Año Picasso

La Málaga de Picasso 142 años después de su nacimiento

Estos son los lugares en los que creció, aprendió a pintar y se inspiró el que se convertiría en uno de los mayores artistas del siglo XX.

En la plaza de la Merced de Málaga, sentado plácidamente sobre un banco de mármol, reposa un Pablo Picasso inmortal. La escultura de bronce, realizada por Francisco López Hernández, contempla a los transeúntes que cruzan la plaza, con su imprescindible cuaderno y lápiz en mano, como dispuesto a retratar las vidas que pasan frente a él. Si el Picasso de bronce retrocediera a finales del siglo XIX, vería al Pablo niño andar por la plaza, dirigirse a la puerta de su casa situada en el número 15 de la misma, salir para ir a la escuela o para ir a buscar a su padre pintor al taller. Al Pablo niño que, pese a habitar únicamente diez años en Málaga, quedaría profundamente sellado por aquella ciudad y jamás dejaría de pintar palomas, toros, minotauros, aquella luz pulcra, recuerdos de infancia. Al Picasso que viviría en Barcelona, en París, en la Costa Azul y, sin embargo, desearía que su obra regresara, alguna vez, a las calles que lo habían visto crecer.

Con motivo de la celebración del año Picasso, recorremos los lugares más importantes de Málaga en los que vivió, aprendió y se inspiró el artista.

Picasso Málaga
Foto: Shutterstock

Museo Casa Natal Picasso

La ruta tras las huellas Picasso por Málaga no puede empezar en un lugar que no sea el Museo Casa Natal Picasso, situado en el edificio en el que nació, el 25 de octubre de 1881, el que se convertiría en uno de los mayores genios del arte del siglo XX.

Casa Natal Pablo Picasso
Foto: Casa Natal de Pablo Picasso

El museo alberga tanto obras como objetos personales de la infancia de Picasso y de su familia, además de una biblioteca especializada y exposiciones temporales dedicadas al pintor. De entre todas las piezas, destacan los cuernos de dibujo en los que el artista hizo los primeros esbozos el cuadro Las señoritas de Aviñón, en cuyo trazo ya cubista se adivinan las siluetas de las mujeres que tiempo después protagonizarían una de sus obras más famosas.

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Iglesia de Santiago Apóstol

A poco más de dos minutos a pie desde el Museo Casa Natal Picasso se encuentra la Iglesia de Santiago Apóstol, un lugar clave en los primeros días de vida del pintor, ya que fue allí donde, el 10 de noviembre de 1881, lo bautizaron bajo el nombre completo de Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Cipriano de la Santísima Trinidad Ruiz y Picasso. Actualmente, todavía se pueden ver la partida de nacimiento y la pila en la que el artista recibió su bautismo, emplazada en el interior de este edificio declarado Bien de Interés Cultural.

Esta iglesia tiene una especial importancia a nivel histórico, ya que fue el primer templo cristiano que se levantó en la ciudad de Málaga tras la Reconquista. De hecho, la construcción todavía conserva elementos musulmanes de la mezquita original que posteriormente se transformó en una iglesia católica, detalles que contrastan con la decoración barroca del templo.

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Antiguo Museo Municipal de Málaga

Continuando por la misma calle, pronto se llega al Convento de San Agustín, donde antaño estuvo ubicado el archivo y antiguo museo municipal de Málaga. En este preciso lugar trabajaba como conservador y tenía su taller de pintura José Ruiz, el padre de Picasso. Muchas tardes, el joven Pablo acompañaba a su padre al taller y observaba cómo pintaba sus típicos cuadros de palomas, un elemento que el artista absorbió y replicó en múltiples de sus obras. Fascinado por los colores y el lienzo, fue allí donde Picasso empezó a aprender el arte de la pintura.

La Malagueta
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La plaza de toros 'la Malagueta'

La siguiente visita imprescindible de esta ruta picassiana por Málaga es la plaza de toros "la Malagueta", donde el artista desarrolló su fascinación por la tauromaquia y las imponentes y firmes figuras de los toros, que se convertirían en uno de los elementos más recurrentes de sus cuadros. Además, este fue el lugar que inspiró a Picasso a pintar su primera pintura al óleo, titulada El pequeño picador, una obra en la que trabajó, siguiendo los consejos de su padre, tras acudir juntos a una corrida de toros que impactó especialmente al artista. 

Museo Picasso Málaga
Foto: Museo Picasso Málaga

Museo Picasso Málaga

La siguiente parada es en el Museo Picasso Málaga, el centro que cumplió uno de los mayores deseos de Picasso: que su obra estuviera presente en su ciudad natal. Inaugurado en 2003, este museo alberga una de las colecciones más importantes y extensas del artista, ascendiendo a un total de 230 piezas entre dibujos, cuadros, esculturas y demás. La colección, que fue donada por su nuera y por su nieto, Christine y Bernard Ruiz-Picasso, muestra las diferentes etapas de la carrera del artista a través de los esbozos, los óleos, los grabados y las cerámicas.

Recorriendo las salas el museo se pueden apreciar las innovaciones revolucionarias que hicieron que Picasso se encumbrara como uno de los mayores genios del siglo XX, descubrir la variedad de los estilos, materiales y técnicas que exploró, y conocer algunos detalles biográficos del artista, como las mujeres que lo acompañaron a lo largo de su vida, a quienes representó repetidamente en sus cuadros.

El Pimpi
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El Pimpi

Después de agotar el Museo Picasso Málaga, no puede faltar una visita a una de las bodegas más importantes y míticos de la ciudad: El Pimpi. Pese a que no consta que Picasso visitara este lugar, sus descendientes sí que han disfrutado en diversas ocasiones de los sabrosos vinos, los platos de jamón y las tapas que sirven en la taberna. De hecho, sus firmas lucen en una de las barricas que decoran la primera sala de El Pimpi, junto a otras en las que aparecen los nombres de todas las celebridades que han brindado en uno de los locales con más solera de Málaga.

El nombre de la taberna hace referencia a el "pimpi", un personaje popular de la cultura malagueña que se paseaba por el puerto y ayudaba a las tripulaciones y los pasajeros de los barcos que llegaban a la ciudad a conseguir cigarrillos, alcohol y otros. Actualmente, El Pimpi es un punto neurálgico de Málaga, en el que se cruzan malagueños, famosos y visitantes. 

Bloody Mary
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última parada: el restaurante matiz

La mejor opción para finalizar la ruta de Picasso por Málaga es el Restaurante Matiz, ubicado en la primera planta del Hotel Molina Lario, donde, con motivo del 50 aniversario de la muerte del pintor y de la celebración del año Picasso, el chef Pablo Molina ha diseñado un menú degustación inspirado en el artista. La experiencia empieza con un bloody mary (una de las bebidas favoritas del pintor) versionado con gazpacho y finaliza con un delicioso postre hecho a partir de chocolate blanco, vainilla de Madagascar y cítricos, con toques rojos y rosados, como guiño a la época rosa de Picasso. Una forma ideal de terminar el recorrido, bien con el sabor dulce del postre en boca, bien brindando con un cóctel en The TOP, el bar del rooftop del hotel, con las mejores vistas de la Málaga que inspiró a Picasso.