Arquitectura para el relax

España en catorce claustros donde disfrutar de la calma

Originalmente nacieron como espacios de retiro pero hoy están abiertos para que cualquiera pueda escapar en ellos del mundanal ruido durante un tiempo.

Los claustros son uno de los pétalos más maravillosos de esas rosas de piedra que el escritor Julio Llamazares ha ido deshojando en su proyecto más titánico: ese viaje que le ha llevado por todas las catedrales de España, que empezó en 2001con Las rosas de piedra y acabó en 2018 con Las rosas del sur. Son los claustros espacios que invitan a la meditación y al silencio, rincones perfectos de introspección. Muchos de estos claustros de España estuvieron reservados para los monjes o monjas de sus monasterios, iglesias o catedrales, pero gracias a que se abrieron al turismo hoy se puede disfrutar en ellos de la delicada calma que transmiten sus arquitecturas

1 / 14
San Juan de la PeñaiStock-1186140783

Foto: iStock

1 / 14

San Juan de la Peña: el claustro bajo la roca

La ubicación dota a este claustro de una atmósfera cinematográfica a lo Indiana Jones. Basta verlo para no extrañarse que durante la Edad Media se le diera carácter legendario y se relacionara el lugar con el Santo Grial. A una media hora de Jaca, el monasterio de San Juan de la Peña es una visita inexcusable si se viaja a Huesca. El Monasterio Viejo de San Juan de la Peña fue el primer panteón real de Aragón, una joya del románico en la que destaca su poderoso claustro, levantado en la segunda mitad del siglo XII, cuya techumbre se limita a la roca en bruto que da nombre al lugar. Una ausencia de techo que lo que hace es resaltar los bellos capiteles del Maestro de Agüero. 

 
Real Monasterio de Santa María de Guadalupeshutterstock 361149182

Foto: Shutterstock

2 / 14

Real Monasterio de Santa María de Guadalupe:¿claustro gótico o mudéjar?

Este monasterio no conoce el significado del término sobriedad. Al contrario, es de una opulencia desmesurada de arte gótico, renacentista, barroco y mudéjar. Lejos de resultar un horror vacui terrible, esa riqueza arquitectónica le valió para ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1993. Y entre tanta fastuosidad, dos claustros excepcionales, uno gótico, conocido también como claustro de la enfermería o de la botica y actualmente utilizado dentro de las instalaciones de la Hospedería del Monasterio, y otro claustro mudéjar, el más impresionante, llamado de Los Milagros, con un templete decorado con azulejos y yeserías en el centro de su jardín.

 
Claustro de Santes Creus ACI

Foto: ACI

3 / 14

Claustro Reial Monestir de Santes Creus: lo singular

Poblet, Santes Creus y Vallbona de les Monges es la tríada del arte cisterciense en Cataluña. Los tres monasterios se caracterizan por una arquitectura sobria que manifiesta materialmente la norma ora et labora de san Benito que rige en la orden. Sin embargo, el claustro de Santes Creus, construido a principios del S. XIV, se saltó esta condición con una decoración exuberante de figuras de todo tipo, donde predominan las fabulosas, con profusión de animales monstruosos salidos del bestiario medieval. 

 
iStock-1132256408. Colegiata de Santa Juliana en Santillana del mar

Foto: iStock

4 / 14

Colegiata de Santa Juliana: el corazón de Santillana del Mar

La Colegiata de Santillana del Mar no es sólo uno de los ejemplos más destacados del románico en Cantabria, sino que es la prueba de que hay una línea que conecta el arte de siglos pasados con el contemporáneo. Hay que mirar adentro, en el claustro, rincón de deliciosa tranquilidad en el ajetreo turístico habitual en la población, para disfrutar de los arcos de medio punto de las galerías primitivas. Pero, sobre todo, de los capiteles del lado sur y del primer tramo del lado oeste, que son historiados, tallados con buena mano. Esos capiteles fueron inspiración para el escultor cántabro Jesús Otero Oreña desde que de chico quedó maravillado por sus formas. Su museo está, precisamente, ubicado en una esquina de la plaza de la Colegiata.

