Atlas del paraíso

Postales desde el Edén: las 40 playas más bellas del mundo

Más allá de su evidente belleza, la gran variedad de playas que hay en el mundo muestra la riqueza medioambiental del planeta.

Desde las apartadas y prístinas orillas de la Polinesia Francesa hasta las pintorescas playas de la Costa Amalfitana en Italia, esta selección con las playas más bellas del mundo funciona como un atlas del paraíso y como un llamado a la conservación medioambiental del planeta. Cada una de ellas exhibe una mezcla única de elementos, desde arenas doradas hasta imponentes acantilados, creando una diversidad perfecta de postales ensoñadoras.

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Las extensas costas del planeta se despliegan a lo largo de 595.814 kilómetros impresionantes, exhibiendo una sorprendente (y bella) variedad de playas que se erigen como auténticos tesoros paisajísticos. Más allá de considerarlos como simples extensiones de arena y agua, estas playas son refugios naturales y testigos de fenómenos geológicos singulares dignos de conservar que cautivan los sentidos y proporcionan vivencias inolvidables.

 

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Las playas más bonitas del mundo

Estas son las 40 escogidas por Viajes National Geographic:

  1. Playa de Sarakiniko, Milos (Grecia)
  2. El Nido, Filipinas
  3. Playa de Benagil, Portugal
  4. Cathedral Cove, Nueva Zelanda
  5. Playa de Al Mughsal, Omán
  6. Playa Escondida, México 
  7. Playa Reynisfjara, Islandia
  8. La Digue, Seychelles
  9. Playa de Ölüdeniz, Turquía

 

 

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Playa de Corralejo (Fuerteventura, Islas Canarias)

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Playa de Corralejo (Fuerteventura, Islas Canarias)

Largos arenales colorean de tonos dorados el litoral norte de Fuerteventura, una de las zonas más seductoras y con mayor valor ecológico de las Canarias. Frecuentadas por windsurfistas, las playas de Corralejo tienen su mayor tesoro en el Parque Natural de las Dunas de Corralejo y en la Reserva Natural de la Isla de Lobos, cuyos fondos son muy apreciados por los submarinistas. Ese es el secreto que eleva a una de las mejores playas de España en el altar playero mundial. En el otro extremo de Fuerteventura, la playa de Costa Calma se alarga casi dos kilómetros por una franja que, con marea baja, puede recorrerse de punta a punta.

Playa Stiniva (Croacia)

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Cala de Stiniva (Isla de Vis, Croacia)

Escondida entre formaciones de roca calcárea que la vuelven casi invisible desde el mar, esta playa de piedras blancas se cuenta entre las más atractivas de la Costa Dálmata croata. Se localiza en la isla de Vis, unida por dos horas de barco con Split, la ciudad que creció sobre el palacio del emperador romano Diocleciano. Monumento Natural protegido desde 1967, la cala de Stiniva solo es accesible en barca a través de un estrecho paso, o bien a pie por un empinado sendero que desciende hasta su laguna de aguas claras.

Sarakiniko (Isla de Milos, Grecia)

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Sarakiniko (Isla de Milos, Grecia)

En el norte de la isla de Milo, en el archipiélago de las Cícladas, se encuentra uno de esos caprichos de la naturaleza que sólo pueden definirse como paraíso natural. La playa de Sarakiniko debe su fama mundial a las formas de sus rocas volcánicas erosionadas durante siglos por el viento y el agua y que dan sentido a su apodo de «playa lunar». Además, la isla de Milo es solo una de las más de 200 islas Cícladas que motean el mar Egeo.

Playa de Cué (Llanes, Asturias)

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Playa de Cué (Llanes, Asturias)

Hasta 40 playas se reparten por el litoral del concejo de Llanes, una franja declarada Paisaje Protegido de la Costa Oriental asturiana donde se pueden encontrar algunas de las mejores playas de Asturias. Algunas son arenales de la desembocadura de ríos (Guadamía, la Huelga), otras son medialunas doradas como la de Torimbio o plácidas aperturas entre acantilados y cañones (La Canal, San Martín). Entre las más bonitas destaca la playa de Cué, de 380 metros de largo, que durante la bajamar suele quedar unida a la Isla Grande. La pequeña aldea de Cué se localiza a dos kilómetros de Llanes.

