La Rioja inédita

La escapada de la semana: Camero Nuevo

En las faldas de la sierra Cebollera asoma esta comarca casi desconocida llena de planazos rurales.

Todavía existen en La Rioja algunos territorios no tan conocidos para el gran público pero no por ello menos interesantes. Uno de estos lugares la comarca de Cameros, concretamente El Camero Nuevo (al sur de La Rioja Media), un destino perfecto para practicar deportes de aventura y senderismo en la espectacular Sierra de la Cebollera, además de degustar la deliciosa gastronomía camerana y de disfrutar de la tranquilidad y del patrimonio de sus pueblos serranos. Vamos, que lo tiene todo pero sin masificar. 

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iStock-180749808. La relevancia de las Trashumancia

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La relevancia de las Trashumancia

Hubo un tiempo que la comarca de Cameros fue una de las tierras más ricas de Europa. La culpa la tuvieron la gran cantidad de ovejas merinas que allí pasaban los meses de estío para dar buena cuenta de los pastos riojanos y que cada año descendían por las cañadas reales hasta el sur de la Península Ibérica para pasar el invierno. La industria textil que nació en Cameros alrededor de la trashumancia fue de tal calibre que sustentaba buena parte de la exportación española de lana a Francia.

Hoy día poco queda de esa actividad tan solo un centro que pone de relieve esa época esplendorosa: el Centro de la Trashumancia de la Venta de Piqueras (Lumbreras), que recoge material relacionado con el oficio del pastoreo. En ese espacio se exponen desde vestimentas hasta instrumentos musicales, amuletos o utensilios de trabajo que usaban los rabadanes que emprendían el éxodo mesteño hacia el sur siguiendo cañadas y cordeles rumbo al valle de Alcudia en Ciudad Real o a las dehesas extremeñas. Además del museo, el edificio de la Venta de Piqueras, que fuera un antiguo descansadero de rebaños ovinos, es hoy propiedad de la Mancomunidad de las Trece Villas y acoge también la ermita de la Virgen de la Luz y una histórica hospedería.   

iStock-507216674. Caminatas cebolleras

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Caminatas cebolleras

La Venta de Piqueras está en pleno Parque Natural de la Sierra de la Cebollera y en la calzada romana que unía Vareia con Numancia. La Sierra de la Cebollera, que forma parte del Sistema Ibérico, es el único espacio natural riojano que tiene la distinción de parque natural y es el mejor lugar de esta comunidad autónoma para hacer excursiones y disfrutar de unos bosques exuberantes de pino, haya y roble rebollo además de otras especies más escasas y singulares como el pino negro y los abedules que contribuyen a la biodiversidad de sus paisajes.

c53a9df5-603f-4372-af5b-adbc26a6a3a4. 'Land art' por sorpresa

Foto: Maria Jesús Tomé

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'Land art' por sorpresa

En el Parque Natural de la Sierra de la Cebollera destacan sobremanera las cascadas de Puente Ra, que el agua se ha encargado de diseñar durante siglos. Asimismo llama poderosamente la atención una serie de esculturas de land art, donde el paisaje y la obra de arte están estrechamente ligados, y que están diseminadas a lo largo de los senderos de la Virgen y de Achichuelo. Una de las más conocidas está justo al lado de la Ermita de la Virgen de Lomos de Orios, uno de los puntos más visitados de este parque natural.

iStock-957769588. De pasto para ovejas a parque temático natural

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De pasto para ovejas a paraíso natural

El mejor lugar de partida para conocer la Sierra de la Cebollera es el Centro de Interpretación del Parque Natural, en Villoslada de Cameros. Aquí hay un espacio expositivo muy interesante donde se proyecta además un audiovisual que explica la evolución del paisaje desde el fin de la trashumancia. Y es que en Cameros, desde la desaparición de esta actividad, se han recuperado los bosques, hoy lugares ideales para la práctica de algunos deportes como el ciclismo de montaña o el senderismo. 

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Foto: Moscaventur

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Diversión acuática

También han proliferado una serie de espacios al aire libre como el Parque de Aventura Sierra de Cameros, en Lumbreras, y las actividades acuáticas como el rafting, el barranquismo o el divertido river tubing (descenso de rápidos en un donut inflable) en el río Iregua que ofrece Moscaventur.

Otro espacio perfecto para hacer deportes en el agua como piragüismo o vela es el Club Náutico El Rasillo del embalse González-Lacasa. Un magnífico lugar para reponer fuerzas tras el esfuerzo físico es el restaurante del mismo club náutico, una referencia gastronómica de la comarca que hay que tener en cuenta sobre todo por sus alcachofas con foie o sus manitas de cerdo a la riojana. 

iStock-1046086150. De pueblo en pueblo: Villoslada de Cameros

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De pueblo en pueblo: Villoslada de Cameros

Villoslada de Cameros, que fuera uno de los principales núcleos de población en tiempos de la Mesta, hoy vive de su riqueza forestal y ganadera, además de la explotación de sus recursos turísticos. Algunas edificaciones de arquitectura popular del siglo XVI y grandes casonas del siglo XVIII hacen que Villoslada cuente con un interesante patrimonio arquitectónico. En esta población se encuentra otro de los restaurantes más populares del Camero Nuevo, el Corona, de comida tradicional, donde sirven en la mesa de los comensales un puchero de barro con generosas porciones de patatas a la riojana o caparrones, entre otras delicias locales.

iStock-805734544. Ortigosa solariega... y vertiginosa

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Ortigosa: solariega... y estalactítica

A veinte minutos en coche se encuentra otro de los pueblos más emblemáticos de esta comarca. Se trata de Ortigosa de Cameros con unas destacadas casas solariegas y edificios de los siglos XVI y XVII y unas interesantes cuevas, las únicas acondicionadas para una visita turística en toda La Rioja. En ellas hay espectaculares muestras de estalactitas, estalagmitas y otras formaciones calizas.

iStock-965715140. Un brindis con Sagasta en Torrecilla en Cameros

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Un brindis con Sagasta en Torrecilla en Cameros

La última parada de esta ruta es Torrecilla en Cameros, capital oficiosa de la comarca y el mayor núcleo de población de la zona. Es famosa por la ermita de San Andrés, el puente medieval sobre el Iregua y por ser la cuna de Práxedes Mateo Sagasta, político progresista que fuera presidente del consejo de ministros español a finales del siglo XIX en varias etapas. Torrecilla en Cameros es un pueblo que tiene mucha vida en verano y donde se realizan muchos eventos gratuitos para los que visitantes se lo pasen fenomenal durante sus vacaciones. En invierno, la vidilla se traslada a sus bares en la hora del vermú, donde los torreznos, las setas y las patatas a la riojana protagonizan raciones y tapas. 

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La escapada de la semana: Camero Nuevo

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