Matasuegras y chanclas

Playas lejanas para una Nochevieja en bañador

Que sí, que las uvas están muy bien, pero ¿quién se resiste a recibir el año nuevo a ritmo tropical?

Los habitantes de Kiribati, un archipiélago de 33 atolones coralinos situado al nordeste de Australia, son cada 31 de diciembre los primeros en recibir el Año Nuevo –desde 2011 ese privilegio se comparte con las islas Samoa y Tokelau, ambas en el Océano Pacífico–. La rotación de la Tierra hace que todos los países del planeta, conforme llegan las 12 de la noche a su franja horaria, se vayan apuntando a esta fiesta global. La celebración se desplaza así hasta llegar a Hawái y las islas Howland, un archipiélago de ultramar de EE UU, donde el Año Nuevo se recibe 24 horas después. El cambio de año se celebra en el mundo de muchas maneras y con múltiples tradiciones locales a seguir. Pero si la Nochevieja nos pilla en el Hemisferio Sur, una de las más atractivas será rematar la fiesta con los pies en remojo y un baño disfrutando del verano austral.
 
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iStock-859676452. Bahía de Sidney y Bondi Beach

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Bahía de Sidney y Bondi Beach (Australia)

Si hay una imagen que esa jornada se repite en todos los noticiarios del planeta –junto con la Nochevieja de Times Square en Nueva York–, esa es la de la bahía de Sídney, la primera gran urbe que recibe el Año Nuevo, con su emblemática Ópera de fondo y el cielo iluminado con miles de ensordecedores cohetes. La ciudad australiana acoge ese día a más de un millón de visitantes expresamente llegados para esta fiesta que es retransmitida por miles de cadenas televisivas. Por la noche, la bahía de Port Jackson es el foco principal de esta multitudinaria reunión. Pero durante el día, la animación se extiende a las calles, parques y playas donde es tradicional que los australianos se junten para compartir pícnics, mientras esperan la llegada de la medianoche. Los hay privilegiados que cogen su barco privado y los que alquilan uno para contemplar los fuegos artificiales desde el agua o atracados alrededor del Harbour Bridge, con las mejores vistas del espectáculo pirotécnico. Los que quieren continuar el festejo en un entorno más tranquilo y natural se desplazan después a la cercana Bondi Beach, de día un famoso destino de surf, donde la fiesta se prolonga hasta el amanecer.

iStock-506199364. Copacabana (Río de Janeiro)

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Copacabana (Río de Janeiro)

Dicen que la Nochevieja más larga y desenfrenada del planeta es la de Copacabana, la playa más icónica de la brasileña Río de Janeiro. El dresscode para acudir a esta fiesta playera, conocida como Reveillon, es ir vestido de blanco, color que allí es símbolo de buena suerte, con la posibilidad de añadir algún atrezzo navideño, como el omnipresente gorrito de Papá Noel. Las imágenes de este multitudinario cotillón dan la vuelta al mundo. A él acuden más de dos millones de personas que bailan y beben caipirinhas sobre la fina arena de Copacabana y empiezan el año disfrutando de un primer baño en su playa. El momento clímax de la celebración es el espectáculo de pirotecnia, que dura casi 15 minutos y al que le siguen más de 10 horas de conciertos y juegos de luces y sonido que en el horizonte dan vida a la emblemática escultura Cristo Redentor. Entre los rascacielos con vistas a esta playa, el histórico Hotel Copacabana Palace, de estilo art déco, es una etapa obligada de esa noche para quedar con amigos.

 
iStock-1010068800. Miami Beach

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Miami Beach (Florida)

Si Miami disfruta de un ambiente cosmopolita y alegre, además de temperaturas envidiables gran parte del año, ¡cómo no habría de ser un destino aconsejable para recibir el Año Nuevo! Durante el día 31 de diciembre, la agenda de eventos y fiestas en todos los barrios casi llega a abrumar. Hacia el atardecer llega la hora de reunirse, y la franja costera de Miami Beach es uno de los lugares preferidos. En Ocean Drive y las playas que se acuestan mirando al Atlántico, el cotillón de Nochevieja se combina con tracks de comida en las calles y conciertos con el mar de fondo. Tras unos grandilocuentes fuegos artificiales con sello made in USA, comienza un sinfín de espectáculos gratuitos que inundan las playas, calles y plazas, de estilos tan diversos como los propios habitantes de Miami. 

iStock-535168027. Playas de Goa (India)

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Playas de Goa (India)

