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Las fondues más locas de Suiza

Para la mayoría de amantes del queso, la fondue es el aquelarre favorito. Estas son las doce maneras más originales de disfrutar del plato nacional de Suiza.

Suiza está hecha de nieve, de lagos y de picos cubiertos de un permanente manto blanco. Su idiosincrasia la conforman sus tradiciones históricas, una rica cultura, ciudades alpinas, cosmopolitas y modernas, y, por supuesto, la cálida hospitalidad que exhiben sus habitantes.

Pero además, los viajeros que ponen su pies en territorio suizo tienen la oportunidad de conocer uno de los platos estrella del país: la fondue. Se trata de una pieza de la gastronomía muy arraigada al pasado, pues se ha probado su existencia en fechas previas a la creación de la Confederación Helvética (1848). Sin embargo, no hay consenso entre los expertos, pues unos hablan de una receta original de 1699 y otros de 1825.

Sea como fuere, la receta del plato que une los paladares de todos los suizos es una combinación de sabores y aromas únicos. Los pastores alpinos ya la preparaban creando una mezcla de queso y vino en la que luego mojaban el pan. Los quesos con los que se prepara -el Vacherin Mont-d'Or y el Gruyère- son producidos a partir de las vacas que pastan libremente en los prados y que aseguran el uso de un producto nacional de alta calidad. El resultado se puede saborear de muchas maneras diferentes, pero siguiendo las costumbres aprendidas en el país, lo más importante es rodearse de buena compañía.

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fondue chaumont

Foto: My Switzerland

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La Funi-Fondue

Las vistas desde lo alto del teleférico de La Coudre suele dejar a los pasajeros sin aliento. En poco más de diez minutos la cabina asciende los 570 metros de desnivel que separan la estación de salida del pico Chaumont, a 1087 m.s.n.m. La región de los Tres Lagos, los imponentes perfiles y siluetas de la cordillera de Los Alpes y la ciudad Neuchâtel configuran un paisaje que deleita la vista de todos aquellos que lo contemplan. Y para darle placer también al paladar, cerca espera el Petit Hôtel Chaumont, donde se sirve una deliciosa fondue en las alturas.

fondue tranvía Zurich

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Fondue en tranvía por las calles de Zúrich

Conocer Zúrich y disfrutar de una fondue al mismo tiempo es posible. Ocurre a bordo del tranvía que recorre esta ciudad situada en el corazón de Europa cuya vida palpita junto a las aguas del lago homónimo. Los rincones más bellos de la capital económica de Suiza discurren frente a los ojos del pasajero, a quien tras el vino y los entrantes, se le servirá la fondue en el mismo asiento. Y todo ello sucede tras los cristales de un tranvía histórico construido en 1930 en el que parece que se detenga el tiempo.

fondue tren la gruyere

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La fondue en el tren de La Gruyère

Subir a bordo del tren de La Gruyère supone sumergirse en un viaje en el tiempo. Los pasajeros que viajen montados en los vagones de este tren retro verán desfilar por la ventana la belleza de los paisajes que forman los prados y las suaves colinas durante el trayecto que une Bulle y Montbovon. La fondue que se sirve durante el viaje completa la experiencia y, aunque pudiera parecer que en estas circunstancias no se necesita nada más, el merengue y la doble crema del tradicional postre Gruérien ponen el broche de oro a esta propuesta.

fondue iglú

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Fondue en un iglú

Pieles, mantas de lana, mesas de madera y velas es todo lo necesario para degustar una fondue en uno de los lugares más originales posibles: un iglú. Cerca de Adelboden se extiende una meseta de los Alpes conocida como Engstligenalp, a la que se llega en teleférico. Allí, los principales atractivos son las infinitas rutas de senderismo que ofrece, una pequeña estación de esquí y un restaurante muy especial. Se trata del restaurante-iglú más grande Europa en el que además sirven deliciosas fondues. El único requerimiento es acudir a la cita bien abrigados.

fondue gondola

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Fondue en góndola

¿Podría ser esta opción el mejor resumen de un viaje a Suiza? La respuesta es que probablemente así sea, pues la propuesta une el plato más típico con uno de los mayores atractivos paisajísticos del país. El plan resulta de lo más romántico: un teleférico asciende desde el pueblo de Saas-Fee cuando cae la noche hasta Spielboden, a 2448 m s.n.m. Durante el trayecto, la luz de las velas alumbra la mesa en la que aguarda la deliciosa fondue y las copas de vino que amenizan el viaje que recorre la cabina suspendida en el vacío. Por si esta atmósfera no fuera suficientemente cálida, el telecabina viaja equipado con mantas para hacer más confortable la experiencia.

