¡Ola ola!

Playas españolas con factor sorpresa

Tienen todo lo esencial: mar, sol, arena y, además, todas guardan algún que otro secreto.

En España hay casi 6.000 kilómetros de costa en los que disfrutar de una gran cantidad de playas. Las hay familiares, salvajes, extensas, calas recónditas, nudistas, con chiringuito… Algunas son famosas y otras no, pero todas tienen lo mínimo y esencial. A saber: arena, sol y mar. Sólo otras pocas, además, guardan algún secreto que otro. Son las playas con factor sorpresa, ideales para quienes buscan algo más que tirarse todo el día bajo la sombrilla, leer el último novelón del momento o acabar con la página de pasatiempos del diario.

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Mónsul, la peliculera

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Mónsul, la peliculera

Es la número uno entre las playas más cinematográfica de España. Sólo alguno de los arenales de Llanes, en Asturias, le hace sombra en cuanto a nivel cinematográfico. Esta playa rodeada de paredes de lava erosionadas de atractivos colores oxidados y aguas transparentes es una de las más conocidas del Parque Natural Marítimo-Terrestre de Cabo de Gata-Níjar. Además, su icónica 'Peineta', una gran roca anclada en la orilla, ha formado parte del paisaje de numerosas películas. Por aquí corrieron Sean Connery y Harrison Ford en la ya mítica escena de Indiana Jones y la última cruzada; pero también, La Historia Interminable (1984), Las Aventuras del Barón Munchausen (1988), Marco Antonio y Cleopatra (Charlton Heston, 1972) o El Viento y El León (1975).¡Todo un plató de cine para visitar en bañador!

playa de es trenc Campos, Mallorca. Es Trenc, donde vivir, ver y sentir

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Es Trenc, donde vivir, ver y sentir

Esta playa vírgen de Mallorca inspiró con su arena blanca reluciente, el mar turquesa y la fragancia de los pinos al colectivo de artistas Boa Mistura, que pintaron de blanco los búnkers de la II Guerra Mundial que hay en la orilla para escribir en ellos fragmentos de versos del poeta mallorquín Miquel Costa i Llobera. Este paisaje forma parte del espacio natural protegido de la marisma Es Trenc-Salobrar. En uno de los murales se puede leer: 'tan dolç és viure, veure i sentir' (tan dulce es vivir, ver y sentir). El verso se cumple sobre todo con el atardecer, con merecida fama de espectacular. Sin duda, entre las playas de Mallorca, Es Trenc es la más poética.

playa de cofete. Cofete y la base submarina nazi

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Cofete y la base submarina nazi

Un lugar que impresiona por dimensiones, por la naturaleza en estado salvaje, y por la atmósfera misteriosa que desprende. Si el periodista especializado en lo desconocido, Iker Jiménez, tiene playa favorita, es muy probable que ésta en Fuerteventura sea una de ellas… Ya la zona de aparcamiento tiene su qué, junto a un vetusto cementerio, el más antiguo de la isla. Rodeada por los picos de la Crestería de Jandía, es una de las playas más bellas de las islas Canarias. Además, se siente en ella la extraña presencia de la Casa Winter, que destaca entre las pocas construcciones con su torre cilíndrica. La falta de documentación y los rumores populares han cimentado la leyenda de que esta peculiar casa sirvió de base para espías y submarinos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

cala del moraig. Cala del moraig y su cueva

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Cala del moraig y su cueva

Además del atractivo de los contrastes entre los ocres del acantilado que la rodea y los turquesas del mar, junto a esta playa de Benitatxell, en el litoral alicantino, se hallan espectaculares formaciones geológicas, como la Cova dels Arcs, una bellísima cueva acuática que parece la entrada a un mundo subterráneo fantástico. Se accede a ella bien desde el aparcamiento o desde el mismo mar. Expertos submarinistas se han internado en las profundidades hasta alcanzar los 1.100 metros sin hallar el final, aunque para admirar la sala rocosa con sus tres arcos rodeados del mar que se ve en la imagen no hace falta tanta aventura. Tiene la calidad y el equipamiento de las mejores playas de la Comunidad Valenciana con ese punto de geología para los más intrépidos. 

