Verde que te quiero verde

Guía de los 15 parques nacionales de España

Cuáles son, dónde están y, sobre todo, cómo descubrirlos sin alterar el paisaje.

Desde que en 1918 Picos de Europa se convirtiera en el primer parque nacional de Europa (y segundo del mundo), este nivel de protección ha reconocido a un total de quince espacios seleccionados tanto por su belleza (al principio era el criterio predominante) como por valor natural. 

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iStock-827870594 (1). Picos de Europa

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Picos de Europa (Asturias, Cantabria y León)

El primer espacio que recibió este estatus (por el cual está protegido por ley de toda agresión) es uno de los más visitados del país. Y es que, desde que se acotó, se ha convertido en uno de los lugares más visitados tanto de Asturias como de Cantabria y León. Eso sí, descubrir este paraíso exige cumplir ciertas normas como no circular ni con vehículos ni con bicicletas fuera de los senderos marcados, no recolectar ninguna planta o no acampar fuera de los campings oficiales o de los prados urbanos. 

iStock-489814520. Ordesa y Monte Perdido

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Ordesa y Monte Perdido (Huesca)

Declararlo Parque Nacional en 1918 fue todo un acierto porque acabó con la deforestación y la tala masiva. Ahora, el macizo de Monte Perdido y sus cuatro valles se han convertido en un paraíso para el montañero por su multitud de senderos y sus diversos accesos. Merece la pena empezar toda visita por cualquiera de los centros de interpretación (ubicados en Torla y en Tella) para así organizar mejor un itinerario donde no pueden faltar ni la Cola de Caballo ni el Circo de Soeso. 

iStock-509308984. Caldera de Taburiente

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Caldera de Taburiente (La Palma)

El corazón de la isla de La Palma es verde y escarpado. Pero no por ello inaccesible. De hecho, llegar hasta aquí es relativamente sencillo ya que hay tres carreteras que conecta el parque con los principales núcleos urbanos. Eso sí, merece la pena acceder a esta reserva desde Santa Cruz de La Palma ya que, en dicha ruta, se encuentra el centro de visitantes desde donde es más fácil trazar la ruta deseada e informarse. Después, solo hay que escoger un mirador o un parking y, desde aquí, realizar la excursión deseada. 

iStock-139874159. Teide

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Teide (Tenerife)

Se trata del Parque Nacional más visitado y razones no faltan. Y es que el coloso de la isla es un imprescindible de toda visita a Tenerife y se ha convertido en el escenario de todo tipo de visitas temáticas, desde las que ofrecen un atardecer en el techo de España hasta las que se pierden entre su curiosa flora. También influye lo accesible de su cima, a la que se puede llegar recorriendo cualquiera de los tres senderos (numerados como 10, 11 y 12) desde la base final del teleférico. Eso sí, por mucho que la cima sea un puntiagudo objeto de deseo, merece la pena descubrir otros rincones del parque como el propio centro de visitantes El Portillo, los fotogénicos Roques de García o la ruta Ucanca y sus vistas de las cumbres. 

iStock-1203321390. Aigüestortes y lago de San Mauricio

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Aigüestortes y lago de San Mauricio (Lleida)

Cuatro picos que superan los 3.000 metros y, sobre todo, muchos manantiales, riachuelos y cascadas por las que la montaña mana agua sin cesar. Este es el encanto de este parque pirenaico, el único del listado que se ubica en Cataluña, cuyo modo de empleo es sencillo: llegar al Valle del Boi (o a Espot) y desde ahí subir bien en los autobuses que ascienden hasta los circos más altos o bien subir en coche particular hasta los diferentes parkings. Es entonces cuando los pasos continúan hasta la inmesnsidad de paisajes como el lago de San Mauricio o al Planell d'Aigüestortes. 

shutterstock 767423176. Doñana

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Doñana (Huelva)

Este curioso mosaico de paisajes protegidos se puede visitar de diferentes modos. El primero, el más clásico, es el de disfrutar de su fauna y de sus lagunas desde los diferentes puntos de observación que salpican el parque. El segundo, el más piadoso, surcando las pistas de arena que conducen hasta la aldea de El Rocío. El tercero, el más aventurero, ya sea en 4x4, en quad o en bicicleta para llegar hasta los rincones más recónditos. Y, ¿por qué no?, una cuarta opción más relajada, disfrutando de sus dunas y sus playas más salvajes. 

iStock-1139669678. Tablas de Daimiel

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Tablas de Daimiel (Ciudad Real)

El más pequeño de los Parques Nacionales es, también, uno de los más sencillos de recorrer. Y es que, desde su centro de interpretación parte una red de senderos y pasarelas que recorren lo más destacado de esta reserva. Eso sí, también se puede recorrer en 4x4 con safaris en los que se alterna la observación de aves y con el conocimiento y valoración de este humedal manchego. 