Tulum (Yucatán, México)

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Tulum (Yucatán, México)

Las ruinas mayas de la ciudad de Tulum y la proximidad de la Barrera de Coral del Caribe hacen que muchos consideren esta playa como la más bonita de la península de Yucatán. Bañarse a pocos metros de El Castillo y del templo del Dios del Viento, elevados sobre una colina rocosa, produce por un momento la sensación de vivir en otro tiempo. Mar adentro se extiende el paraíso submarino de Centroamérica: un arrecife con más de 1.500 kilómetros de longitud en el que se han contado hasta 60 tipos distintos de coral.

El Nido (Palawan, Filipinas)

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El Nido (Palawan, Filipinas)

La isla de Palawan, entre el mar de China y el mar de Sulu, tiene en El Nido un paisaje espectacular: un ojo de agua rodeado por un circo de acantilados tapizados de selva hasta la misma orilla. Desde las solitarias playas de esta área protegida del oeste de Filipinas, se ve cómo el cielo límpido cambia el color del agua a lo largo del día, sacando destellos de un fondo marino rico en vegetación y fauna. Tal biodiversidad ha convertido este enclave en un destino ideal para ver coral, tortugas marinas y aves del Sudeste Asiático.

Cala di Volpe. Cerdeña (Italia)

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Cala di Volpe (Cerdeña, Italia)

La denominada Costa Esmeralda, en el norte de la isla italiana de Cerdeña, alberga algunas de las playas más bonitas del Mediterráneo occidental. En el golfo de Arzachena, la Cala di Volpe se lleva los mayores elogios. Se trata de una playa de piedra rojiza y arena rubia, orientada hacia el Parque Nacional del Archipiélago de La Maddalena, un paraíso ecológico por la pureza de sus aguas y su abundante fauna acuática. En las cercanías se halla el conjunto megalítico de la Tumba de los Gigantes, con más de mil años de antigüedad.

Palombaggia (Córcega, Francia)

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Palombaggia (Córcega, Francia)

El extremo sur de la alargada isla de Córcega reúne playas que, como la de Palombaggia, ejemplifican el Mediterráneo más puro. Bajo la sombra de los pinos se descubren los juegos de luz que el sol crea sobre las rocas y la espuma de las olas.

La cala se encuentra dentro del término de Porto Vecchio, una antigua población marinera ahora dedicada al turismo y con un puerto muy animado. Otro aliciente de Palombaggia es su proximidad a las islas Cerbicale, una reserva natural habitada por multitud de aves marinas.

Benagil (Portugal)

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Benagil (Algarve, Portugal)

La región del Algarve, en Portugal, es famosa por albergar algunas de las playas mas bellas de la costa atlántica en la península Ibérica. Y precisamente allí está la playa de Benagil, enclave donde confluyen el bosque mediterráneo con las aguas del océano Atlántico. Un pequeño emplazamiento de arenas marrones y abierto al mar entre cuyos acantilados circundantes el visitante puede aventurarse en la exploración de las múltiples cuevas formadas por la erosión del mar.

Cathedral Cove (Nueva Zelanda)

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Cathedral Cove (Nueva Zelanda)

La península de Coromandel, en el extremo septentrional de la Isla Norte, es un enclave ineludible en todo viaje por Nueva Zelanda. Un sendero desde la playa de Hahei conduce en una hora hasta el arco de roca blanca de Cathedral Cove. Su forma ojival recuerda a las catedrales góticas europeas, aunque en un entorno mucho más cálido. La franja de fina arena marca el límite entre las aguas del Pacífico y los árboles pohutukawa, típicos de la zona. Al fondo emerge Te Hoho, un pináculo de roca blanca que se tiñe de rosa con el ocaso.

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Bora Bora (Tahití, República francesa)

Palolem (Goa, India)

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Palolem (Goa, India)

El cálido mar de Arabia baña esta playa del estado indio de Goa, en la costa oeste. Su lengua de arena de 1,6 km se encuentra delimitada en ambos extremos por dos grandes rocas. Hasta hace poco, las casas (shacks) y las barcas de pescadores eran la única evidencia humana en Palolem, pero recientemente ha surgido una incipiente infraestructura turística, en parte gracias a su aparición en la película El mito de Bourne (2004). A solo 12 kilómetros, los bosques del Cotigao Wildlife Sanctuary son el hábitat de monos y tigres de Bengala.