A orillas del mar Arábigo, este pequeño estado de la costa oeste de India acoge desde hace unas décadas algunas de las celebraciones más cosmopolitas del país. Sus pueblos costeros se han puesto de moda para pasar el Fin de Año, que aquí se recibe con días cálidos de sol radiante y noches agradables para disfrutar al aire libre. Los hoteles y pequeñas posadas de poblaciones como Baga y Palomen ofrecen a su clientela menús especiales con recetas indias y actuación de grupos de música tradicional. Después todos se dirigen a las playas para contemplar los fuegos artificiales y continuar en fiestas que duran hasta el amanecer, como el festival de música tradicional que se organiza en Palolem o los conciertos de música electrónica de la playa de Anjuna.

iStock-1047562066. Valparaíso (Chile)

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Valparaíso (Chile)

Esta ciudad de Chile es conocida por sus elevados funiculares y sus coloridas casas sobre los acantilados. Una de las villas más extravagantes, hoy convertida en museo, fue la residencia de Pablo Neruda, desde la que al poeta chileno le gustaba contemplar los fuegos artificiales de Find e Año que se realizan en el puerto –la pirotecnia de Valparaíso tiene fama de ser la de mayor duración de Sudamérica (unos 20 minutos)–. El visitante tiene la opción de ver los fuegos desde un restaurante con terraza del Paseo Marítimo, sentados sobre la arena o desde el mar, en embarcaciones de alquiler. Ya entrada la madrugada, la fiesta se traslada a la plaza Sotomayor, el centro neurálgico de Valparaíso, que esa noche tiene un escenario donde se realizan conciertos hasta el amanecer.

Junkanoo. Nassáu (Bahamas)

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Nassáu (Bahamas)

La llegada del Año Nuevo se celebra en las calles de la capital de Bahamas con el Junkanoo Festival, una celebración de tipo carnavalesco, con decenas de comparsas llenas de sensualidad. Participan alrededor de mil personas, portando vestuarios coloridos y danzando al ritmo de silbatos, cencerros y tambores. La creencia popular es que esta celebración se remonta a cuando los esclavos del siglo XIX improvisaron una fiesta cubriendo sus rostros con máscaras, convirtiendo ese día en un símbolo de libertad. Cuando se abolió la esclavitud, el Junkanoo fue cayendo en el olvido, hasta que volvió a resurgir con fuerza para convertirse en una de las citas ineludibles de los viajeros en Navidad. La celebración de Nassáu tiene como destino final la playa de la capital, donde se realiza un espectáculo de fuegos artificiales para rematar los festejos.

iStock-629567308. Isla de Koh Phan Gan

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Isla de Koh Pha Ngan (Tailandia)

El Fin de Año en Tailandia alcanza su máximo en las playas de Koh Pha Ngan, especialmente en la de Had Rin, extendidas en el sudeste del país. La isla es famosa por sus Fiestas de la Luna Llena, que son un preludio de una Nochevieja superlativa. La jornada comienza comiendo pescado cocinado en hogueras sobre la arena y acaba en Sunset Beach, el epicentro de la marcha, con conciertos de música electrónica y un baño en las aguas turquesas como colofón.

iStock-514633146. Waikiki (Hawái)

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Waikiki (Hawái)

En la isla de Oahu, la llegada del Año Nuevo se celebra con magníficos espectáculos pirotécnicos, entre los que destacan los que se realizan en la célebre Waikiki Beach. Nadie se pierde los fuegos de artificio de la playa más famosa del archipiélago hawaiano, con su paseo marítimo lleno de locales y restaurantes. Lo más habitual es disfrutar del show directamente sentados sobre la arena, pero en los últimos años se ha puesto de moda alquilar con amigos un pequeño crucero, y esperar hasta medianoche para brindar con la pirotecnia inundando el cielo. Después la ciudad entera estalla en una fiesta que se hace presente en danzas tradicionales, desfiles y todo tipo de conciertos. Los que busquen una forma más tranquila de recibir el año, pueden acudir al Parque de Kakaako, una buena opción para las familias.

iStock-459004159. Ciudad del Cabo

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Ciudad del Cabo (Sudáfrica)

La principal celebración de Fin de Año en la gran urbe sudafricana es la que se realiza en la bahía de Camps Bay, a los pies de la omnipresente Montaña de la Mesa que preside la ciudad. Es tradicional subir hasta su cima –hay teleférico– para ver el espectáculo pirotécnico. Pero lo que hace especial a este destino es que, casi sin tregua tras la Nochevieja, la mañana del 1 de enero comienza el carnaval de Ciudad del Cabo, con las comparsas haciendo sonar su frenético jolgorio con música mestiza y atuendos de mil colores. Más de treinta formaciones, todas vestidas con resplandecientes lentejuelas, satines y purpurinas, gorros de paja y parasoles a juego, se ponen a marchar al ritmo de las bandas en las que priman los banjos, las trompetas y los tambores. La llegada en los siglos XVIII y XIX de los barcos del sur de Estados Unidos que venían a buscar esclavos trajeron las primeras comparsas y la música propia del Misisipi que aquí adoptaron atributos de la cultura africana.

Junkanoo

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