La mar urbana

España en veinticinco playas urbanas imprescindibles

A lo largo del litoral, se encuentran algunos arenales que combinan a la perfección las bondades del mar con lo mejor de las ciudades.

Puede ser que las playas salvajes cumplan con el ideal playero con el que se sueña para unas vacaciones idílicas. Pero en la mayoría de los veranos de nuestras infancias, que son los que se recuerdan más intensamente, hay una playa y un toldo, un chiringuito donde pedir un granizado o un helado, vendedores ambulantes, tumbonas, sillas y mesas plegables, la nevera con la sandía. En la mayoría de las playas de los veranos de nuestras infancias se jugaba a palas y se cabalgaban olas en una colchoneta inflada. No había móviles, ni redes sociales, por supuesto, pero sí radios y música de todo tipo. Los abuelos se dedicaban a hacer crucigramas como si con aquello pudieran resolver todos los problemas del país y las abuelas controlaban que se respetara la hora de la siesta con disciplina casi militar. 

 

Sí, en aquellos veranos felices, la mayoría de las playas eran urbanas, había un apartamento a pocos pasos al que ir tras la larga jornada, donde se colgaban las toallas y los bañadores en una terraza a que se secaran para el día siguiente. Esas son las ventajas de las playas urbanas, que son céntricas, que son fáciles de llegar, que tienen todos los servicios necesarios y que, además, tienen todo el ambiente para el perfecto plan “after sun”. Con tantos kilómetros de costa entre los que buscar, es fácil hacer una buena selección con las mejores playas urbanas de España.

 
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Playa de Silgar

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Playa de Silgar (Sanxenxo, Pontevedra)

Sanxenxo ha pasado a convertirse en el perfecto pueblo marinero de Galicia. Ubicado en la zona más deseada de las Rías Baixas, el municipio cuenta con un gran número de arenales donde lucen la Bandera Azul, como es el caso de la playa de Silgar. Entre la Punta de Vicaño y el Real Club Náutico, y escoltada por un largo paseo en el que se encadenan restaurantes y chiringuitos, son unos 800 metros de playa urbana de carácter familiar con todos los servicios necesarios para pasar un perfecto día de playa. La escultura de la Madama, de Alfonso Vilar Lamelas, que parece flotar sobre la suave superficie del mar, sigue siendo símbolo de la belleza de esta parte de costa por mucho que se haya urbanizado. 

 
Playa de Covas

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Playa de Covas (Viveiro, Lugo)

Viveiro fue testigo la noche del 2 de noviembre de 1810 de una de las peores tragedias marinas de la historia militar de España, pero nadie lo diría hoy al llegar al arenal más popular de la costa lucense. De arenas blancas y forma perfecta de concha, esta es una playa urbana muy popular y con alta ocupación en temporada de verano. Su paseo marítimo, sus jardines, sus áreas de picnic, sus instalaciones y su ambiente colorido son el perfecto complemento a una jornada playera. Mientras los bañistas disfrutan despreocupados, las rocas conocidas como Os Castelos siguen siendo el testimonio de aquella tragedia.

 
Riazor

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Playa de Riazor (A Coruña)

A Coruña tiene más de dos kilómetros de playas en la ciu­dad, pero es la de Riazor la que se lleva toda la fama. Está escoltada por el animado tramo del paseo marítimo de la bahía del Orzán. Un paseo que, con más de 13 kilómetros, está considerado como el más largo de Europa. La otra referencia arquitectónica de la playa es el estadio de fútbol del Deportivo de La Coruña. La Bandera Azul ondea en el mástil anualmente por la calidad de sus aguas y los equipamientos que presenta. Tiene la playa de Orzán tan solo separada por un rompeolas que en invierno recibe la embestida de las olas.

Playa de Ribadesella

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Playa de Santa María (Ribadesella, Asturias)

Este arenal de la parroquia de Ribadesella que se forma en la desembocadura del río Sella lo tiene todo para ser considerada una de las playas más perfectas de Asturias. No falta una arena fina y dorada, su forma de concha, un entorno natural, patrimonio y cultura a pocos metros de las olas, ni tampoco una ubicación inmejorable e infraestructura y servicios que le han valido la Bandera Azul y el de Q de Calidad Turística desde 2004. Ya en 2008, la playa de Santa Marina de Ribadesella había obtenido el certificado de accesibilidad de Aenor, un distintivo que por entonces ostentaba muy pocos arenales españoles.