Cala Macarelleta (Menorca, Islas Baleares)

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Cala Macarelleta (Menorca, Islas Baleares)

La costa sur de la isla balear reúne algunas de las mejores playas de España: calas de arenas blancas abrazadas por pinos que se asoman al agua desde las rocas. Cala Macarella y su hermana pequeña, Macarelleta, son un excelente ejemplo de este paisaje mediterráneo. Se encuentran a 14 kilómetros de Ciutadella, siguiendo una carretera flanqueada por muros de piedra seca que, después de serpentear entre campos sin cultivar, desciende por un torrente hasta casi alcanzar la arena. Para disfrutar a fondo de un día en estas playas es indispensable llevar gafas y tubo de buceo.

Playa de Matamwe (Zanzíbar, Tanzania)

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Playa de Matemwe (Zanzíbar, Tanzania)

Una larga línea de palmeras sombreando la arena blanca es la imagen característica de Matemwe Beach, en el nordeste de Zanzíbar. La proximidad de la costa africana ha convertido la isla –y esta playa en concreto– en el destino de quienes buscan relajarse tras un safari por los parques de Tanzania o después de subir al monte Kilimanjaro (5.895 m), el techo del continente. Matemwe es un excelente enclave para bucear entre corales y navegar a bordo de un dhow, la embarcación de vela típica de la costa suajili.

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Playa Bonita, República Dominicana

La principal cualidad por la que esta playa recibe su nombre es su sencillez. En la playa Bonita confluyen los principales elementos de un idílico retiro caribeño: palmeras, arena fina y aguas cristalinas alejadas de coches y vendedores. Una playa poco frecuentada, ideal para sumergirse en los verdes y azules del Caribe, y olvidarse del resto del mundo por unos días.

Aguadilla. Puerto Rico

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Aguadilla (Puerto Rico)

El vértice noroeste de la isla de Puerto Rico guarda la atractiva playa de Aguadilla, una lengua de arena bordeada por palmeras que se tiñen de naranja cuando el sol empieza a hundirse en el Caribe. Submarinismo, snorkel, paseos a pie, windsurf... Aguadilla y la cercana isla de Culebra ofrecen mil actividades para aprovechar al máximo los días. En esta última es ineludible bañarse en la playa Flamenco, con forma de herradura, así como visitar el Refugio Nacional de Vida Silvestre de Culebra, una zona protegida desde 1909.

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Islas Cook y Whitsunday

El islote coralino de Tapuaetai («la isla de un solo pie» en maorí) alberga la playa más famosa de este archipiélago del Pacífico Sur.

La mayor del centenar de islas del archipiélago de las Whitsunday, frente a la costa oriental australiana, es un excelente primer contacto con la Gran Barrera de Coral. En 1770 el capitán James Cook desembarcó brevemente en su arena y certificó su belleza en el cuaderno de bitácora de la expedición. A diferencia de otras islas de la región de Queensland, el interior es montañoso y cubierto de vegetación exuberante, mientras que en las playas crecen las palmeras enanas y, entre la arena, emergen fósiles puntiagudos.

Turismo de Queensland 

Trou d’Argent. Isla Rodrigues (Mauricio)

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Trou d’Argent (Isla Rodrigues, Mauricio)

Esta esmeralda de agua, engastada entre rocas como una piscina natural, es una de las joyas de Isla Rodrigues, perteneciente a la República de Isla Mauricio y, geológicamente, al archipiélago de las Mascareñas. Un arrecife de coral abraza casi por completo la isla y la protege del oleaje del Índico. De ahí que posea playas tan espléndidas como Trou d’Argent, ideal para nadar en aguas templadas, de increíble visibilidad y con fondos tapizados de corales. Unos kilómetros al sur se encuentra Anse Mourouk, otra playa bellísima.

