Terror felino

El oscuro origen del festival en el que los japoneses se disfrazan de gatos

En el siglo XVII surgió la leyenda de que los gatos que cumplían ciertas características se convertían en demonios capaces de matar.

El festival Bakeneko Matsuri se celebra cada segundo fin de semana de octubre en el barrio Kagurazaka de Tokio desde 2010. En este animado evento en el que la gente se disfraza y se maquilla para tener apariencia de gato se cree que se alcanza una conexión con la magia que rodea la figura felina en Japón.

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Bakeneko Tokio
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El origen de esta concentración en la que participan cientos de personas reside en parte en el escritor Soseki Natsume y su famosa novela Soy un gato. El barrio donde se celebra el festival es el mismo en el que se ambienta el libro, Kagurazaka, y es conocido por ser un lugar con una gran tradición de amor a los gatos.

Sin embargo, la leyenda de los bakeneko, que en japonés significa literalmente 'gato monstruo', es más terrorífica de lo que resulta este simpático desfile de dueños y mascotas disfrazados. Todo parte de la creencia popular de que un gato doméstico puede llegar a adquirir propiedades mágicas y convertirse en un ser sobrenatural (yokai) si alcanza una longeva edad.

Bakeneko Tokio
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El mito del bakeneko se remonta al inicio del periodo Edo, cuando se realizó un decreto que prohibía tener un gato como mascota, pues se necesitaban en las calles para ahuyentar a una gran plaga de ratas. Lo que no sabían es que la población de gatos se iba a multiplicar sin control y crearía un sentimiento generalizado de temor a los felinos que derivó en esta leyenda urbana.

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Bakeneko
Foto: Shutterstock

Según esta, cualquier gato que alcance el siglo de edad, pese al menos 3,75 kg y tenga cola larga es un bakeneko. Por esto último, durante mucho tiempo, se popularizó la costumbre de cortarles la cola, además de no dejar que se acercasen a los muertos. La particularidad de este ser místico es que puede hablar, caminar sobre dos patas e incluso volar, además de adoptar la forma de cualquier difunto.

Sin embargo, hay variaciones en la historia, pues en algunas prefecturas los cuentos explican que solo hace falta que cumplan doce o trece años. De esta creencia popular surgieron numerosos cuentos, grabados y fantasías que marcaron la literatura y la tradición del país, llegando incluso a crear un género de terror específico llamado kaibyo.