Donde se originó esta celebración

Irlanda: de Shamhain a Halloween

Un repaso al origen de la fiesta de los muertos, el fin de las cosechas y el inicio de un nuevo año, porque Halloween no son solo calabazas iluminadas.

Halloween es una fiesta de transición, y lo es por muchas razones. Para empezar, la víspera de todos los muertos (All Hallow's Eve) se celebra el 31 de octubre, fecha en que según el calendario celta, termina el año. En ese momento, el sol del verano llega a su fin, la luz da paso a la oscuridad, los días se hacen más cortos, las flores se marchitan y las hojas de los árboles se caen. Las tinieblas entonces se hacen reino, dominan cada rincón de estas tierras gaélicas y la oscuridad abre las puertas a un sinfín de historias y leyendas. De hecho, en este punto de máxima tenebrosidad, los celtas creían que los muertos volvían del más allá y la tierra se llenaba de espíritus.

Justo en esa conexión entre la vida y la muerte, el inicio del invierno daba por terminada la época de cosechas, lo que se traducía en grandes fiestas y celebraciones. Es en ese clímax colectivo cuando surge en Irlanda el Samhain, la fiesta que celebra el fin del verano y a su vez, representa la semilla de lo que en la actualidad se conoce como Halloween.

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Samhain, el rito celta primitivo

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Samhain, el rito celta primitivo

En lo alto de las colinas de Irlanda, los diferentes clanes celtas que vivían esparcidos por la zona ascendían hasta ellas y, enfundados en disfraces en honor a personajes del bosque y la cultura popular, encendían grandes hogueras. Las piras iluminaban el horizonte en un ejercicio común por ahuyentar a los malos espíritus que afloraban con la llegada del invierno, la estación de la oscuridad. Poco a poco, estos ritos ceremoniales fueron adquiriendo fama y hoy en día se han convertido en auténticos festivales que mantienen viva la tradición ancestral, como por ejemplo los que se celebran en la cima de Tlachtga, la colina de Tara o la colina de Ward, en el actual condado de Meath.

El retorno del Púca

Foto: Festival Púca

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El retorno del Púca

Justamente el condado de Meath, ubicado al este de la isla, acoge cada año el festival Púca, o lo que es lo mismo, la festividad que recrea uno de los ritos más espectaculares de antaño. Los duendes, los espíritus y los fantasmas dejan paso al Púca, una criatura de aspecto salvaje que provoca terror entre los habitantes. Según la tradición irlandesa, el Púca solía aparecerse por la noche en las zonas rurales y destrozaba todo lo que veía a su paso. Pero lo peor era cuando se plantaba delante de una casa y llamaba a alguien por su nombre. Se dice que quien abriera la puerta ya no volvía más pues el Púca lo hacía desaparecer. En la actualidad, se rememora en alguno de los lugares más icónicos de la isla como por ejemplo, las calles de Drogheda o el castillo de Trim, allí donde los druidas organizaban sus ceremonias sagradas.

Halloween también es gastronomía

Foto: iStock

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Halloween también es gastronomía

Durante la noche de Halloween, la tensión y el miedo se apodera de los demás sentidos, aunque no de todos. La noche más terrorífica del año también es una de las más sabrosas y es que esta fiesta huele a bizcocho recién horneado, a frutas dulces o a deliciosas patatas, entre otros. Con el fin de las cosechas, son muchos los platos típicos que esta fiesta deja en el recetario popular como es el caso del Barmbrack, el pan de frutas misterioso que según marca la tradición, todos los miembros de cada familia tienen que tomar. Y es misterioso porque entre las rebanadas se esconden pequeñas sorpresas como puede ser una moneda o un anillo.

Por otro lado está el Colcannon, un plato cálido sencillo hecho con puré de patata y mezclado con col rizada o repollo verde y cebollas, que ha conseguido cruzar fronteras y popularizarse en todo el mundo durante estas fechas. Y aunque parezca mentira, aquí las calabazas no tienen el protagonismo que se espera, sino que son las manzanas las que se llevan todos los focos. Con ellas se crean formas de monstruos, se cocinan pasteles para los más pequeños e incluso se cree que tienen la capacidad de adivinar la letra inicial de la futura pareja. Para ello, los jóvenes dejan caer la piel al suelo, hasta que esta forme una letra.

La Irlanda más misteriosa

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La Irlanda más misteriosa

¿Y que sería de Halloween sin esas historias que hacen que la piel se erice y las pesadillas ronden en la mente durante toda la noche? Pues bien, Irlanda está plagada de casas encantadas y castillos malditos capaces de estremecer al más valiente. Un ejemplo es Loftus Hall. Considerado el edificio más embrujado de toda la isla, es una mansión a la que no le falta ningún detalle para dar miedo. Incluso se dice que el mismo diablo en persona se presentó a la puerta de esta casa. Vestido de negro, se presentó en plena oscuridad, la niña que vivía allí luego explicaría que aquel caballero que creía haber visto en realidad no tenía pies, sino pezuñas. Tras el acontecimiento, el espíritu de la niña sigue vagando por los pasillos de la mansión, pudiendo escucharse sus lamentos aún hoy.

Siguiendo con los fantasmas, el Castillo de Ballygally, situado en Irlanda del Norte, también cuenta con el suyo propio. En este caso pertence a Lady Isobel Shaw, una mujer a la que encerraron en lo alto de la torre como castigo por no poder conceder un hijo a su marido. Finalmente fue asesinada. En la actualidad, su espíritu atormentado recorre cada rincón esperando a vengarse.

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