 
Playa San Lorenzo

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Playa San Lorenzo (Gijón, Asturias)

En imágenes de 1900 ya se ven las casetas colocadas a pie de arena, pero había más paseantes, con traje y sombrero los hombres y con vestido y pamela las mujeres. Presidida por la imagen de la iglesia de San Pedro, el ambiente ya entonces se sentía señorial. Desde entonces es la más popular de las playas de Asturias. Hoy en día, además, cuenta con un paseo marítimo de casi tres kilómetros y sus excelentes equipamientos de todo tipo.

Playas del sardinero

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Playas del Sardinero (Santander, Cantabria)

Son dos y ambas están entre las playas urbanas más elegantes de España. Es así prácticamente desde que Santander se convirtió en destino veraniego del rey Alfonso XII, con su palacio en la península de la Magdalena, y el barrio con el tiempo pasó de ser un caladero de sardinas a tener edificios espléndidos como el Gran Hotel (actualmente Hotel Sardinero) y el Gran Casino, del arquitecto Eloy Martínez del Valle. De esos tiempos mantiene esa especie de elegancia a lo Belle Époque combinada con lo mejor de los tiempos modernos: la Bandera Azul ondeando en el mástil y todo el equipamiento con el que cuenta. Para cuando los bañistas se cansan de la arena queda la espléndida Avenida de la Reina Victoria como plan urbanita infalible.

Playa de Isuntza

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Playa de Isuntza (Vizcaya, País Vasco)

Mucho ha pasado desde que la localidad vivió sus años gloriosos en los siglos XVII y XVIII con la industria ballenera. Ahora la industria es otra. En el s. XIX, llegó el turismo con algunos primeros viajeros ilustres de la aristocracia europea como la reina Isabel II y la emperatriz austro-húngara Zita, que disfrutaron de los arenales del lugar. La de Isuntza es una playa urbana con una arena dorada muy agradable de pisar. Desde ella, se puede ver despuntar la Basílica Asunción de Nuestra Señora a un paso del paseo. La playa limita con el muelle del puerto de Lekeitio y con la desembocadura del río Lea, por lo que apenas le afecta el oleaje, convirtiéndose en una piscina ideal para los más pequeños. Tras el baño, el plan consiste en ir de tapeo en chanclas.

Playas de Zarautz

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Playa de Zarautz (Gipuzkoa, País Vasco)

Además de las olas, sus característicos toldos a rayas azules y el paseo marítimo acaban por dotar a esta playa de un marco inconfundible. Con una longitud de 2.500 metros, la playa de Zarautz puede albergar a todo tipo de público incluso en los meses más intensos de verano. El extremo occidental suele ser el más concurrido por familias y bañistas que prefieren la comodidad de tener a un paso el paseo marítimo en el que abundan las esculturas, zonas de juegos, bares y terrazas, además de bellos palacetes del siglo XIX. La parte central y la de Mendilauta quedan para los  bañistas más aventureros.

 
Playa de la Concha

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Playa de la Concha (Gipuzkoa, País Vasco)

Ciudad y playa forman un binomio triunfador. Cierto que no es la única playa de la ciudad; pero sí, la más icónica. El paseo marítimo que la rodea constituye en sí mismo un destino dentro de la ciudad. Siguiendo la mítica barandilla diseñada por Juan Rafael Alday, se disfruta a la vez tanto del paisaje natural como de elementos arquitectónicos tan singulares como las farolas situadas al comienzo de la rampa de acceso a la playa, los dos obeliscos rematados por sendos relojes y los edificios históricos como el balneario de La Perla (antigua Real Casa de Baños), construido cuando la reina María Cristina escogió San Sebastián para pasar los meses de calor. Aquí pasaron algunas jornadas playeras Mata Hari, Trotsky,  Maurice Ravel, Bette Davis o Elizabeth Taylor, entre otras celebridades.

Playa de Sant Sebastià

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Playa de Sant Sebastià (Barcelona)

¿Qué más urbano que poder llegar a la playa en metro? Y ese es solo uno de los encantos de las playas de Barcelona, que no será un destino de sol y playa, pero de la que nadie quiere irse sin antes haber dado un paseo por su frente marítimo. La playa de Sant Sebastià, con el reconocible perfil del Hotel W al fondo, es todo un símbolo playero de la ciudad. Una playa muy popular y con un paseo de lo más animado durante todo el año.

 
Playa de Sant Sebastiá

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Playa de Sant Sebastiá (Sitges, Barcelona)

Quienes paseen por el frente marítimo de la animada y bohemia Sitges tendrán la posibilidad de dar con un pequeño fragmento de la famosa barandilla de la playa de La Concha, de San Sebastián. La réplica es el símbolo del hermanamiento entre ambas playas urbanas. La de Sant Sebastià es la más icónica de la ciudad de Sitges, justo en el centro de la población, en el antiguo barrio marinero. En la placa que acompaña a la reproducción de la barandilla se puede leer: “San Sebastián y Sitges, dos villas de cine enamoradas del mar y de la cultura”. Y es que las similitudes entre ambas ciudades no quedan solo en el ámbito playero, las dos cuentan con un popular festival de cine, como de cine son sus playas. 

