Viva la montaña

Planes eco para escapadas eco: Pirineo Aragonés

Cinco experiencias sostenibles para exprimir al máximo este espectacular rincón de Huesca.

Desde la alta montaña del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido hasta el desierto de los Monegros, la provincia de Huesca atesora atractivos naturales y culturales que, en el conjunto natural del Pirineo se despliegan con grandes macizos y valles, extensos bosques y pequeños lagos y prados de alta montaña moteados por pueblos de piedra. Aparte de practicando deportes de montaña y senderismo, se puede disfrutar de su entorno con actividades y experiencias que ayudan a proteger el entorno y a potenciar el producto local.

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Titanes de piedra

Los Pirineos de Huesca en 12 épicos lugares

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FCQ. Tras el vuelo del quebrantahuesos

Foto: Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ)

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Tras el vuelo del quebrantahuesos

El Eco Museo del Castillo de Aínsa, Pirineos Bird Center, es un centro de referencia para conocer la naturaleza pirenaica y, en especial, las aves que pueblan sus cumbres y bosques. A través de varias exposiciones y de rutas guiadas, los visitantes descubren la riqueza natural y también cultural del Sobrarbe y del Pirineo. Instalado en un edificio del siglo XI del casco antiguo de Aínsa, el Eco Museo está gestionado por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ), una entidad sin ánimo de lucro que organiza seminarios de divulgación y proyectos de protección de las aves y sus hábitats. La sede de la FCQ se halla en la aldea de Revilla, en la sierra de las Sucas, en uno de los mejores puntos de Europa para observar quebrantahuesos. 

Geoparque Sobrarbe. En busca de las huellas del origen de la cordillera

Foto: Geoparque Sobrarbe

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En busca de las huellas del origen de la cordillera

El Geoparque Sobrarbe-Pirineos es un lugar privilegiado para descubrir la historia geológica de la cordillera. El centro de visitantes se halla en la Torre del castillo de Aínsa. Existen varios itinerarios autoguiados (a pie, en bicicleta o a pie de carretera) que permiten reconocer distintos sectores: donde se alzan las cumbres más altas y las rocas más antiguas; la zona que concentra las antiguas explotaciones mineras, la huella de la actividad del hielo durante las glaciaciones del Cuaternario y los sistemas kársticos que contienen cuevas como la Gruta de Casteret; el centro de la comarca, donde se han hallado fósiles marinos; o las últimas evidencias de la formación de los Pirineos, en los límites del Sobrarbe.

 

Los megalitos del Sobrarbe

Foto: iStock

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Los megalitos del Sobrarbe

La Ruta Europea de la Cultura Megalítica incluye varios enclaves de Huesca desde que en junio de 2015, Sobrarbe se convirtió en miembro de este itinerario, siendo el primer territorio de la Europa meridional que participaba en este itinerario que unía a una selección de los más antiguos monumentos de Dinamarca, Reino Unido, Alemania, Países Bajos y Suecia. En una ruta megalítica por esta comarca, se pueden descubrir las cuevas del valle del Vero, el dolmen de Tella (cerca del Parque Nacional de Ordesa), el trío de dólmenes de Las Balanzas, La Capilleta y Pueyoril, los círculos de piedras de Batanes, Gurrundué, Labasar y Yermos del Cementerio.

Queseria Carlota Sarvise. Quesos con sabor y alma

Foto: Queseria Carlota Sarvise

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Quesos con sabor y alma

La tradición ganadera del Pirineo oscense se traduce no solo en carnes de primera calidad sino también en quesos de aroma y sabor únicos, elaborados de forma artesanal en granjas que se sitúan en enclaves de gran belleza natural. Es el caso de los quesos Bal de Broto y su finca, la Casa de Planduviar, una antigua fábrica de tejas en el municipio de Broto, junto al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. A poca distancia, en la comarca de Sobrarbe y en el valle de Chistau, la quesería de Saravillo produce curados y semicurados de cabra. Cerca de Jaca, en el valle de Aísa, se elabora el queso Flor de Aspe y en el pueblo de Sahún, en el valle de Benasque, el queso El Benasqués.

Bal Minuta Bodegas. El Pirineo de Huesca, a sorbos

Foto: Bal Minuta Bodegas

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El Pirineo de Huesca, a sorbos

A más de 1300 metros de altitud, entre el Valle de Tena y el Valle de Hecho, crecen las cepas de las Bodegas Bal Minuta. Concretamente en Embún y en Barbenuta, donde se encuentran las viñas más altas de la Península Ibérica. Este proyecto familiar, gestado por Pilar Gracia y Ernest Guasch, conserva la forma de recolectar tradicional y ofrece una experiencia única en una bodega que puede presumir de ser sostenible y de integrarse en el paisaje de Barbenuta, en el municipio de Biescas. Abre sus puertas lo viernes y fines de semana para conocer su proyecto y saborear sus vinos. A escasos 20 minutos, en Tramacastilla de Tena, se elabora la cerveza Tensina en el corazón del Valle de Tena, elaborada con agua de los Pirineos.

 

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