Gaudí 3.0

Los nuevos secretos de la fachada de la Casa Batlló

Tras meses tapado por obras de restauración, este emblemático edificio luce más moderno y tecnológico que nunca.

fachada esplendor

fachada esplendor

El Paseo de Gràcia es la avenida modernista por excelencia. Y dos de los iconos de este estilo artístico se encuentran en esta «milla de Oro» barcelonesa: la Casa Milà, popularmente conocido como La Pedrera, y la Casa Batlló, que ahora invita a descubrir y «escuchar» su flamante fachada restaurada, gracias a un audio gratuito que se descarga en el móvil y que permite entender los trabajos realizados, así como descubrir mitos, leyendas y estratos ocultos de la obra gaudiniana. Además, la visita general de la Casa Batlló incluye una SmartGuide que invita a un viaje a principios del siglo XX con la experiencia de la realidad aumentada.

La inauguración de la remodelada fachada de este edificio protegido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco viene a completar los recientes trabajos en la planta noble del edificio, en los que se han recuperado estucos originales de las paredes y objetos decorativos como la lámpara del Salón principal de este piso de grandes ventanales con vistas sobre el Paseo de Gracia. Cuando era la residencia de la familia Batlló allí se realizaban cenas y fiestas. En la actualidad ese espacio sigue vivo acogiendo visitantes y eventos culturales y artísticos de la ciudad.

Más detalles

La restauración de la Casa Batlló permite disfrutar mejor de cada detalle constructivo. 

LA JOYA DE GAUDÍ... Y DEL PASEO DE GRACIA

El arquitecto Antoni Gaudí recibió en 1904 el encargo del industrial textil de la época Josep Batlló de remodelar este edificio construido unos 40 años antes, en lo que hasta mediados del siglo XIX había sido un camino de tierra que unía Barcelona con la villa de Gràcia. Todo cambio a partir de 1860 cuando Ildefonso Cerdà, ideólogo del Plan Cerdà de urbanismo, convirtió el Paseo de Gràcia en el eje central del barrio del Eixample, inspirándose en el bulevar parisino de los Champs Elisées. Gaudí agregó a la Casa Batlló una planta, reformó los interiores con sus características decoraciones en mosaicos, madera, baldosas y vidrieras, y también diseño la fachada con formas onduladas que evocan detalles naturales y fantásticos, balcones dentados que parecen olas, ventanales como ojos y un tejado que recuerda el dorso de alguna ancestral criatura marina.
Fachada

Gracias a la audioguía on line, se puede descubrir cada detalle de su espectacular fachada. 

Foto: iStock
En la restauración completa de la fachada que ahora se puede admirar han colaborado hasta 7 gremios de materiales como el vidrio, la piedra, el hierro, la cerámica y la madera.

  1. Vidrio: El vidrio siempre fue uno de los materiales protagonistas en las decoraciones Gaudí, que utilizaba la técnica del trencadís. Ahora se han limpiado las piezas, sustituido las que habían desaparecido por el paso del tiempo y se ha devuelto el brillo, completando un lienzo multicolor que cambia a lo largo del día según la luz del sol. También se ha recuperado el color original del mortero que une las diferentes piezas, descubriendo 4 franjas blancas que atraviesan diagonalmente la fachada.

  2. Cerámica: Uno de los retos ha sido recuperar las piezas cerámicas, un proceso especialmente complicado debido al cromatismo y al estado de degradación del esmalte de algunas de ellas. Estas piezas las encontramos en el tejado formado por piezas onduladas, en la cruz de 4 brazos que remata el coronamiento y en los discos cerámicos que encontramos distribuidos en medio del trencadís.

  3. Hierro: Uno de los elementos más llamativos de la fachada son las barandillas de los balcones, de hierro fundido. Se ha recuperado el color original, pintando la estructura principal de color albayalde (un pigmento blanquecino empleado en pintura artística) y los barrotes de tonos dorados.

  4. Piedra: Protagonista de la zona inferior de la fachada, especialmente de la planta baja, se ha eliminado el polvo y contaminación acumulados, se han rellenado juntas y protegido la piedra con un hidrofugante para facilitar su conservación futura. Como resultado, la piedra ha recuperado su color y veta original, haciendo más visibles los dibujos que componen.

  5. Madera: Finalmente, se ha limpiado y restaurado toda la madera de la fachada, tanto en la tribuna principal como en los postigos de las ventanas. La mayoría de la madera es de pino de melis de principios de siglo y los injertos se han realizado con madera de la misma época y tipo conseguida en talleres y almacenes. Esta restauración ha desvelado dos tipos de verde en la madera, uno más claro en las ventanas, balcones y tribunas, y otro más oscuro en las contraventanas.









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