 

Calanque de Maubois,  Francia

Foto: Gtres

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Calanque de Maubois (Provenza, Francia)

Agay es una región costera de la Provenza francesa famosa por la belleza de sus paisajes. Bien en el interior, o bien en la costa, la tranquilidad y la naturaleza han sido valores historicamente reivindicados y conservados por sus habitantes En su litoral encontraremos, entre otros mágicos rincones, la Calanque de Maubois, un lugar paradisiaco poco masificado debido al limitado acceso de los coches. El destino perfecto para quien busque la nada desdeñable mezcla de aguas cristalinas, playas limpias y tranquilidad absoluta a las orillas del Mediterráneo.

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Elafonisi (Creta, Grecia)

Esta playa es casi un milagro por los colores que mezcla en su lecho. El más sorprendente es el rosa, que tiene su origen en los fondos coralinos típicos de esta isla. Un lugar único, mágico y que, fuera de temporada, ofrece el encanto de su singularidad sin muchos turistas desorientados. 

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San Blas (Panamá)

Este archipiélago ubicado en pleno Caribe es todo lo que cualquier amante de las playas puede soñar: arena blanca, cocotero simpático y mar tropical. A eso se le suma el hecho de que en estos islotes todo es paz y tranquilidad, haciendo que se disfrute del paraíso de una forma única y excepcional. 

shutterstock 1503753761. Playa de Al Mughsayl (Omán)

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Playa de Al Mughsayl (Omán)

A 40 km de Salalah, en el sur de Omán, se extiende un arenal de 7 km de longitud con el océano a un lado y colinas al otro, donde varios géiseres de hasta 30 metros de altura motean el litoral. El paisaje es, sin duda, el principal atractivo de este rincón del país, ya que el fuerte oleaje y el viento hacen que el baño no sea siempre recomendable. Sin embargo, se puede disfrutar de esta playa de Dhofar dando un paseo por su orilla, contemplando el atardecer u observando varias especies de aves.

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Baia do Sancho (Fernando de Noronha, Brasil)

Formar parte del Parque Nacional Marino de Fernando de Noronha (Brasil) le ha permitido colarse entre una de las mejores playas del mundo gracias a su protección y singular belleza. De hecho, el acceso a este arenal es limitado y cuenta con una tasa de preservación para evitar la masificación de un ecosistema delicado donde habitan especies en peligro de extinción. 

iStock-1266076927. The Baths, Virgin Gorda

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The Baths (Virgin Gorda, Islas Vírgenes Británicas)

El Caribe sorprende al viajero con sus playas de agua turquesa y arena blanca, pero también con formaciones geológicas únicas como las que se encuentran en The Baths, a 1,9 km al sur de Spanish Town, en el extremo sur de la isla Virgin Gorda, entre Spring Bay y Devil's Bay. Como consecuencia del lento enfriamiento del magma, se creó esta formación de granito que se erosionó en montones de rocas. Hoy, forman piscinas naturales, túneles, arcos y grutas que protagonizan la imagen de esta playa caribeña. 

iStock-647725668. Playa Escondida (Islas Marietas, México)

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Playa Escondida (Islas Marietas, México)

Su origen volcánico y la erosión durante miles de años son los responsables del éxito de esta playa de las Islas Marietas, un lugar único en el mundo en forma de cráter al que solo se puede acceder por el agua. De hecho, esta joya de la naturaleza oculta entre las abruptas rocas de estas islas del estado mexicano de Nayarit solo permite el acceso a un centenar de personas al día. Destaca el cráter que se abre entre las rocas formado por el hundimiento kárstico de la cúpula.

shutterstock 1018024738. Bahia Gardner (Islas Galápagos, Ecuador)

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Bahía Gardner (Islas Galápagos, Ecuador)

La Isla Española aguarda una de las playas más espectaculares del Archipiélago de las Galápagos. Colonias de lobos marinos, tortugas y varias especies de aves dan la bienvenida al visitante a esta paradisiaca playa. También los animales marinos que pueden contemplarse practicando buceo alrededor de los islotes que conforman la bahía. Para preservar todo el entorno, se ha sugerido restringir el número de visitantes a 80 personas por día, sobre todo durante el periodo de anidación de tortugas.

iStock-482576148. Piha Beach (Nueva Zelanda)

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Piha Beach (Nueva Zelanda)

