A toda vela

Rutas ideales para navegar por España

Surcar el litoral peninsular en velero o catamarán es una atractiva propuesta para los amantes del mar.

Sentir la brisa salina tiñendo días azules de olas intrépidas es uno de los encantos de navegar, una apuesta perfecta para vivir nuevas experiencias y conocer las costas y ciudades desde otra perspectiva. Además de aportar adrenalina, permiten el distanciamiento social tan ansiado este verano. 

Además la proliferación de plataformas como Click & Boat, Nautal o Samboat pone al alcance de todos el alquiler de yates, catamaranes o veleros con patrón o sin él (en caso de contar con el curso de Patrón de Embarcaciones de Recreo) en cualquier puerto del país. Dos factores, COVID-19 y auge de las plataformas, que este verano ha provocado que hayan crecido un 5% las reservas de barcos por parte de los españoles según el último informe remitido por Click & Boat.

Con la carta náutica y el compás como compañeros de aventura, solo queda levar el ancla, alzar velas y disfrutar de todas estas rutas con el agua como testigo.

1 / 7
shutterstock 473397364. Rías Baixas: Historia y gastronomía

Foto: Shutterstock

1 / 7

Rías Baixas: Historia y gastronomía

Las rías de Vigo, Arousa y Pontevedra, cada una con su particular belleza, están protegidas por islas que proporcionan tranquilas jornadas de navegación en cualquier época del año. Sus paisajes son muy distintos a los de las salvajes costas gallegas y están siempre perfilados por enclaves históricos, como el casco antiguo de Combarro, con sus hórreos al borde del mar, o las Torres del Oeste en Catoira. Además, ponen a disposición de navegantes la exquisita gastronomía de la zona con los mariscos como protagonistas.

 

Recorriendo la ría de Vigo, los tripulantes avistarán Cabo Home con las playas de ensueño de Nerga, Viñó y Barra frente a las islas Cíes. Monte Agudo, O Faro (en la imagen) y San Martiño, las tres islas que abrazan la ría, dejan sus playas a disposición de bañistas que no temen las gélidas aguas. La más preciada es la de Rodas, reconocida como una de las mejores del mundo.

 

Virando hacia la Costa da Vela,  la ría de Pontevedra de la bienvenida flanqueada por las Islas Ons. En esta ría, destacan los hórreos de Combarro, el animado puerto de Sanxenxo, la ría de Aldán y la cala de Lagoelas. Estos últimos puntos dejan paso a la inspiración e intimidad.

 

La siguiente ría es la de Arousa, la más amplia de todas y protegida por la isla de Sálvora. Las dunas de Corrubedo son el colofón de cualquier ruta.

iStock-1012162194 (1). La infinita Costa Brava

Foto: iStock

2 / 7

La infinita Costa Brava

Las aguas cálidas y calmadas del mar Mediterráneo son perfectas para lanzarse a ellas en velero, yate o catamarán. Las islas Medas ocultan un espectacular fondo marino digno de cualquier buceador. Frente a ellas, el puerto de Estartit permite timonear el barco por las aguas de la costa Brava, con las populares playas del Castell y de Aro. Navegando hacia el norte, acompañan los paisajes que inspiraron a Salvador Dalí. En primer lugar aparece el Parque Natural de Massís del Montgrí, con calas que solo son accesibles desde el mar: Pedrosa, Ferriol y La Foradada. A continuación, el golfo de Roses se entreabre al Parque Natural del Cabo de Creus, dejando panorámicas de las blancas casitas de Cadaqués y acercando calas como las de Tavallera, Joncols o Montjoi, donde se encontraba el restaurante de Ferrán Adrià, El Bulli, y sede actual de su inminente proyecto elBulli1846.

 

Este itinerario también facilita el acceso a la fabulosa Cala Culip, una de los pocas en la zona donde es posible fondear. La cala guarda entre sus aguas restos de embarcaciones del imperio romano y de la antigua Grecia que compiten con un paisaje geológico de gran valor.

iStock-520642573. De la península a Baleares

Foto: iStock

3 / 7

De la península a Baleares

En estos tiempos algunas personas prefieren buscar alternativas al transporte colectivo para llegar hasta el archipiélago balear y pasar unos días recalando en las islas. Hacerlo en velero o catamarán proporciona esa seguridad con una dosis de aventura añadida. Los puertos de Barcelona, Dénia o Valencia son los favoritos para embarcarse en esta placentera hazaña. Por ejemplo, llegar a Ibiza desde Valencia lleva aproximadamente 15 horas a una velocidad media de seis nudos. Una vez allí, los marineros intrépidos podrán explorar los grandes tesoros que ocultan las costas de las islas.

iStock-1042406762. De cala en cala por las Pitiusas

Foto: iStock

4 / 7

De cala en cala por las Pitiusas

Las aguas transparentes y la arena dorada de Cala Salada, en Ibiza, hacen de ella una de las favoritas de la isla. Alcanzar este pequeño nirvana en una embarcación, garantizará el disfrute más exclusivo. Desde la pequeña cala d´Hort, siguiente parada, se contempla el islote Es Vedrà, un fantástico espacio natural que alberga gran variedad de plantas y aves.

