Montaña arriba

Los Pirineos son, también, para el verano

Siete atractivas rutas para todos los públicos con las que descubrir paisajes asombrosos, remotos y rebosantes de naturaleza.

Cuando llega la primavera ya hay ganas de Pirineos, pero cuando estalla el verano, la tentación de lanzarse a caminar por los valles y subir las cumbres pirenaicas es irresistible. Aquí os presentamos una selección de rutas accesibles para todos los niveles, fáciles de realizar en una mañana o en una tarde o, por qué no, durante todo un día. Hay que tener en cuenta que son zonas naturales sin servicios, es decir que no hay papeleras ni recogida de basura, ni baños, ni tiendas o restaurantes, como mucho quizá haya algún refugio guardado. Eso quiere decir que los visitantes son responsables de llevarse la basura que generen.
 

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shutterstock 692354482. Lago de Malniu (Girona)

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Lago de Malniu (Girona)

La comarca de la Cerdanya es una de las zonas del Pirineo catalán que más variedad de excursiones ofrece, desde ascensiones a picos emblemáticos, hasta paseos junto a ríos que conectan pueblos o que alcanzan ermitas románicas. Las lagunas de alta montaña son un objetivo clásico para salidas familiares por su baja dificultad y duración. El lago de Malniu o de Meranges es uno de los más populares. Se accede desde el pueblo y refugio de Malniu o bien desde la pista que sube del pueblo de Guils de Cerdanya. El sendero serpentea por un bosque de pino negro, a la sombra, hasta llegar a la orilla misma del lago. Atención, está permitido remojarse los pies, pero no bañarse.

iStock-1306916031. Lago de Colomers (Valle de Arán, Lleida)

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Lago de Colomers (Valle de Arán, Lleida)

El lago de Colomers es una de las puertas aranesas del Parque Nacional de Aigüestortes i estany de Sant Maurici. Lo impresionante de este enclave es el paisaje que lo rodea: en medio de un circo glaciar coronado por cumbres que rondan los 3000 m y que en verano a veces aún conservan nieve. El lago es en realidad un embalse que recoge las aguas de los arroyos que descienden de las cumbres nevadas. A la orilla se erige uno de los refugios más veteranos del Pirineo, el de Colomers, renovado y reconstruido hace unas décadas, aunque el edificio viejo aún se mantiene en pie. Se accede desde el hotel Banhs de Tredós, donde se debe dejar el coche y tomar uno de los autobuses que suben por la pista hasta el inicio del sendero empinado, pero también es posible empezar en Banhs de Tredós y subir entre el bosque siguiendo el río Aiguamòg.

shutterstock 721508803. Presa de Cavallers. Valle del Boi (Lleida)

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Presa de Cavallers. Valle del Boi (Lleida)

La ruta hasta el refugio de Ventosa i Calvell se adentra en una de las zonas más agrestes del parque Nacional de Aigúestortes y se acerca hasta picos de más de 3000 m míticos, como el Montardo. El camino sube desde el lago de Cavallers, pasa por el de Riumalo y la cascada de igual nombre para empezar a empinarse entre rocas de granito hasta el lago Negre.

GettyImages-1156270970. Refugio de la Restanca y Forat d’Aigualluts

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Refugio de la Restanca y Forau d’Aiguallut

El refugio en el que empieza la ascensión al Aneto, el techo de los Pirineos, es un objetivo excursionista sencillo. Desde este histórico edificio salen varias sendas hacia otras cumbres y también hacia uno de los enclaves más misteriosos de la cordillera: el Forau de Aigualluts, el “agujero” por donde se cuelan las aguas del glaciar del Aneto y que después brotan en el valle de Arán, en la cascada de los Uelhs deth Joeu. El camino al forau se puede empezar en el llano de La Besurta, con un pequeño refugio transformado en bar.

iStock-1289761677 (1). Valle de Ordesa

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Valle de Ordesa

El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es un destino de alta montaña con numerosas excursiones de dificultad, pero también reúne un sinfín de opciones para caminar con niños pequeños o con amigos remolones. En el valle de Ordesa, el camino que sale de La Pradera (el punto donde dejan los autobuses del parque) remonta el curso del río Arazas y permite contemplar varios saltos de agua, como el de Arripas o las gradas de Soaso. El número de cascadas que se vean dependerá de las ganas de seguir subiendo hasta el increíble salto de la Cola de Caballo, bajo el pico Añisclo. Otra opción consiste en seguir el viejo camino que unía el pueblo de Torla con el valle de Ordesa, un sendero sombreado junto al río Ara.

GettyImages-1150302787. Valle de Irati (Navarra)

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Valle de Irati (Navarra)

Desde la ermita de la Virgen de las Nieves hasta el pantano de Irabia siguiendo el curso del río Irati discurre una de las rutas más apacibles del Pirineo navarro. El coche se deja en las Casas de Irati (se accede por carretera desde desde Ochagavía) y enseguida se toma el sendero SL 63A, señalizado con marcas verdes y blancas, que asciende entre un bosque de hayas hasta alcanzar el lago. La ruta puede ser circular y así no andar sobre nuestros pasos a la vuelta.

iStock-1136271346. Foz de Arbayún (Navarra)

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Foz de Arbayún (Navarra)

Los recovecos de este espectacular desfiladero navarro son de sobras conocidos por los buitres que lo sobrevuelan desde sus acantilados y por los almadieros que décadas atrás debían sortear las bravas aguas del río Salazar. El camino que se asoma a sus paredes verticales no es muy largo pero sí vertiginoso al llegar al mirador de Peñacor, en el borde de la foz. Atención si se va con niños.

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