fondue fuego y hielo

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Una fondue de fuego y hielo

Los contrastes que tanto atraen y encandilan al ser humano son los que definen una de las maneras más originales de acercarse a la fondue suiza en Göscheneralp. La aventura empieza al calzarse unas raquetas de nieve en los pies y adentrarse en el bosque invernal donde, incluso en plena oscuridad, la nieve lo ilumina todo con su blancura. Al final de la excursión, una tina de madera con agua caliente humeante y vistas al glaciar Damma espera a los intrépidos viajeros bajo un cielo estrellado. Y para redondear la velada y reponer fuerzas, se sirve una fondue que se degustará en un establo alpino.

fondue sheer nostalgia

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La fondue del Rigi

Los tempos están minuciosamente calculados en esta propuesta que promete hacer disfrutar a los visitantes igual que se hacía en 1911. El teleférico de cremallera que asciende a 1.800 metros es el más antiguo del mundo y ha sido restaurado y rehabilitado para ofrecer una experiencia vintage aderezada con una fondue perfecta para la ocasión. Las luces de las poblaciones brillan al fondo del valle y las estrellas y la luna iluminan la velada mientras se asciende al Rigi, la majestuosa “reina de las montañas” en Suiza.

fondue carrousel

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Fondue en un tíovivo

El pan pinchado en el tenedor gira suavemente para recoger el queso de la fondue igual que gira con una agradable cadencia el carrusel en el que se ha servido el delicioso plato. El fuego que derrite el queso es el mismo que calienta a los comensales, recogidos por un techo que ayuda a conservar la temperatura y protege de la lluvia. Y como aliciente añadido, el espectacular paisaje de los alrededores de la ciudad medieval de Murten sirve como telón de fondo, un horizonte que la vista contempla desde todas las perspectivas mientras uno se deja mecer en un agradable letargo.

fondue chocolate

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Choco-fondue

El objetivo de esta propuesta es alimentar el cuerpo y el alma rodeados de la familia. El alma se purificará y se reconciliará con la naturaleza en un entorno único donde el frío paisaje invernal de la región de Jura y los Tres Lagos deja estampas espectaculares. Las excursiones discurren entre las típicas postales de abetos nevados, algún tejado inclinado y los picos totalmente cubiertos de blanco en el horizonte. Después de disfrutar del aire libre llega el momento de ponerse a cubierto y probar una irresistible fondue de chocolate que los más pequeños difícilmente olvidarán.

fondue academy

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Fondue Academy

Su lema es: “Aprende de los mejores y conviértete en un maestro de la fondue.” Y podrían añadir: “Y al terminar, una deliciosa degustación.” Los cursos que ofrece el Hotel Gruyères están ganando gran prestigio pues, gracias a los consejos del Maitre Fromager, los asistentes podrán regresar a casa y reproducir una auténtica fondue. Aquí se aprenden los mejores trucos y se conocen todas las tipologías de quesos, así como las mejores combinaciones que darán como resultado un plato tradicional de la más alta calidad. Por supuesto, todas las clases acaban con la merecida degustación y el consecuente veredicto del profesor.

fondue Gothard

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La fondue más clásica

La fondue en el Restaurante Le Gothard no es solo un plato tradicional suizo, es toda una institución, como el propio local. A este histórico de Friburgo se va a degustar la fondue más tradicional, la clásica, la original. Con un ambiente Belle Époque, este espacio, abierto al público desde 1850, constituye una absoluta referencia de la restauración en la ciudad. Además de ofrecer un estilo genuino que se ha conservado con el paso de los años, muchos dicen que es la mejor fondue del lugar. Habrá que probarla para decidir.

Fondue lago

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Fondue a bordo

El restaurante L’Unique a La Roche ofrece una de las propuestas más singulares para degustar una sabrosa fondue. En este caso las calmas aguas del lago de la Gruyère se convierten en el privilegiado suelo del restaurante por donde discurre el barco L’Unique. El queso va cogiendo el punto óptimo de fundición mientras la nave atraviesa el que muchas veces es catalogado como el embalse más bello de Suiza, que es también el más largo. La experiencia se puede compartir con familia o amigos, pues caben entre 6 y 9 personas a bordo. Además de disfrutar de la gastronómica, también se pueden practicar numerosos deportes acuáticos.

fondue fuego y hielo

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