 
Playa Gran de Cadaquès

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Playa Gran (Cadaqués, Girona)

Si esta playa destaca entre las de la Costa Brava no es por su entorno virgen. Al contrario, lo que se valora de ella es su aire bohemio. Y es que por la terraza del Marítim pasaron tertulianos tan ilustres como Gabriel García Márquez, Duchamp y muchos integrantes de la barcelonesa Gauche Divine. Además, esta playa de arena oscura y piedras finas tiene como telón de fondo el blanco mágico de Cadaqués. Una auténtica delicia para urbanitas de pro.

 
Playa del Albir

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Playa del Albir (L’ Alfàs del Pi, Alicante)

A un paso de Benidorm, el paseo marítimo de L’Alfàs del Pi está constituido por edificios modernos de apartamentos; pero están retirados de la playa de tal forma que no dan sensación de ahogo desde la orilla. Al contrario, el animado paseo constituye un complemento ideal a esta playa de cantos rodados. Una vez que el sol comienza a caer, se puede alargar el día en alguno de los chiringuitos del Paseo de las Estrellas, así conocido en referencia al festival de cine que se celebra cada verano en la localidad. Además, no faltan vistas con el peñón de Ifach y el frente marítimo de la localidad de Calpe.

 
Playa Nord de Peñíscola

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Playa Nord (Peñíscola, Castellón)

Esta playa es una de las estampas veraniegas mediterráneas por antonomasia. La Playa Norte es la playa más próxima al casco antiguo de Peñíscola y suma cinco kilómetros de arena fina. Se accede a ella directamente desde un paseo marítimo salpicado de palmeras y tiendas que acaba a los pies del castillo del Papa Luna. La calidad del agua está asegurada: ondea la bandera Azul, la bandera “Q” que ofrece el Instituto para la Calidad del Turismo de España, la “verde” de la empresa de certificación AENOR y la bandera “Qualitur” de la Agencia Valenciana de Turisme.

 
Playa Muchavista

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Playa Muchavista (El Campello, Alicante)

Más de tres kilómetros de fina arena y panorámica a las sierras del norte de Alicante para esta playa urbana en el municipio de El Campello. Se accede a ella desde un típico paseo de pueblo de playa con palmeras, muy animado las tardes de verano junto a los chiringuitos. En su prolongación hacia el sur se convierte en la playa de San Juan. Sus accesos están adaptados a todo tipo de públicos.

Poniente-benidorm

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Playa del Poniente (Benidorm, Alicante)

Al arquitecto y diseñador Oscar Tusquets ya le gustaba desde hace años Benidorm. De ella destaca siempre que su urbanismo en vertical es mucho más sostenible que el que resulta de construir en horizontal. Y no es el único, Javier Mariscal siempre dijo que prefería Benidorm a Florencia. Ambos seguro que se reafirman en su amor a partir del recién restaurado paseo marítimo de la Playa de Poniente, que ha recibido el galardón al Mejor Nuevo Diseño Global por el Museo de Arquitectura y Diseño de Chicago. Tal vez este detalle acabe por hacer decidir a los benidormenses sobre cuál es la mejor playa de la ciudad, si la de Poniente o la de Levante. O tal vez, prefieran hacer de esa una polémica divertida y eterna.

Playa de la Malvarrosa

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Playa de la Malvarrosa (Valencia)

No se puede hablar de playas de Valencia sin tener en mente la Malvarrosa, uno de los símbolos de la capital del Turia. ¿Quién le iba a decir a Jean Félix Robillard Closier, responsable del Botánico de Valencia, que aquel marjal que comenzó a cultivar se acabaría convirtiendo en un barrio y en la playa urbana por excelencia de la comunidad? Hoy se trata de una larguísima lengua de arena, amplia y abierta, con unas aguas tranquilas y a la que es fácil llegar desde el centro de la ciudad. Su paseo es el escenario para un cierre de día perfecto.

