No tan al 'Lao'

Las ocho maravillas naturales del norte de Laos

Lagunas, cuevas, cascadas, ríos, y las montañas kársticas, son los principales ingredientes naturales de un país con una natura casi intacta con mucho que explorar.

Más allá de ser conocida en la antigüedad como la Tierra del Millón de Elefantes, contar con más de 10.000 años de historia, haber sido protectorado francés, ostentar el lamentable récord del país más bombardeado del mundo (la Fuerza Área de EEUU lanzó casi dos millones cien mil toneladas de bombas durante la II Guerra Mundial), poseer patrimonio mundial de la UNESCO, ser uno de los mayores productores mundiales de opio, y conservar sus tradiciones espirituales ancestrales, Laos es además un destino de naturaleza maravillosa. 

Con una superficie de 236.800 km2, sus montañas, selvas, bosques, mesetas y llanuras ocupan el 70% del territorio, cuya cima más alta es el monte Phou Bia con 2.820 m, y la cordillera de Annam atraviesa la mitad del país a lo largo, en paralelo al río Mekong. Laos -cuya capital es Vientiane- es uno de los pocos países del sudeste asiático con una ecología prístina, y tiene 20 áreas protegidas nacionales que conservan el medio ambiente y la vida silvestre.

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iStock-1217793325. Aventura en Vang Vieng

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¡De aventuras!

Vang Vieng es la capital de los apasionados de la adrenalina. Su entorno natural es un regalo para aquellos que quieran practicar todo tipo de deportes de aventura. Hay varias combinaciones de actividades para realizar que van de la media jornada al día completo. Para descubrir la hermosa y casi intacta naturaleza que atesora hay que cruzar el puente Namsong, donde emerge el escenario  de un paisaje kárstico como si de un mundo aparte se tratara. 

Uno de los planes más populares de los mochileros es el Tubing, que consiste en subir en un neumático para descender 5 km del río Nam Song (unas 3h). Es una buena opción para disfrutar de un trayecto envuelto de monumentales acantilados colmados de vegetación teñida de enebro, alguna que otra cabaña, aire fresco, con visitas puntuales de libélulas rojas, y niños jugando y cazando moluscos. La época más caudalosa para realizar esta práctica es en los meses de septiembre y octubre. Otras alternativas es recorrer el río en kayak o en lancha. O en el río Nam Ngum, donde se puede hacer rafting.

Para quienes quieran sentir la adrenalina en su cuerpo, nada como el Zip line, o tirolina. Importante atender a las instrucciones, pues cualquier margen de error puede resultar fatídico. Aunque no hay una altura excesiva en todo el circuito, los once puntos conectados que atraviesan los bosques permiten sentir la naturaleza de una forma auténtica. Otras de las opciones para apreciar sus paisajes montañosos y muros de piedra caliza son a vista de pájaro, subiendo al globo aerostático, o abrazándolos practicando escalada. El área habilitada para ello se encuentra a unos 2,5 km al norte de Vang Vieng.

Para acabar de disfrutar de la natura también se pueden emprender excursiones o rutas tanto a pie, realizando trekkings de gran belleza hacia las montañas del norte y este del país, como sobre ruedas, yendo en bici, moto o buggys, siendo este último el más recurrido. 

 
iStock-525654667. Blue lagoons

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Entre lagunas azules

Otras de las joyas naturales en los aledaños de Vang Vieng son las formaciones calcáreas de las que emanan recónditas cuevas, algunas de ellas acogiendo las plácidas aguas de las llamadas Blue lagoons (lagunas azules). Aunque hay la opción de alquilar una moto o una bicicleta para recorrer los entornos y realizar las visitas por cuenta propia, también se puede optar por escoger excursiones organizadas.

