Italia inesperada

Padua: la joya olvidada del Véneto

A media hora en tren de Venecia, esta encantadora ciudad invita a disfrutar de su arquitectura y de la atmósfera típica del Véneto.

Dos joyas olvidadas separan el recorrido ferroviario entre Verona y Venecia, las dos grandes capitales del turismo del Véneto: Vicenza y Padua no son las ciudades en las que el turista promedio se detendría, pero es gracias a eso que conservan una atmósfera típicamente véneta que es difícil encontrar en sus vecinas más famosas.

Padua debería ser una parada obligada para los amantes del arte y, en particular, de la arquitectura: el majestuoso Palazzo della Ragione, el salón más grande del mundo; Prato della Valle, un campo pantanoso convertido en plaza monumental; o las salas ricamente decoradas del histórico Caffè Pedrocchi son solo algunos de los ejemplos de las desconocidas maravillas que esta pequeña ciudad véneta tiene que ofrecer.

 

El efecto imán que ejerce la vecina Venecia ha tenido el efecto de preservar en Padua un ambiente local: aunque sabedora de sus atractivos turísticos, es una ciudad véneta para los vénetos, que no se ha vendido a los visitantes ocasionales y en la que aún es posible disfrutar del mercado local en las plazas de la ciudad, saborear un café con vistas a un palacio de la Edad Media o relajarse dando un paseo por sus murallas, ahora convertidas en paseo ajardinado.

 

Entre la romántica Verona y la fascinante Venecia, Padua ofrece un cóctel autóctono de elegancia y autenticidad, un sorbo de la dolce vita véneta.

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Prato della Valle

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Prato della Valle: de teatro romano a plaza monumental

La plaza más famosa de Padua es única en su estilo. Situada en el emplazamiento del antiguo teatro romano, durante el Renacimiento era un campo pantanoso donde se realizaban simulacros de batallas de caballería. A finales del siglo XVIII la zona fue saneada y se convirtió en la plaza monumental que vemos ahora, mientras que las aguas se aprovecharon para crear el canal en forma de anillo que la circunda.

Piazza delle Erbe y Piazza della Frutta

Photo by Pietro Rampazzo on Unsplash

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Día de mercado en Piazza delle Erbe y della Frutta

Estas dos plazas fueron durante siglos el corazón latente de la vida de Padua: allí se ubicaban el mercado de verduras y de frutas respectivamente, que todavía tienen lugar hoy en día y son de los más grandes de Italia al aire libre; y eran además el escenario de las festividades populares. Ambas se encuentran separadas por el Palazzo della Ragione, antigua sede de gobierno y de justicia.

Palazzo della Ragione

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El salón más amplio del mundo

El Palazzo della Ragione (Palacio de la Razón) es un tipo de edificio característico de la Edad Media italiana, cuando cada gran ciudad se gobernaba a sí misma. Estaba destinado a acoger las reuniones del consejo municipal y los juicios públicos, de ahí su gran capacidad: el de Padua en particular es el más grande de su tipo y alberga el salón más amplio del mundo, decorado con un grandioso ciclo de frescos y presidido por la estatua de un gigantesco caballo.

Piazza dei Signori y Torre del Reloj

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Un reloj de 24 horas en la Piazza dei Signori

Antiguo espacio para las celebraciones cívicas, la Piazza dei Signori está ocupada hoy en día por diversos cafés donde tomarse un descanso mientras se admira la magnífica Torre del Reloj. El diseño del reloj astronómico, del siglo XV, resulta particular: está dividido en veinticuatro horas en vez de doce como es habitual; y entre las figuras astrológicas que lo decoran falta la de Libra, mientras que Escorpio ocupa dos cuadrantes.

Caffè Pedrocchi

Foto: Caffè Pedrocchi

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Eclecticismo arquitectónico en Caffè Pedrocchi

En pleno corazón de la ciudad se encuentra este histórico café-restaurante con casi 200 años de historia. El Pedrocchi es famoso por sus elegantes salones de la planta superior, cada uno decorado con un estilo particular, y por haber sido un lugar de encuentro de intelectuales, artistas y personalidades de todo tipo. El sitio ideal para una comida con estilo o para comprar dulces para regalar: a precio de café histórico, naturalmente.

Giardini dell'Arena y Capilla de los Scrovegni

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La joya de Giotto: la Capilla de los Scrovegni

El parque público de los Jardines de la Arena toma su nombre del antiguo anfiteatro romano en el que está situado, aún con parte de los muros en pie. En él se encuentra una de las joyas artísticas de Padua: la Capilla de los Scrovegni, famosa por su ciclo de frescos de Giotto. Su conservación impone unas condiciones de temperatura y humedad constantes que hacen que solo se pueda entrar por turno en grupos reducidos, pero vale la pena: los frescos están considerados entre los mejores del Renacimiento temprano italiano.

Basílica de San Antonio de Padua

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Historia del arte en la Basílica de San Antonio

A pesar de que la dignidad de catedral la ostenta la Basílica de Santa Maria Assunta, la de San Antonio de Padua es el edificio religioso más espectacular de la ciudad por su imponente fachada románica con arcos. El interior está decorado con obras de varios periodos que conforman un gran recorrido por la historia del arte italiano, desde el románico hasta el barroco; mención especial merece la Capilla de las Reliquias, con una gran colección de relicarios.

Murallas y Castillo Carrarese

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Un paseo entre murallas y el Castillo Carrarese

Conocido popularmente como Castelvecchio, el Castillo Carrarese se encuentra a orillas del río Bacchiglione y es el último reducto de las murallas medievales de la ciudad: derruidas para dejar paso a las más amplias murallas renacentistas, aún se pueden apreciar los estratos más bajos en los edificios que se alzan en su perímetro. Las murallas renacentistas, en cambio, han sido convertidas en un paseo arbolado que circunda todo el centro histórico de la ciudad.

Palazzo della Ragione

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