo lindo es la isla de Nantes. Aquí se erigen Las Máquinas de la Isla, que forman parte de un proyecto muy original que integra arte, cultura, turismo y ciudadanía. Este animalario de esculturas urbanas combina la imaginación de Julio Verne, que nació en Nantes, el universo mecánico de Leonardo da Vinci y la historia industrial de la ciudad. El culmen de este mundo de fantasía y una de sus grandes atracciones por antonomasia es el Gran Elefante, un paquidermo articulado de acero que recorre estos antiguos astilleros navales y al que se pueden subir pasajeros que disfrutan escuchando sus barritos artificiales mientras camina remojando todo a su paso. Otra de las atracciones dirigidas especialmente al público familiar es el Carrusel de los Mundos Marinos, un gigantesco tiovivo de tres pisos dedicado a la vida submarina.

iStock-1181014754. ¡Ah de Carcasonne!

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¡Ah de Carcasonne!

A los más pequeños les encantan los castillos porque son lugares donde su imaginación va por libre. Muchas ciudades francesas cuentan con este tipo de edificaciones pero una de las que tiene un conjunto medieval que a los niños les llama poderosamente la atención es Carcassonne, en la región de Occitania. Dar un paseo por su Cité Médiévale ya es en sí mismo una aventura para ellos y si a eso se suma visitar el interior del Château Comtal y jugar a ser soldados el divertimento está asegurado. La visita a esta ciudad del departamento del Aude se complementa con un recorrido por la basílica de Saint-Nazaire y las puertas de Narbonne y Aude, otras de las razones por las que Carcassonne fue declarada en 1997 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

iStock-466576160 (1). Annecy: la ciudad en el lago

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Annecy: la ciudad en el lago

Annecy, en la región de Auvernia-Ródano-Alpes, es una de las localidades más bellas de los Alpes franceses y un destino familiar perfecto para respirar el aire puro de las montañas. Los más jóvenes disfrutan con las actividades que se realizan tanto en su lago -del que se dice que es el más limpio de Europa- como por sus alrededores. Así, los más deportistas se pueden explayar realizando actividades acuáticas en sus aguas y los aficionados a la bicicleta en familia pueden pedalear por los más de 35 kilómetros de pistas preparadas que rodean esta preciosa laguna de montaña. Una opción más tranquila es dar un paseo en bateaux para conocer los tesoros patrimoniales que se encuentra en sus orillas.

iStock-181391682. Lyon: sí es ciudad para niños

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Lyon: sí es ciudad para niños

Sin ambages: Lyon es una de las ciudades francesas preferidas por los niños. Cuenta con muchas atracciones para las familias siendo su teatro de guiñol una de las preferidas por los más pequeños ya que se quedan boquiabiertos con las proezas que son capaces de hacer los titiriteros. Asimismo, la capital de la región Auvernia-Ródano-Alpes tiene en el parque de la Tête d’Or un espacio insuperable para disfrutar de este gran pulmón verde en el que hay infinidad de rincones adecuados para los viajeros con niños. Aunque una buena manera que tienen las familias para recorrer Lyon sin fatigarse es con el cyclopolitain, un vehículo cubierto que funciona a pedales y con el que es muy cómodo recorrer la ciudad sin que los peques pronuncien la temida frase “estoy cansado”.

iStock-578828888. Sète entre justas y canales

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Sète entre justas y canales

La localidad de Sète, situada entre el Mediterráneo y el estanque de Thau, destaca por su puerto viejo, sus edificios, su gastronomía marinera y sus canales por los que es muy agradable hacer un recorrido en barco con toda la familia. En esta pequeña población de Occitania se celebran en verano desde hace siglos unas justas muy vistosas en honor al rey Luis XIV quien mandó construir esta villa del Languedoc. En ellas dos rivales montados en sus respectivas barcas se intentan derribar ayudados con una lanza (obviamente sin afilar) y protegiéndose con un escudo de madera. Los niños alucinan con estos torneos y vitorean a los ganadores cuando envían a sus rivales al agua.

iStock-121973819. Le Mans a otra velocidad

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Le Mans a otra velocidad

Muchos asocian Le Mans con una competición automovilística (de hecho las 24 horas de Le Mans es la carrera de resistencia más famosa del mundo) y algunos ignoran que es una de las ciudades más bonitas de la región francesa del País del Loira por su casco antiguo, con casas de entramados de madera y calles empedradas. Si los reyes de la casa son aficionados a los coches de carrera una visita imprescindible es el museo de las 24 horas de Le Mans, gratuito para menores de 9 años, en el que se hace un repaso a la historia de esta competición a través de 120 vehículos.

iStock-175515111. Poitiers es mucho más que Futuroscope

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Poitiers es mucho más que Futuroscope

Poitiers está eclipsada injustamente por Futuroscope, el gran parque temático que está en su periferia y que adoran las familias. Aparte de dedicarle tres o cuatro días a este universo de nuevas tecnologías que lleva más de tres décadas aunando divulgación científica y diversión, merece la pena reservar una jornada más para conocer esta ciudad de Nueva Aquitania, cuna de la historia de Francia, y una de las localidades más representativas del románico francés. Es muy recomendable ver en verano (y también en Navidad), el espectáculo de policromía de la iglesia de Notre-Dame-la-Grande que desde 1995 llena de colores su fachada.

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Foto: Halle de la Machine

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Hasta Toulouse... ¡y más allá!

Si hay una ciudad en Francia que los niños tengan en gran estima esa es Toulouse. Motivos no les faltan porque cuenta con varios lugares que, sinceramente, molan mucho. Uno de ellos es Aeroscopia que da cobijo a aviones legendarios como el mítico Concorde o el Super Guppy, una nave que se considera predecesora del emblemático Beluga, especializado en cargas voluminosas. Otro es la Ciudad del Espacio donde padres e hijos descubren los secretos del Universo a través de actividades interactivas. Por último, y para conmemorar el centenario del primer vuelo de la compañía Aéropostale se ha habilitado en la antigua pista de Montaudran la llamada Piste des Géants, un lugar cultural inédito dividido en tres espacios. Uno de ellos, la Halle de La Machine, pirra a los reyes de la casa ya que en él hay más de 100 máquinas mecánicas estrafalarias (muy parecidas a las de Nantes) como la araña Ariane a la que se puede subir para dar un paseo o un minotauro de 14 metros de altura que puede transportar en su espalda más de 50 personas.

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