Filipinas dreamin'

El Nido: guía para disfrutar al máximo de este paraíso

Aguas cristalinas, fauna marina y naturaleza son las maravillas de este espléndido paraje.

Filipinas está viviendo un momento dulce. De hecho, en 2019 atrajo a más de 8 millones de viajeros internacionales según los datos publicados por el Departamento de Turismo (DOT).  Un máximo histórico que se atribuye, principalmente, a la mejora del acceso a su riqueza natural. En todo este ambiente de bonanza El Nido juega un papel fundamental. La joya de Palawan, con un total de 1.780 islas por descubrir, seduce con sus islotes rodeados de arrecifes increíbles como los de Tubbataha o Apo, centenares de playas de arena blanca y lagunas de coral coronadas de imponentes acantilados de piedra kárstica que acarician la rica flora tropical. 

Pero, por mucho que las montañas recubiertas de jungla, los arrozales de Ifugao o los volcanes de Mayan o Taal -famoso y único en el mundo por situarse dentro de una isla que, a su vez, tiene una isla dentro de su caldera- sean un aliciente indiscutible, como mejor se descubre es mojándose... en todos los sentidos. 

1 / 10
iStock-492624305. Island hoping

Foto: iStock

1 / 10

Island hopping

Para descubrir el norte de Palawan no basta con quedarse a las orillas del mar. Y para ello, las agencias de Tours, guías o barqueros que se encuentran a cada seis pasos, se encargan de ofrecer emocionantes actividades como deportes acuáticos y aéreos, excursiones por el interior, visitas a playas… La que es imprescindible realizar es la llamada Island Hopping -que se podría traducir como "Ir de isla en isla". Como su nombre indica, se trata de un recorrido en bangka (como llaman en Filipinas al catamarán o al pequeño barco local) rumbo a cautivadores islotes, donde se desembarca y donde se puede desconectar, hallar lagunas escondidas, hacer snorkel, ensimismarse con sus paisajes, y apreciar los bellos contrastes que enmarcan una postal idílica.

iStock-1203873959. La bahía de Bacuit

Foto: iStock

2 / 10

La bahía de Bacuit

El conocido como Tour A recorre este paraje y su archipiélago. ¿Sus imprescindibles? la exuberante Secret Lagoon; la isla de Shimizu, conocida por sus numerosos nidos de una ave llamada Salangana, muy apreciados por los asiáticos por sus propiedades medicinales; la Big Lagoon y la Small Lagoon y, al final, la playa de Seven Commands. Este arenal no cautiva solo por su estampa tropical, también por tener un nombre que proviene de los siete comandantes japoneses que, tras la Segunda Guerra Mundial se quedaron en la isla como náufragos.

iStock-1098077976. En busca de las cuevas

Foto: iStock

3 / 10

En busca de las cuevas

El Tour B es menos conocido, pero permite conocer preciosos lugares naturales como las islas de Pangalusian y Pinagbuyutan, así como Snake Island, cuyo nombre proviene de su forma característica. Otra parada es la cueva de Cadugnon, muy interesante para los amantes de la historia porque contiene restos de la dinastía Sung (960-1279 aC). La excursión finalmente termina en la Isla Pinasil y la Cueva Catedral, una cavidad iluminada solo por un rayo de sol que se cuela por su bóveda. 

iStock-1202495668. El plan C

Foto: iStock

4 / 10

El plan C

Tan popular como el Tour A, el Tour C lleva al viajero hasta a Dilumacad Island y a Helicopter Island, esta última llamada así por su forma, pero también a la isla de Tapiutan, especialmente recomendable para practicar el snorkel. La excursión continúa en la isla de Matinloc, famosa por su playa secreta a la que sólo se puede acceder por mar, y a la playa de Kulasa, donde las aguas poco profundas permiten ver bajo el agua. En esta ínsula también destaca la hermosa Star Beach, ideal para almorzar, así como el templo de Matinloc, dedicado a la Virgen María.

iStock-1157842965. Hasta el paraíso... literalmente

Foto: iStock

5 / 10

Hasta el paraíso... literalmente

Este último tour parte de la playa de Ipil, un paraje al que solo se puede acceder en barco. A continuación espera la isla de Cadlao, la más grande del archipiélago, donde se descubre la magnífica playa de Pasandigan y la laguna de Cadlao. El viaje continúa en la isla de Pangulasian, donde se encuentran las playas de Nat Nat y Bukal. Y para acabar con un buen sabor de boca se finaliza el día en Paradise Beach, ubicado en la isla de Entalula y que, efectivamente, es un lugar paradisíaco.