Playa de Bolnuevo

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Playa de Bolnuevo (Mazarrón, Murcia)

La de Bolnuevo es de esas playas urbanas de fácil aparcamiento y acceso, perfectas para tumbarse sobre la toalla y dejar que el día pase relajadamente entre chapuzones en la bahía de Mazarrón. Está dotada con todo lo necesario, por lo que fue reconocida en 2014 con la "Q" de Calidad Turística. El toque que la hace única son las pintorescas formaciones erosionadas frente al mar, conocidas como “La Ciudad Encantada” o “Las Gredas”.

playa de Calahonda

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Playa de Calahonda (Nerja, Málaga)

Puro espíritu veraniego, esta playa fue uno de los escenarios del “mejor verano de nuestras vidas” de la serie Verano Azul. Parece mantener el encanto de aquel entonces, con algunas barcas y casitas donde los pescadores aún guardan los aparejos. Entre acantilados, y sin embargo situada en el bullicioso centro urbano de la localidad, la zona de playa es de pocas dimensiones. La ventaja es que ascendiendo la larga rampa, se encuentra toda la ambientación del centro peatonal y comercial de Nerja.

Playa de Nueva Andalucía, Marbella

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Playa de Nueva Andalucía (Marbella, Málaga)

Colindante con Puerto Banús, verdadero ícono turístico marbellí, esta playa conocida también como El Duque, tiene la forma de una colección de pequeñas calas de arena gruesa y oscura que se abren a un mar muy calmo gracias a las escolleras que las abraza. Las palmeras que escoltan el paseo le dan al ambiente un toque tropical hasta llegar al epicentro del glamour.

Playa de la caleta

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Playa de la Caleta (Cádiz)

Hablar de La Caleta no es hablar de una playa tanto como de un monumento. No será Florencia, pero en ella se puede llegar a sufrir algo similar al mal de Stendhal frente a toda la belleza que la rodea. Junto al paseo, el balneario de La Palma, postal icónica de Cádiz, que en la actualidad acoge el Centro de Arqueología Subacuática de Andalucía. De arena fina, dorada y limpia, la playa tiene vida propia y respira al ritmo eterno de las mareas, mientras los tertulianos asiduos ven como va cayendo la tarde. Allá donde vayas, haz lo que vieres: los crepúsculos en Cádiz deberían ser Patrimonio de la Humanidad.

Cala Galdana

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Cala Galdana (Ferreríes, Menorca)

Tiene todos los ingredientes que hacen de las Islas Baleares un paraíso playero. Ahí está la arena fina y blanca, los pinos, el mar turquesa y transparente, todo pero en versión urbanizada y con ambiente familiar. No hace falta seguir ningún sendero ni caminar demasiado para disfrutar de un buen día de playa. Rodeada de residenciales y apartamentos, con tiendas, tumbonas de alquiler, chiringuitos, toda suerte de quioscos y Bandera Azul ondeando en el horizonte, es ideal para quienes quieran disfrutar de un buen día de playa sin tener que dejar el coche en una explanada de tierra todo el día, ni seguir ningún sendero ni caminar demasiado.

 
Playa de Alcudia

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Playa de Alcúdia (Port d'Alcúdia, Mallorca)

La playa más grande de todas las Islas Baleares es perfecta para el flâneur con chanclas que gusten del ambiente de paseo y descubrir terrazas y cafeterías entre chapuzón y chapuzón. Siete kilómetros de paraíso playero de arena blanca, pasarelas, aseos y duchas, la playa de Alcúdia es una de las más transitadas de Mallorca porque ofrece todo lo que ofrecen las playas de las islas con la máxima comodidad. Si hace falta, hay hasta punto de conexión WiFi por si se quiere compartir el atardecer bajo una de sus sombrillas.

Playa de las canteras

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Playa de las Canteras (Las Palmas de Gran Canaria, Canarias)

Más que una playa es todo un emblema de la isla. Disfrutable durante todo el año gracias al prodigioso clima del archipiélago, la arena dorada y la Barra de las Canteras le proporcionan un encanto muy especial. A su belleza natural hay que añadirle los servicios e instalaciones de primera con las que está dotada. Más de tres kilómetros que hay que recorrer en una larga caminata desde el auditorio Alfredo Kraus, emplazado en el extremo oeste, para tomarle el pulso al ambiente playero.

 
Playa de Melenara

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Playa de Melenara (Telde, Gran Canaria)

No es extraño que el mismísimo Neptuno la haya escogido para aparecer. Y es que la calidad del mar y de las instalaciones le han procurado la Bandera Azul desde el año 2000. En realidad, no es que el dios mitológico ande paseándose por la playa, sino que fue el escultor Luis Arencibia Betancor quien lo levantó en bronce por encima de las aguas calmas que dan al municipio de Telde. Neptuno parece observar la animada vida del paseo, donde se concentran restaurantes especializados en pescados y mariscos, tiendas de todo tipo, un parque infantil, mesas y zonas de picnic.

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