iStock-668956162. Timanfaya

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Timanfaya (Lanzarote)

La zona más joven (geológicamente hablando) de Lanzarote es todo un ejemplo de sostenibilidad y turismo. No en vano, más allá de su centro de interpretación y de sus famosos shows de las chimeneas, los géiseres y los pollos asados con el calor del volcán, solo se puede acceder mediante los buses que habilita el parque. Un medio de transporte que, en el futuro, será eléctrico y autónomo, permitiendo que los viajeros recorran los volcanes minimizando el impacto. 

iStock-668923534 (1). Garajonay

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Garajonay (La Gomera)

El secreto verde de la Gomera sigue siendo un laberinto de Laurisilva y barrancos. No en vano, se trata de uno de los bosques más antiguos del país, lo que se suma a la fotogenia de su orografía volcánica. Descubrirlo es sencillo, sobre todo porque se trata del gran reclamo de esta isla y todo el parque está repleto de aparcamientos para visitantes (como el de la Laguna Grande), de senderos señalizados y de miradores que sacian toda sed fotográfica. 

iStock-513470319 (1). Archipiélago de Cabrera

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Archipiélago de Cabrera (Islas Baleares)

Tiene, como hito, ser el primer Parque Nacional Marítimo-Terrestre por el cual se reconocían dos tipos de ecosistemas diferentes pero complementarios. Este estatus ha permitido que todo el archipiélago haya vivido al margen del boom turístico de las Baleares y que ningún magnate haya podido invadir su espacio. Un grado de protección que, además, exige que toda navegación se realice bajo una autorización expresa y que solo se pueda acceder a la isla mediante tours autorizados. Allí lo que espera es una isla virgen donde sorprende el precioso castillo que antaño la protegía. 

iStock-462325875. Cabañeros

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Cabañeros (Ciudad Real y Toledo)

Es uno de los menos visitados, algo que no se entiende porque se trata de lo más parecido a un safari que se puede realizar en la Península Ibérica. Las diferentes formas de recorrerlo (la más recomendable es en un 4x4) permiten descubrir sus diferentes paisajes entre los que destaca la llanura de la Raña, el río Bullaque o las cascadas como el Chorro de los Navalucillos. Además, el centro de interpretación del parque, el Museo Etnográfico en Alcoba de los Montes y el Zoorama en Retuerta del Bullaque ofrecen un complemento más museístico del paisaje. 

iStock-1204898388. Sierra Nevada

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Sierra Nevada (Granada y Almería)

Probablemente se trate del Parque Nacional mejor preparado para el turismo debido a la presencia de su famosísima estación invernal. De ahí que descubrirlo sea, también, dejar a un lado las comodidades del resort de esquí y alcanzar los picos más altos de la península mientras se dejan atrás los bosques hasta llegar a las cumbres peladas. Merece la pena, por lo tanto, atreverse con algunas rutas como de los los Cahorros del Monachil, la de la ascensión al Veleta o la Vereda de la Estrella y Cueva Secreta, todas ellas perfectamente señalizadas y fáciles de encontrar. 

iStock-477534444. Islas Atlánticas

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Islas Atlánticas (Pontevedra)

Este archipiélago gallego ha logrado, mediante la protección y la preservación, ser un ejemplo de turismo sostenible. Y es que el acceso al entorno está controlado y regulado con el fin de que la exclusividad no tenga que estar vinculada necesariamente con el lujo. 

iStock-626497602. Monfragüe

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Monfragüe (Cáceres)

El paisaje no podría ser más irresistible: el río Tajo surcando la dehesa extremeña y, de repente, abriéndose camino entre riscos. Una combinación de elementos que ha hecho que, desde siempre, Monfragüe sea un hogar irresistible para aves como cigüeñas negras, alimoches, buitres o, incluso, el águila imperial. Cada año por estas fechas organiza el FIO, un festival dedicado a la ornitología con el que potencia este tipo de turismo que se complementa con el viajero común que busca, sobre todo, llegar hasta el icónico Salto del Gitano. 

iStock-1044257104. Sierra de Guadarrama

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Sierra de Guadarrama (Madrid y Segovia)

El último de los Parques Nacionales (por orden cronológico) ha llegado a este estatus por suscripción popular y por pura necesidad. No en vano, el turismo y la explotación urbanística empezaba a amenazar los diferentes ecosistemas de montaña mediterránea que aquí se dan. El éxito de sus paisajes es tal que, sin ir más lejos, el acceso a la Pedriza está limitado a 270 vehículos por día mientras que el resto de sus caminos y parajes gozan de un nivel de protección que garantiza la no incidencia del visitante. 

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