Probablemente, la más paradisíaca para los turistas por su bella ‘puesta en escena’ y la casi ausencia de turismo, es la Blue Lagoon 4. Un hermoso paraje casi solitario donde el verdor de la flora y arboledas parece fusionarse con el claro verde de sus aguas. Se puede optar por saltar desde el punto habilitado o, sencillamente, relajarse flotando sobre un fragmento de madera a modo de colchoneta mientras se escucha el silencio. Una laguna casi entera (aunque pequeña) de uso personal. Al sur de Vang Vieng, al oeste del río, está la pequeña Blue Lagoon 1. A 20 min en moto desde el centro es de las más turísticas, aunque no con tanta muchedumbre en comparación con otras famosas lagunas. Un lugar donde poder relajarse, nadar con peces, divertirse en los puntos de salto o comer. A unos 10 km de estos dos puntos también se puede visitar la Blue Lagoon 3.

iStock-1139127571. Tham Poukham Cave

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Y debajo de la tierra

Con el río Nam Song como punto de referencia, se distinguen tres zonas principales de cuevas: en el norte de Vang Vieng y a 15 km de la ciudad, se localiza arriba del río el conocido conjunto de cuatro cuevas, que son el Elephant Cave (Tham Sang), cuyo nombre proviene de una pequeña estalactita en forma de cabeza de elefante; Hoy Cave, donde reside una estatua de Buda; Loob Cave (Tham Loup), que es la más grande y contiene interesantes formaciones de estalactitas y estalagmitas; y el Water cave (Tham Nam), que es la más peculiar de todas porque parte del recorrido se realiza por el río subterráneo que la atraviesa flotando sobre un neumático y estirando de la cuerda que bordea el circuito interior.  

Al sur de Vang Vieng, al oeste del río, se encuentra la Tham Poukham Cave, conocida por el Buda reclinado que preside su interior.

Y ya en el suroeste de Vang Vieng, abajo del río, se ubica la que es considerada como una de las cuevas más emblemáticas, la Tham Chang Cave. Lo que le hace especial es la suma de la experiencia, tanto el paseo que conduce hasta ella -cruzando un puente sobre el río Nam Song y subiendo un buen tramo de escaleras-, como la cueva en sí, el Buda en su interior, el espléndido manantial, y el paisaje mirador que la acompaña; paraje cuyas vistas sirvieron de mucha ayuda a los laosianos porque a principios del s.XIX utilizaron la cueva como búnker en defensa contra los invasores chinos de Yunnan.

iStock-1130926964. Nam Xay Viewpoint

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360 º de paisajes

A unos 25 minutos en moto desde el centro de Vang Vieng -y a menos de 10 de la Blue Lagoon 1-, se sitúa uno de los lugares que brindan las mejores vistas panorámicas de la naturaleza de Laos, el Nam Xay Viewpoint. Mirador que si se opta visitar durante el amanecer o bien el ocaso, mejora aún más. 

Para llegar hasta la cima se debe pagar una entrada muy económica y subir unos 30 minutos a pie por unas empinadas escaleras de piedra y senderos de tierra y rocas, a 475 m sobre el nivel del mar. No hay que preocuparse si no se está habituado al senderismo, pues es de fácil acceso. Con la bandera laosiana ondeando en su cumbre, el sendero sigue entre frondosos bosques, abruptos y enormes acantilados de piedra caliza y arrozales, a 360 grados. Además de poder recuperar el aliento relajándose con aire fresco en el punto más alto dentro de una cabaña de madera mientras se goza del ambiente, también se puede tomar una foto en la moto que curiosamente han colocado los locales entre las rocas, con un background envidiable. Que la experiencia no quede en el olvido.

A unos 184 km de Vang Vieng se localiza la ciudad de Luang Prabang (capital de la provincia de Luang Prabang). Situada en el centro del norte de Laos en un maravilloso paraje a orillas del Mekong, es uno de los lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO más famosos. A su vez, es la ciudad más histórica y monumental del país fusionando elementos tradicionales y coloniales, siendo ésta una de las principales atracciones turísticas para el viajero. Sin embargo, también acapara ciertas riquezas naturales. 

