Flores 'everywhere'

Girona se transforma en una ciudad-jardín

La iniciativa 'Temps de Flors' llena de colores las calles y monumentos de esta ciudad y los transforma en un jardín sencillamente espectacular.

Cada mes de mayo Girona se transforma durante una semana en una ciudad-jardín. La fiesta Temps de Flors, que en 2019 celebra su edición 64 entre el 11 al 19 de mayo, cubrirá enclaves emblemáticos del casco histórico, monumentos y un sinfín de rincones con arreglos y alfombras florales, estrenando en cada edición para el visitante un espectáculo aromático, colorista y con imágenes irrepetibles. Este año Temps de Flors se extiende a cerca de 150 emplazamientos para descubrir.

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Foto: Aniol Resclosa

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Éxito popular

Todo comenzó el año 1954 con la organización de una pequeña muestra floral en el Saló de Descans del Teatre Municipal. La buena respuesta que tuvo entre la gente hizo que muchos floristas y aficionados se animasen a repetir la experiencia en años posteriores, creciendo a otros espacios urbanos como la Sala de los Pergaminos de la Biblioteca, el Monasterio de Sant Pere de Galligants o el Convento de Sant Domènec, y con el tiempo a espacios abiertos como parques y jardines

Foto: David Borrat

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Despegue internacional

En 2013, la revista norteamericana Traveller National Geographic eligió Girona como «uno de los destinos del mundo para viajar en primavera», dando eco internacional a esta fiesta local.

Foto: Joan Altes

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Por toda la ciudad

Lo más atractivo de Temps de Flors es pasear por una ciudad que puede ser conocida, pero que durante la celebración de esta fiesta primaveral se muestra distinta. Palacios e iglesias centenarias acogen modernos motivos florales, y patios habitualmente cerrados al público se abren de par en par. Las murallas medievales se convierten en un sendero de margaritas, los Baños Árabes se cubren de guirnaldas y la plaza del Vi del Barri Vell o la judería o Call, donde sobresale el arco y la escalinata que sube a la iglesia de Sant Martí Sacosta –uno de los lugares más fotogénicos de la ciudad– exhiben un aire nuevo.

Foto: Joan Castro Folch

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¡Incluso la catedral!

Espacios municipales y centros culturales también participan en la fiesta cubriéndose de adornos, como el Ajuntament o el Centro Bonastruc Ça Porta, un palacio medieval erigido en el emplazamiento de una antigua sinagoga y hoy sede del Museo de Historia de los Judíos. Uno de los momentos más esperados de esta celebración es la inauguración de la alfombra que tapiza la escalinata de la Catedral, un monumento gótico cuya visita es la mejor síntesis de la historia que acumula la ciudad.

Foto: Joan Altes

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Mucho más que flores

Los que acudan a pasear por Girona durante su fiesta de la primavera pueden complementar la experiencia participando de actividades culturales como exposiciones monográficas, muestras de gastronomía y catas de vinos, visitas nocturnas a monumentos y museos, exhibiciones de danza en las calles y conciertos como los del VIII Festival Girona Cappella, que para esta edición cuenta con la participación de 11 formaciones vocales de todo el mundo. El Ajuntament de Girona organiza durante el Temps de Flors promociones gastronómicas (#gastroflors) y de alojamiento.

Éxito popular

Girona se transforma en una ciudad-jardín

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