La región de Auckland, en Nueva Zelanda, aguarda una de las playas más populares de la zona: Piha Beach, popular entre los habitantes de la ciudad y aquellos que la visitan yaquese encuentra a tan solo 39 km de distancia. Destaca su arena oscura debido al alto contenido de hierro fruto de su origen volcánico. El arenal se divide mediante Lion Rock, un cuello volcánico erosionado de 16 millones de años de antigüedad, llamado así por su forma.

shutterstock 565563694. Reynisfjara (Islandia)

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Reynisfjara (Islandia)

Las columnas de basalto, la arena negra y las formaciones rocosas que emergen del agua son las protagonistas en esta playa islandesa. Hálsanef es el nombre de sus columnas hexagonales, que alcanzan los 66 metros de altura, mientras que los islotes fueron bautizados como Reynisdrangar. En realidad son tres peñascos que formaban parte de un acantilado. Otro de sus atractivos es la cueva Halsanefshellir, que puede visitarse cuando la marea está baja.

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Ölüdeniz (Turquía)

La costa de Licia, en el litoral mediterráneo, ofrece la oportunidad de bañarse en playas que han visto pasar una decena de civilizaciones. La ruta que encadena los arenales más bonitos debe detenerse en la larga bahía de Ölüdeniz, cuyas plácidas aguas le han valido el sobrenombre de Blue Lagoon. Una parte de la bahía está declarada parque nacional y constituye un enclave ideal para remar en canoa y sumergirse en busca de alguna tortuga marina. Las ruinas romanas y licias son un perfecto complemento histórico.

shutterstock 1498859771. Koh Similan (Tailandia)

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Koh Similan (Tailandia)

Archipiélago y parque nacional, las nueve pequeñas islas de Similan –en lengua malaya, similan significa nueve– son un paraíso en medio del mar de Andamán. Cercanas a la popular Phuket pero más vírgenes, son las favoritas de los amantes del submarinismo por la transparencia de sus aguas y por la biodiversidad que habita su fondo marino.

La playa de Ko Similan, la isla más grande del archipiélago, es célebre por las curiosas formas de sus rocas sumergidas (un ciervo, una hoja, una seta...) y sus arrecifes de coral.

shutterstock 591398534. Cayo Largo, Cuba

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Cayo Largo (Cuba)

El corsario Francis Drake y también Cristóbal Colón desembarcaron en Cayo Largo antes de cruzar el Atlántico. Cinco siglos después, aquel islote situado a 177 kilómetros de la costa sudoeste de Cuba es un destino único para disfrutar del sol y las aguas del Caribe. Las playas Sirena, Lindamar y Paraíso, con palmeras enanas inclinadas sobre la arena blanca, preservan la imagen de edén que hallaron los antiguos navegantes. Cayo Largo está conectada por barco con Varadero y por avión con La Habana, la capital cubana.

shutterstock 1005754510. Los Roques, Venezuela

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Los Roques (Venezuela)

El de los Roques es un paraíso natural y uno de los secretos mejor guardados del del litoral venezolano. Es famoso por sus paradisiacas playas y por tener algunos de los fondos submarinos más impresionantes del Caribe. Una visita a los Roques ofrece la posibilidad de elegir entre múltiples cayos e islotes invitando al visitante a perderse entre una multitud de exuberantes recovecos.

 

iStock-472151979. Ke'e Beach, Hawái

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Ke'e Beach (Hawái)

Kauai, la isla geológicamente más antigua y más al norte del archipiélago hawaiano, posee una costa muy diversa con acantilados que se desploman en el océano y playas protegidas por el arrecife de coral. Ke’e Beach, en el norte, reúne poderosos atractivos: una laguna sin oleaje y fondos rocosos con multitud de peces y tortugas marinas. Aquí comienza el Kalalau Trail, un sendero de 18 kilómetros que bordea la agreste costa de Na Pali y alcanza el valle de Kalalau, un rincón tropical con cascadas y accesible únicamente a pie o por mar.

iStock-1138033080. La Digue, Seychelles

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La Digue (Seychelles)