Artículo relacionado

Columpio Ibiza

Como hippies al sol

Playas y calas para una primera vez en Ibiza

El recorrido se extiende hasta la vecina Formentera con su popular playa de Ses Illetes y la relajante cala Saona, fondeando previamente en la cala Jondal y en la paradisiaca isla de Espalmador, en la que la playa s´Alga es su edén más preciado.Eso sí, en ambas islas es fundamental evitar fondear en las praderas de posidonia. Y en caso de duda, mejor seguir el rumbo.

iStock-603296924. Norte de Mallorca: desde el puerto de Andratx hasta el cabo de Formentor

Foto: iStock

5 / 7

Norte de Mallorca: desde el puerto de Andratx hasta el cabo de Formentor

Partiendo desde el Puerto de Andratx, al oeste de Mallorca, el litoral obsequia con parajes solitarios e idílicos. La primera incursión permite sacar el espíritu más explorador en el islote de Dragonera. Este lugar pertenece hoy al Parque Natural Sa Dragonera gracias a que se salvó de un magnánimo proyecto de urbanización. Siguiendo rumbo a Formentor, la sierra de Tramontana asoma tras la costa. Sobre ella descansan bonitas poblaciones como Deià, Valdemossa o Sóller y su encantador puerto. La fotogénica península de Sa Foradada es el punto idóneo para detenerse a disfrutar del atardecer mientras el agujero de la roca se viste de cientos de naranjas antes de que el sol se apague. Al final de la ruta, la playa de Formentor aguarda con sus infinitos azules que se funden con el cielo.

Artículo relacionado

Torrent-de-pais

Del 7 al 1

La sierra de Tramuntana, la otra cara de Mallorca

iStock-1146756662. Calas, cuevas e islas en la Costa Blanca

Foto: iStock

6 / 7

Calas, cuevas e islas en la Costa Blanca

Junto a las Islas Baleares y la costa Brava, el litoral valenciano es uno de los más navegados debido a las numerosas banderas azules de sus playas. En él abundan las cuevas (Cueva del Orguens, Cova Tallada,…) y calas (Almadraba, Tío Ximo) con accesos complicados y donde una embarcación se convierte en la mejor aliada para atracar el barco y que las olas mezan la imaginación más allá del mar. Los parajes naturales, como el Parque Natural de Sierra Helada o la Reserva Marina de San Antonio, se entremezclan con los rascacielos de Benidorm y las casitas de Jávea, Calpe, Altea o Denia delineando la hipnótica costa.

 

La pedregosa Sardinera, Ambolo, Granadella, cala Blanca o Portixol son algunas de las numerosas calas privilegiadas para fondear. Frente a esta última, la isla de Portixol esconde una placentera piscina natural envuelta entre rocas. Un plan perfecto para navegar y descubrir, a la vez, las mejores playas de Alicante. 

iStock-1033962578. Hasta Sevilla por el Guadalquivir

Foto: iStock

7 / 7

Desde Sevilla por el Guadalquivir

Tampoco faltan rutas fluviales para contemplar ciudades al mando de un timón.

Los muelles de la dársena fluvial que cruza el centro de Sevilla son el punto de partida para disfrutar de la ciudad y de sus monumentos, la Torre del Oro o el Puente de Triana, desde el agua. El descenso por el sosegado río Guadalquivir transcurre por las localidades de Coria y la Puebla del Río. A continuación, asombran las marismas del Guadalquivir, un amplio terreno formado por el estuario del río que es utilizado para el cultivo. Tras pasar por la Isla Menor y la Isla Mínima, rodeadas por los brazos del río, se accede al Parque Nacional de Doñana, donde desemboca el río. En el lado opuesto, Sanlúcar de Barrameda marca el final de la ruta abriéndose al vaivén de las olas del mar.

iStock-603296924

Rutas ideales para navegar por España

Compártelo