Rambleando

Arai, un palacete de lujo en la calle que inspiró a Picasso

Este hotel boutique ocupa un palacio del siglo XVIII en pleno Barrio Gótico de Barcelona, a pocos pasos de donde se hallaba el prostíbulo que inspiró a Picasso Las señoritas de Aviñón.

La fachada con esgrafiados y el arco de forja de la entrada son la carta de presentación del Arai, un aparthotel 4 estrellas superior del grupo Derby Hotels encajado en el corazón del casco antiguo de Barcelona. La recuperación de elementos originales del palacio del siglo XVIII fue la base sobre la que se llevó a cabo la restauración hace diez años. El resultado es un hotel boutique en el que bajo cada detalle decorativo se esconde una historia sobre la Barcelona de antes de ayer.

Hotel Arai
Foto: Derby Hotels

La calle Avinyó ha cambiado mucho desde la época en que Picasso frecuentaba los cafés, teatros y locales del Gótico de Barcelona. Toda la zona ha dejado atrás el aire decadente de antaño, sus restaurantes se han convertido en la vanguardia del tapeo y sus edificios han recuperado el lustre de fachadas con más de 200 años. Uno de los más sobresalientes es el Palacio de los Cuatro Ríos, transformado ahora en el aparthotel Arai de Derby Hotels.

Hotel Arai
Foto: Derby Hotels

de las ramblas al puerto

Este palacete de 1702 se sitúa en la esquina de Avinyó con la callejuela de Arai, frente al neoclásico edificio de la Escuela de Artes Aplicadas. El emplazamiento no podía ser mejor para la nobleza del siglo XVIII y la burguesía del XIX. La calle Avinyó era una de las arterias señoriales de Barcelona antes de que se derribaran las murallas y la ciudad se ampliara más allá de las Ramblas. Desde allí se llegaba por un lado a la plaza Sant Jaume, sede de la Generalitat y el Ayuntamiento, mientras que por el otro se alcanzaba el puerto.

Iglesia del Pi. Barcelona
Foto: istock

Hoy, los huéspedes del Arai aprecian esta situación estratégica por su proximidad a los grandes atractivos del barrio Gótico: el Liceu y el mercado de la Boqueria en las Ramblas, las  animadas terrazas de la plaza de George Orwell y la Plaça Reial, la medieval plaza del Pi ( en la fotografía) y los cafés de la calle Petritxol, las callecitas del antiguo Call Jueu o barrio judío...

Hotel Arai
Foto: Derby Hotels

arqueología glamurosa

El grupo Derby lo sumó a su Collection de hoteles de 4 y 5 estrellas, alojamientos de lujo situados en edificios históricos de Barcelona, Madrid, Londres y París. Todos ellos encarnan la pasión por la arqueología y el arte de Jordi Clos, fundador de la cadena Derby.

En el caso del Arai, las obras de restauración recuperaron pinturas murales que habían quedado ocultas, el artesonado del techo del vestíbulo, vigas de madera y muros de piedra, incluso hornacinas con columnas doradas del siglo XVII.

A partir de fotografías antiguas, el equipo de decoradores de Derby Hotels logró reproducir elementos originales que habían desaparecido, como la barandilla de hierro forjado de la escalera principal, los peldaños de mármol blanco o el pavimento del vestíbulo. 

Hotel Arai
Foto: Derby Hotels

detalles con historia

Cada una de las 31 habitaciones es única. Y no solo por su ubicación en una planta o en otra, asomadas a la calle Arai o a la placita de la Escuela de Artes Aplicadas (ahora cerrado) de la calle Avinyó.

El equipo de Derby Hotels aplicó toda su creatividad en recuperar elementos originales, aunque fueran fragmentos, y reconvertirlos en piezas decorativas: los marcos de balcones se transformaron en puertas de armarios, con las baldosas hidráulicas del suelo hicieron cabeceros y con las viejas vigas de madera, escritorios.

 

Palosanto
Foto: Derby Hotels

tapeo en el PaloSanto 

El restaurante de referencia del hotel Arai está a pie de calle, en el lateral del palacio que da a la calle Arai y a la plaza George Orwell. Se trata de Palosanto, del grupo San Telmo, que ha convertido esta neotaberna en un punto de encuentro para disfrutar del tapeo de calidad, con productos de temporada o recién pescados y elaborados al instante.

Cocina a la vista, tras una barra que se asoma a platos con pulpos, gambas, setas y hortalizas a punto de ser cortados, salteados, marinados... Mesas pequeñas y música en vivo que acompaña las conversaciones, mientras un servicio eficiente y agradable aconseja sobre la variedad de los platos. Afuera, la terraza invita a alargar las noches de verano rodeados de edificios medievales.