Grandes bloques de granito se esparcen por la arena y la orilla de las playas de esta isla con forma de lágrima. Dominada por la colina del Nid d’Aigle (300 m), La Digue se localiza a media hora en catamarán desde la isla de Praslin, solo tiene una carretera asfaltada y apenas hay vehículos a motor. La calma está, pues, asegurada, especialmente si se dedica el día a Anse Source d’Argent, la playa con las moles rocosas más asombrosas. Sin casi alejarse de la orilla y equipados con unas gafas de buceo, se ven corales y peces tropicales.

iStock-1310926365. Curaçao

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Curaçao (Países Bajos)

La de Curaçao, oficialmente País de Curaçao, es una pequeña isla de unos 444 kilómetros cuadrados situada al nororeste de Venezuela que en la actualidad pertenece a los Países Bajos??. En ella podremos encontrar una amplia variedad de playas, diseminadas en su mayoría a lo largo de la calma y protegida costa suroeste de la isla, donde las aguas son tranquilas y límpidas, y en donde los submarinistas podrán disfrutar del mismo modo de la belleza del mundo submarino en su máximo esplendor.

GettyImages-752128459. Playa de las Catedrales (Ribadeo, Lugo)

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Playa de las Catedrales (Ribadeo, Lugo)

Ubicada sobre el mar Cantábrico, en la provincia gallega de Lugo, As Catedrais debe su nombre –y su presencia en la lista de las playas más bellas del planeta– a los curiosos arcos de hasta 30 metros de alto y a las cuevas que la erosión del mar y el viento ha esculpido en la roca. Es una de las playas más espectaculares de España.

 

Estas formaciones se aprecian, sobre todo, desde la playa durante las horas de marea baja, cuando es posible entrar en algunas cuevas o caminar bajo los arbotantes. A poca distancia, en la ría de Ribadeo, se puede seguir un tramo del Camino de Santiago.

iStock-1222724154. Essaouira, Marruecos

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Essaouira (Marruecos)

Los aficionados al surf y al windsurf no dudan en afirmar que las playas de Essauira son las mejores para disfrutar del bravo oleaje atlántico. Desde las murallas de esta ciudad Patrimonio de la Humanidad, se consigue una vista espléndida de los largos arenales que la rodean y de la isla de Mogador emergiendo por poniente. La originalidad de estas playas de la costa occidental marroquí son los paseos a lomos de dromedario, las visitas a los zocos de las poblaciones cercanas y la suculenta gastronomía.

 

iStock-152127945. Atolón Malé Sur, Maldivas

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Atolón Malé Sur (Islas Maldivas)

Situadas en el Océano Índico, al sur de la India, las Islas Maldivas es uno de los destinos predilectos para el turismo de playa. En ellas las posibilidades se tornan infinitas, ya que se trata de un conjunto de 1.200 islas coralinas distribuidas en 26 grandes atolones que se extienden a lo largo de unos 300 kilómetros cuadrados. Con un invariable clima cálido y húmedo, se trata de un paraíso de aguas turquesas en el que hallar un remanso de paz y tranquilidad en cualquier momento del año.

iStock-902783848. Cannon Beach, Oregón (EE.UU.)

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Cannon Beach, Oregón (EE.UU.)

Cannon Beach es una de playas del estado de Oregón que aún conserva el encanto las pequeñas ciudades americanas gracias a la estricta legislación local que ha evitado el acceso de las grandes cadenas hoteleras. Sus arenas se extienden a lo largo de más de 16 kilómetros, convirtiéndola en un escenario perfecto para pasear a la orilla del mar, y en el que se puede disfrutar de la observación de una gran diversidad de flora y fauna. Además, las singulares formaciones rocosas que emergen de sus aguas y que reciben los nombres de Haystack Rock y Needles, hacen del lugar uno de los escenarios mas pintorescos de las costa estadounidense.

GettyImages-548295287. Pink Sand Beach, Bahamas

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Pink Sand Beach (Bahamas)

Su nombre ya es una invitación a los sentidos: una playa de arena rosa, enclavada en pleno mar Caribe, en la isla de Harbour. A lo largo de sus cinco kilómetros de longitud, millones de corales y conchas pulverizados han extendido una alfombra de tonos rosados que brillan cuando las olas la bañan. La isla se ha convertido en un relajante refugio para famosos y también en un paraíso para los aficionados al submarinismo. El único núcleo habitado de la isla es Dunmore, una agradable ciudad con casas pintadas de tonos pastel.