De la exótica Marrakech al mágico desierto del Sáhara

Marruecos en familia y sin complejos

No existe un destino cercano más exótico ni un viaje de aventuras tan sencillo y tan vibrante ¡para todos!

La combinación Marruecos-niños puede resultar a priori sorprendente. Sin embargo, lo inusual del destino lo convierte, precisamente, en una maravillosa propuesta para un viaje en familia. La exótica y bulliciosa Marrakech cautiva desde el primer momento y los más jóvenes de la casa alucinarán con el imparable ritmo de la plaza Jemaa el-Fna y de los aromas y colores de su zoco, siempre acompañado por los ruegos de sus insistentes comerciantes. El desierto del Sáhara, con sus dunas y con sus caravanas de bereberes sobre sus camellos, conseguirán convertir este viaje en un recuerdo imborrable para niños y adultos. 

 

 

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iStock-982101354. Medina

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La medina laberíntica

Callejear por la medina de Marrakech es una aventura en sí. Lo mejor es acceder a ella a través de la puerta Bab Agnau, del siglo XI y declarada Patrimonio Mundial de la Unesco. En su interior alberga infinidad de zocos: de especias, de babuchas, de alfombras, tintoreros con las madejas tintadas para secar al sol... Si los viajeros adultos ya se asombran con el espectáculo, el pasmo de los pequeños es absoluto. Sin embargo, es recomendable tener cuidado, ya que es fácil perderse o desorientarse por sus callejuelas, muchas de ellas sin salida. Otro consejo: al grito de «balak» conviene apartarse, porque lo más seguro es que se acerque a toda velocidad una moto o un burro cargando mercancías hasta los topes...

iStock-1147468287. Majorelle

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Jardines Majorelle, un oasis en medio del caos

Los Jardines Majorelle, creados por el pintor Jacques Majorelle y concebidos como un gran santuario botánico, son de visita obligada en Marrakech, sobre todo si se viaja con niños. Sus casi 9000 m2 cubiertos de plantas traídas de los más remotos lugares del mundo y el relajante rumor del agua garantizan un inmediato y placentero descanso mental a toda la familia. Para completar la visita se puede entrar en el Museo Berber, con más de 600 objetos pertenecientes a la colección de arte de Yves Saint Laurent y Pierre Bergé, quienes adquirieron los jardines en 1980 para convertirlos en su vivienda. 

 

 

iStock-530236509. Jamaa El Fna

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Jemaa El-Fna, la plaza más viva

Si a los niños les entra el agobio por el río continuo de gente, es el momento de salir a la plaza de Jemaa El-Fna. La puerta Bab el Jedid da acceso a la mezquita de la Kutubia y a uno de los lugares más sorprendentes de Marruecos. Esta plaza cambia de panorama varias veces a lo largo del día: por la mañana se llena de puestos de frutas y verduras, herbolarios, deliciosos zumos y artículos tan estrambóticos como dentaduras usadas... Al caer la tarde comienza la transformación, cuando músicos y acróbatas toman la plaza junto con una infinidad de puestos de comida con una oferta de platos que convencen a cualquiera, tenga la edad que tenga. 

 

 

ouarzazate

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Ouarzazate, la puerta del desierto

Si se va a dejar atrás la caótica Marrakech, lo mejor es ir acompañados por un experto guía marroquí para continuar la aventura hasta Ouarzazate, una ciudad enclavada a los pies de la cordillera del Atlas y considerada la puerta del desierto. Son paisajes maravillosos plagados de numerosos palmerales. 

Entre fértiles valles y oasis del sur del Gran Atlas se asinta la bella Kasbah de Ait Ben Haddou, otro lugar declarado Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, y considerado el Ksar mejor conservado de Marruecos. Los niños más cinéfilos la reconocerán por haber sido escenario de películas como Gladiator. 

 

 

AitBenHaidou

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El Hollywood marroquí

Otra actividad a tener en cuenta en Ouarzazate y que seguro hará flipar a los niños consiste en la visita a los Estudios de Cine Atlas, considerados los más grandes del mundo y que, gracias al desierto, los oasis y los montes nevados del Atlas, ofrecen una localización fabulosa en la que se han filmado películas de aventuras como La momia. Tan importante es la industria del cine aquí, que la mayoría de la población se dedica a esto de las películas: extras, artesanos expertos en atrezzo... 

 

 

GargantasDades

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La garganta del Dades, de vértigo

El temple de los padres se pone a prueba recorriendo la sinuosa carretera que atraviesa la garganta del río Dades. El viaje entre las escarpadas gargantas es espectacular y es de todo menos aburrido. Por el camino se encuentran curiosas formaciones rocosas, como las conocidas por nombres que encantarán a los niños, como Los dedos de los monos o El cerebro del Atlas, además de infinidad de kasbash, muchas de ellas hoy abandonadas. 

 

merzouga

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Las dunas de Erg Chebbi

Merzouga es el lugar donde experimentar las aventuras más molonas: recorrer en 4x4 el mar de dunas de Erg Chebbi o practicar sandboarding con una tabla indicada para ello. Los más pequeños pueden jugar a intentar identificar a qué pertenecen las huellas que se pueden encontrar en la arena. Una experiencia de la que no hay que prescindir es contemplar el amanecer sobre las dunas. Sin duda, el madrugón valdrá la pena. 

ouarzazate

Marruecos en familia y sin complejos

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