iStock-1126896464. Debajo del mar

Foto: iStock

6 / 10

Debajo del mar

Y como no, es muy recomendable la actividad estrella y que por ello son famosas sus aguas, el submarinismo. La dinámica suele ser la misma en todas las compañías. La cita con el instructor es a las 8h y consta de tres inmersiones de cuarenta minutos cada una por un precio muy económico con comida incluida en el barco. No hay que preocuparse si no se entiende bien el inglés -segunda lengua oficial después del filipino-, cuando el instructor explique el procedimiento, pues normalmente disponen de un vídeo con toda la información y además estos profesionales suelen ser de diversos países.

iStock-518372810. Exuberancia subacuática

Foto: iStock

7 / 10

Exuberancia subacuática

Su vida marina es un tesoro. Sumergirse en sus cálidas y cristalinas aguas coloreadas por corales con sorprendentes geometrías significa viajar a otro mundo, pues su diversidad de exóticas especies marinas es superior a la de cualquier país del mundo. Motivo de más para tener cuidado con los animales durante el buceo ya que es un territorio marítimo protegido.

Como el mar es tan imprevisto e impredecible, nunca se tiene la seguridad de saber al 100% qué especies se tendrá la oportunidad de conocer ese día. Pero a lo que muchos de los visitantes les parece sorprendente es bailar con tortugas o nadar con tiburones ballena, uno de los sueños de muchos viajeros. Se pueden avistar fácilmente en sitios como Donsol o Pintuyan. De hecho, se estima que en los últimos 75 años han desaparecido casi la mitad de los tiburones ballena, de ahí que en 2016 se les declarara una especie en peligro de extinción. En el mismo año el instituto LAMAVE identificó al tiburón ballena número 1.000 en Filipinas, lo que hizo concluir que las aguas de este archipiélago reúnen a la tercera población más grande del mundo y la mayor del Sudeste Asiático de estos animales.

iStock-491263102. El río subterráneo navegable más largo del mundo

Foto: iStock

8 / 10

El río subterráneo navegable más largo del mundo

En Palawan la naturaleza siempre da sorpresas. Cerca de la localidad de Sabang, 50 kilómetros al Norte de Puerto Princesa (capital de Palawan), se ha descubierto el río subterráneo navegable más largo del mundo, de 8,2 km de longitud, que fluye directamente al mar del Sur de China. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en el interior de estas cuevas se han descubierto al menos 11 minerales diferentes, formaciones de cristal y formas de huevo de roca, con más de 20 millones años de antigüedad, y fósiles del Mioceno. Así pues, el río subterráneo fue considerado en el 2011 como una de las nuevas 7 maravillas naturales del mundo -concurso internacional cuya iniciativa partió del suizo Bernard Weber-. Una práctica muy habitual para descubrirlo son las excursiones de senderismo que ofrecen o bien a bordo de un bangka.

shutterstock 774538537. Paseos por la historia

Foto: Shutterstock

9 / 10

Paseos por la historia

Si apeteciera un parón histórico en la misma isla de Palawan, se puede visitar las Cuevas Ille (en la imagen) o la iglesia parroquial católica en el barrio de Sibaltán. Cabe mencionar que más del 90% de la población es cristiana, de la cual el 81,4% es católica. El catolicismo llegó a Filipinas de la mano de los misioneros españoles y por ello hoy es predominante en el país.

iStock-990885370. Atardeceres y nostalgias

Foto: iStock

10 / 10

Atardeceres y nostalgias

No hay que dormirse sin antes haber podido deleitar sus atardeceres, o de haber disfrutado hasta antes de las 3am de la variedad de pubs situados a pie de mar con música mayormente reggae o r&b, y de la música en directo.Cuánta razón tenía Jacques Cousteau, padre del submarinismo moderno y adalid de la causa ecologista, al afirmar que El Nido “Era el lugar más bonito que había explorado” y que constituía “el último refugio”. Al hombre que dedicó su vida entera a desvelar las maravillas del océano, ningún mar le marcaría más que aquella “jungla submarina”. Una merecida fama.

iStock-1203873959

El Nido: guía para disfrutar al máximo de este paraíso

Compártelo