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La ciudad de los mil templos

 
iStock-1132043799. Río Mekong

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Una autopista fluvial

Una de las mejores formas de explorar la naturaleza del lugar es navegando por el río Mekong. De 4.880 km de longitud, es fuente de vida para seis países: China, Myanmar, Laos, Tailandia, Camboya y Vietnam. El viajero puede disfrutar no sólo de las preciosas vistas que ofrece el recorrido, sino también de los pueblos locales de ambos lados del río, de las cuevas y cascadas que surgen al paso.  

A partir del momento en el que el viajero se sienta en el pequeño barco alargado de estilo laosiano tradicional, parece comenzar a viajar en el tiempo, saboreando ese momento único de vibrar sobre las aguas del Mekong, rodeado de pequeñas aldeas que esconden primitivas formas de vida y trabajo, mientras permanecen en un mundo rural casi inalterado. En su rumbo, se observa una naturaleza que deja entrever una neblinosa cortina revoloteando permanentemente por las cimas de las montañas. No hay que dejarse llevar a engaño, pues no se trata de niebla, sino del humo procedente de las tierras que queman los locales para poder sembrar.

iStock-1184268803. Buddha Cave

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El lugar secreto del budismo

El siguiente ingrediente natural se encuentra a 25 km de Luang Prabang. Se trata de las cuevas ‘Pak Ou’. Mientras varias canoas se deslizan a ras del río en busca de comida o de un bucólico paisaje, se asoman entre medio de los bellos precipicios unas blancas escaleras que conducen a las también llamadas ‘2 Buddha Cave’, conformando una ubicación difícil de superar. Dicho nombre se le atribuye porque tiene la gran particularidad de albergar 5.000 estatuas antiguas y nuevas de Buda que ya no se pueden venerar en los templos debido a los daños

Se da la paradoja de que ser “el lugar secreto del budismo” -como afirman los locales- y ocupar una localización de tanta belleza inducen a que sea un punto bastante concurrido por los turistas. Cabe mencionar que en el norte de Laos (cerca de la aldea Khmu Lu de Ban Chom Ong Thai) se encuentra el sistema de cuevas de piedra caliza más extenso de Asia, el Tham Chom Ong, de 13,4 km de largo.

 
Kouang Si Waterfall en Luang Prabang

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Como bañarse en el paraíso

Otra de las maravillas naturales con la que quedan asombrados los viajeros y que resulta ser una de las más visitadas del país son las cascadas Kouang Si, a unos 29 km de Luang Prabang.

Situadas en un entorno natural entre árboles y formadas por varios saltos, el viajero se ha de adentrar en un hermoso bosque para descubrir cómo las aguas de un turquesa pálido caen escalonadamente desde una frondosa vegetación, esculpiendo perfectas piscinas naturales de piedra caliza, resaltando un bello contraste de colores.

Además de pegarse un buen baño frío y comer en los merenderos, el visitante podrá disfrutar de una sesión gratuita de ictioterapia, ya que son varios los pececitos que se acercan a sus pies para proceder a su exfoliación natural. Antes de llegar a las cascadas, hay que destacar la presencia de un centro de rescate de osos (moon bears). El comercio ilegal de la fauna silvestre ha causado casi la extinción de osos negros en Laos, por lo que esta ONG vela por su seguridad y recuperación. 

 
iStock-1162141977. atardecer Monte Phou Si

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La cumbre del atardecer

La cita indeclinable es a las 17 h, y no se puede llegar tarde porque es un momento efímero complicado de igualar. Son muchos los turistas que ascienden los 150 m de altura desde el centro de Luang Prabang hasta el Monte Phou Si -también llamado ‘la Colina Sagrada’ por la estupa que acoge-, y se sientan en sus gradas frente a la ciudad para reservar su plaza como si de una obra de teatro se tratase: a las 17:30h –en el mes de marzo- empieza el espectáculo. El mágico escenario permite contemplar los destellos que emergen de un sol perfectamente modelado irisando de rojo intenso las aguas del río Mekong, y formando con su reflejo un camino que enlaza la natura de un lado del río con la vida aldeana del otro, consiguiendo un bello contraste paisajístico natural.

 

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