Ayer y hoy

El pasado y el presente de Frankfurt

El puente de hierro supuso un cambio en la ciudad alemana y a día de hoy forma parte de un skyline de rascacielos.

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Frankfurt. 1868

Foto: Age Fotostock

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1868

La expansión moderna de Frankfurt se consolidó ese año con la inauguración del Eiserner Steg, el puente de hierro que unía el centro histórico con el entonces barrio nuevo, en la orilla sur del Meno (Main). Desde él se veía la ciudad antigua, con la catedral católica de San Bartolomé del siglo XV sobre los tejados y, al fondo, la iglesia luterana de Santa Catalina del siglo XVII donde Goethe fue bautizado. Desde la Edad Media y hasta 1806, Frankfurt acogió las coronaciones de los emperadores del Sacro Imperio Romano-Germánico; entre 1816 y 1866 fue la sede del primer parlamento alemán. El ímpetu político, económico y cultural del siglo XIX se plasmaba en el dinamismo de sus muelles y en los barrios que superaban la ciudad medieval. Hasta que las dos guerras mundiales interrumpieron aquel impulso.

 

Frankfurt. 2017

Foto: Age Fotostock

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2017

La vista desde el viejo puente de hierro peatonal muestra los edificios a orillas del Main, hoy enmarcados por un imponente skyline que le ha valido el apodo de 'Mainhattan' a la ciudad. El centro histórico, meticulosamente reconstruido tras la guerra, sigue latiendo en la plaza Römenberg, el lugar del mercado desde el siglo XII, cuyas casas con vigas de madera alojan el Ayuntamiento, tiendas de artesanía y tabernas donde tomar una cerveza o un apfelwein, la sidra local. En la ciudad moderna, Zeil es la principal vía comercial. Para conocer la oferta cultural se puede acudir a la Ribera de los Museos, donde se alinean los principales; los sábados se organiza junto a ellos un mercadillo. El rascacielos Torre del Meno tiene un mirador desde el que se contempla toda la ciudad y los meandros que dibuja el río.

 

Frankfurt

El pasado y el presente de Frankfurt

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