Sa Calobra. Una playa para Julio Verne

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Una playa para Julio Verne

Se llega a Sa Calobra y se disfruta de una escénica playa de arena y pequeños guijarros entre cañones, pero lo interesante está un poco más allá. Antes hay que seguir un pequeño paseo que se introduce en al montaña en la forma de una estrecha cueva. Al salir de nuevo al exterior, se abre un majestuoso auditorio entre las paredes del barranco del torrent de Pareis. Esta fascinante playa del norte de Mallorca que se abre paso entre la Serra de Tramuntana (Patrimonio de la Humanidad) es propia de la imaginación de Julio Verne. Al conjunto playero hay que sumar que llegar por carretera es toda una aventura. La MA 2141 es una de las rutas más espectaculares de España.

playa de ballota. Así respira el océano

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Así respira el océano

En el Paisaje Protegido de la Costa Oriental de Asturias, se encuentra esta playa entre selvática y marina, de aguas calmas, salvo cuando al Cantábrico le da por decir aquí estoy yo. Entonces, se vuelve peligrosa, el mar borra la media luna de arena y sólo quedan bolos y rocas. Es el momento ideal para escuchar cómo respira el océano, desde los espectaculares bufones. El bufón es un tipo de formación geológica costera; básicamente, es similar a una chimenea que con la marea alta, produce chorros de agua igual que si fuera un géiser resoplando a cada golpe de mar.

playa de covachos Santa Cruz de Bezana. Playa de Covachos o ahora sí, ahora no...

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Playa de Covachos o ahora sí, ahora no...

La playa de Covachos está cerca y lejos a la vez: de un lado parece estar cerca del fin del mundo, pero en realidad sólo está a diez kilómetros de Santander. Se mantiene salvaje incluso en su acceso, que no es como para ir con el zafarrancho familiar de nevera y mesitas a juego con el toldo. De hecho, el encanto como arenal aislado ha atraído siempre a un mayor público de nudistas. Con bañador o sin él, lo más adecuado es llegar con la marea alta. Entonces, a poca distancia de la orilla aparece una isla, pero con marea baja va surgiendo una estrecha lengua de arena como un camino de baldosas mágicas que comunica la playa con el islote de El Castro. Los bañistas que se aventuran hasta él deben tener en cuenta el horario de las mareas si no quieren verse en un aprieto. ¿Magia? No, la cosa se conoce como tómbolo, un efecto de la sedimentación.

cala jovera.  Tamarit, la playa del castillo

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Tamarit, la playa del castillo

El multimillonario Charles Deering llegó a Tamarit en 1912. Había recorrido parte de Cataluña junto a su amigo, el pintor modernista Ramón Casas. Como les suele pasar a los millonarios, el hombre se entusiasmó con el paisaje, el cielo claro al que dedicó sus versos el poeta Josep Carner y las ruinas de un pequeño castillo cuyos orígenes se remontan a siglos de historia. Recuperó el castillo del abandono en el que se encontraba y lo convirtió en su lujosa residencia, al menos durante el tiempo que le duró el flechazo con esta zona de Tarragona. Hoy el castillo del que se disfruta desde la pequeña cala Jovera se ha convertido en escenario para bodas de alto copete. Aquí, por ejemplo, se casó el futbolista Andrés Iniesta.

Playa de Gulpiyuri (Llanes) . Una playa sin horizonte

Foto: Turismo Asturias - Manuel S.

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Una playa sin horizonte

Parece la miniatura de una playa: tiene arena -fina y de color blanco- y tiene mar y hasta olas. Lo único que no tiene es horizonte, porque la playa de Gulpiyuri presenta la singularidad de estar tras un acantilado. Lo que ocurre es que el mar Cantábrico, a escasos 80 metros de distancia, ha ido desarrollando un paciente trabajo de erosión y ahora comunica subterráneamente con esta playa en medio de un prado típico de Asturias. Es tal su excepcionalidad que fue reconocida como Monumento Natural en 2001. Basta tener en cuenta las mareas, con bajamar, la profundidad de baño queda bastante reducida y con pleamar se vuelve a llenar. Así lleva siglos y siglos.

playa de bolnuevo. Playa con ciudad encantada

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Playa con ciudad encantada

Se llega a la playa familiar de Bolnuevo, en Mazarrón, en esa parte en la que el litoral de Murcia se conoce como 'Costa Cálida' -más de 2.800 horas de sol anuales justifican el título turístico- , y resulta que el espectáculo no está de cara al mar sino a las espaldas de los bañistas. Allí, junto al parking, se elevan unas pintorescas erosiones con formas de setas rocosas de varios metros de altura. Es 'La Ciudad Encantada' o 'Las Gredas', uno de esos paisajes que parecen de otro planeta. Hay que apuntarse el plan de contemplar estas formaciones rocosas con el atardecer. Se ven cómodamente desde la misma playa.

playa de es trenc Campos, Mallorca

Playas españolas con factor sorpresa

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