 
San Juan de DueroiStock-582279026

Foto: iStock

5 / 14

San Juan de Duero: el claustro extraterrestre

El Duero llega a Soria para acariciar una de las ruinas más románticas de España. En este monasterio se asentó la Orden de los Hospitalarios de San Juan de Duero, procedentes de Tierra Santa y no faltos de capital. La contemplación del claustro románico produce fascinación como si se tratara de un escenario épico de la Tierra Media. La construcción es una fantasía de arcos entrelazados de diferentes tipos: los hay de medio punto descansando en columnas pareadas; arcos de herradura apuntados, arcos de herradura entrelazados sin capiteles; y arcos de sugerida herradura y salteados con decoración vegetal. 

 
Monasterio de San Juan de los Reyes

Foto: iStock

6 / 14

Monasterio de San Juan de los Reyes: apoteosis gótica

La estrecha calle del Ángel desemboca en la plaza de San Juan de los Reyes, desde donde ya se vislumbran los esbeltos pináculos del Monasterio de San Juan de los Reyes, un bellísimo recinto construido en el siglo XV en honor de los Reyes Católicos. Desde que Juan Guas lo levantó se convirtió uno de los templos más bellos de Toledo, todo un prodigio del gótico hispano-flamenco cuya fachada concentra el protagonismo en cualquier encuadre fotográfico. Sin embargo, traspasando ésta se accede al claustro de dos alturas donde destacan los grandes ventanales de tracería flamígera, bordeados por un friso decorado con motivos vegetales y animales.

 
Catedral de Roda de Isábena

Foto: iStock

7 / 14

Catedral de Roda de Isábena: el claustro de la catedral más antigua de Aragón

Esta catedral ostenta algunos títulos llamativos para el lugar donde está ubicada: la más antigua de Aragón y la más pequeña de España. Entre las callejuelas empedradas de Roda de Isábena, el pueblo más pequeño de España con sede catedralicia, una iglesia de tres naves, tres ábsides y una cripta, además de un claustro de mediados del S. XII. Se trata de un pequeño oasis florido donde se puede sentir una calma especial. A través de esta arquería de aspecto monolítico paseaban los monjes concentrados en sus quehaceres. A ellos estaban dirigidas la gran cantidad de laudas funerarias grabadas en los muros, ábacos o sillares con el nombre y fechas de fallecimiento: así podían recordar a los fallecidos y rezar por ellos más fácilmente. 

 
 Abadía de Santo Domingo de silosiStock-1144728331

Foto: iStock

8 / 14

Santo Domingo de Silos, Burgos: el claustro del ciprés

“Ejemplo de delirios verticales, mudo ciprés en el fervor de Silos”, así escribió Gerardo Diego el ciprés que se puede ver en una esquina del jardín del claustro de Santo Domingo de Silos. Es curioso como él y otro muchos poetas se dejaron atrapar por la belleza de ese solitario ciprés que se eleva por encima de las doble planta del claustro románico que lo rodea, cuando podrían haberse fijado en el detalle de cualquiera de los 64 capiteles que sustentan la arcada del claustro bajo, verdaderas obras maestras de la iconografía románica, con escenas bíblicas y evangélicas, o animales quiméricos, como arpías, grifos o centauros

 
Claustro catedral de Segoviashutterstock 515767852

Foto: Shutterstock

9 / 14

Catedral de Segovia: la mudanza de un claustro

Piedra a piedra, así fue trasladado el claustro de la Catedral de Segovia desde su antigua ubicación. Fue deseo de Carlos I de España mantenerlo cuando ordenó la construcción de la nueva catedral tras el agónico estado en el que quedó la antigua durante la guerra de los comuneros. El responsable de tamaña mudanza fue el maestro de cantería Juan Campero a quien se le hizo firmar un documento en el que se comprometía desmontar, trasladar y volver a montar el claustro «de la misma manera que ahora está y del mismo ancho y alto» y, en su caso, costear la pérdida o rotura de alguna de las piezas. Basta visitarlo para confirmar que no solo lo logró, sino que también superó el problema de ubicar el claustro en un nuevo terreno cuyo desnivel obligó a una nueva cimentación.

 
Santa María la Real de Nájera shutterstock

Foto: Shutterstock

10 / 14

Monasterio de Santa María la Real de Nájera : el claustro de los caballeros

El origen de su fundación se pierde en la leyenda, pero lo que sí se sabe a ciencia cierta es que la actual iglesia es gótica del XV y que tiene un claustro impresionante que recibe el nombre de los Caballeros porque los nobles encontraron gusto ser enterrados en él. Se construyó entre los años 1517 y 1528 en una combinación estética de gótico florido, presente en las bóvedas y pilares, y el plateresco de las tracerías que adorna a todos los arcos. La sensación es que la filigrana pétrea casi flota únicamente sustentadas por sus esbeltas columnitas. No todos los huéspedes son caballeros, en la esquina del lateral oeste del claustro se abre la capilla con el sepulcro de la reina de Portugal Mencía López de Haro.

 
Santa Maria de Eunateshutterstock 1224614257

Foto: Shutterstock

11 / 14

Santa María de Eunate: el claustro octogonal

Tiene diversos argumentos para ser una parada imprescindible en Navarra: está en pleno Camino de Santiago, se le atribuye (discutido) origen templario y su portada románica es de manual de Historia del Arte; pero por encima de todas estas razones, lo que suele llamar más la atención es su claustro exterior. De los ocho lados que tiene la arquería, solo tres son originales. Son los que mantienen los capiteles historiados. El resto se debe a una reconstrucción realizada en el siglo XVII. En definitiva: belleza y misterio concentrados en uno de los edificios religiosos más singulares de España.

 
Minasterio de Veruela shutterstock 23705524

Foto: Shutterstock

12 / 14

Monasterio de Veruela: el claustro más romántico

Los cistercienses levantaron bajo la sagrada protección del Moncayo uno de los monasterios más bellos e importantes de Aragón, pues aunque al final no lo fuera, se construyó para ser panteón real. Y tiempo después llegó un joven Gustavo Adolfo Bécquer acompañado por su hermano Valerianao. También buscaban la protección del Moncayo, protección contra la tuberculosis, la enfermedad romántica. Hoy en las habitaciones donde se hospedaron entre 1863 y 1864 se ha habilitado un espacio dedicado a la experiencia vital decisiva en la creación literaria de Gustavo Adolfo Bécquer. En este monasterio, convertido en una rústica posada por entonces tras la Desamortización de Mendizábal, y tal vez tras dar algunos paseos por su claustro gótico levantino con capiteles decorados con plantas como gustaba a los cistercienses, escribió ‘Cartas desde mi celda‘ y conoció algunas de las leyendas que haría famosas.

 
Convento de las Dueñasshutterstock 1903189282

Foto: Shutterstock

13 / 14

Convento de las Dueñas: el claustro protagonista

Al César lo que es el César: el Convento de las Dueñas ocuparía poco espacio en los manuales de Historia del Arte si no fuera por su claustro. La iglesia de este convento femenino de una sola nave en estilo gótico cubierta por siete bóvedas no supera la sobriedad en nada excepto por su portada plateresca, pero lo que es su claustro, eso son otras palabras: se trata de una de las grandes joyas del renacimiento español, con sus arcos, columnas, medallones, capiteles, zapatas y frisos delicadamente labrados en piedra.

 
monasterio-de-san-andres-de-arroyo 5fbba094 1024x680

Foto: CC

14 / 14

Monasterio de San Andrés del Arroyo: el claustro interactivo

La montaña palentina concentra una de las mayores conjuntos de románico de toda Europa entre las que destaca el Monasterio de San Andrés del Arroyo, fundado en 1169 cuando el rey Alfonso VIII de Castilla instala aquí una comunidad de monjes premostratenses. Una vez se entra en el monasterio, la monja encargada de recibir a los visitantes (previa reserva de la visita) da las explicaciones necesarias y activa los diferentes paneles audiovisuales táctiles que se instalaron en 2017.

 

 Abadía de Santo Domingo de silosiStock-1144728331