A una hora de Londres

Por qué Blenheim es un palacio único en Inglaterra

Aquí nació Churchill, plantó su caballete Turner y se encuentra el famoso cedro de Harry Potter. Y esto es solo el principio.

A una hora en tren de Londres, un paso de Oxford y en los límites de la campiña inglesa, se levanta imponente el único palacio residencia de Reino Unido que no pertenece ni a la Corona ni a la Iglesia. Los dominios del hogar de los duques de Marlborough y lugar de nacimiento de Winston Churchill son inabarcables, pero basta con darse un paseo por sus espectaculares estancias y sus infinitos jardines -considerados ‘la vista más hermosa de Inglaterra’- para entender por qué este lugar, declarado patrimonio mundial de la Unesco, ya sedujo antes a James Bond y Harry Potter pasando por Los Vengadores, Cenicienta o incluso Hamlet.

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iStock-511029856. El duque de Malborough quería un Versalles

Foto: iStock

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El duque de Malborough quería un Versalles

Vale que si algo tiene Inglaterra son palacios, pero pocos como Blenheim Palace, una impresionante construcción de estilo barroco inglés levantada hace más de trescientos años como regalo de la reina Ana al Duque de Marlborough tras su victoria en la batalla de Blenheim frente a los franceses durante la Guerra de Sucesión española en 1704. ¡Más de treinta años tardaron en construirlo!. El encargado de su diseño quería que rivalizara en espectacularidad con Versalles. Un objetivo demasiado ambicioso sí, pero para los británicos Blenheim Palace es una de sus grandes joyas. Sólo hay que visitarlo para entender el por qué.

interiors-nine.6edb07cab717c2bf4c5d63618ad9503d. Salas de Estado... y lo que surja

Foto: Blenheim Palace

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Salas de Estado... y lo que surja

En cuanto uno pone el pie en Blenheim Palace, comienza el viaje en el tiempo. Su impresionante hall de entrada, con sus techos altísimos, sus columnas, sus ventanales y sus frescos pretenden recrear el espíritu de un gran teatro y lo consiguen. Sólo es el principio. Sus salas de estado, decoradas en distintos colores, están repletas de tapices, retratos de familia y mobiliario de otros tiempos por los que cualquier anticuario pujaría hasta vaciarse los bolsillos. Un ejemplo son los canapés de cortejo de su sala roja. Su extraño diseño buscaba dar cierta intimidad a la pareja pero reservando una esquinita para el chapetón, siempre vigilante de que dicha intimidad no fuera más de la necesaria. Ojo también a las colecciones de porcelana china y a la de soldaditos de plomo. ¡Seguro que más de uno querría llevárselas a casa!

blenheim interior. Salas de estado... y lo que surja

Foto: Blenheim Palace

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De biblioteca a refugio de guerra

La biblioteca larga es, sin duda, la estancia más impresionante de todo el palacio. No se han comido la cabeza poniéndole el nombre, no, pero tiene todo el sentido: sus 55 metros hacen de ella la habitación de mayor longitud de toda Inglaterra. Gracias a sus dimensiones se convirtió en el lugar elegido para albergar un hospital militar durante la Primera Guerra Mundial y años después, tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, fue el dormitorio de los estudiantes que habían sido evacuados del prestigioso Malvern College. Durante el conflicto, el palacio también fue hogar de un grupo de trabajadoras del MI5 -el servicio de inteligencia británico- que diariamente debían informar a Churchill de sus avances.

Blenheim. Los secretos de la familia...

Foto: Blenheim Palace

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Los secretos de la familia...

Parece detenido en el tiempo pero Blenheim también es un palacio vivo. Cada 24 de diciembre los Marlborough continúan celebrando la cena de Nochebuena en ‘el gran salón’ y cuando están de viaje incluso se pueden visitar sus apartamentos privados. Una estirpe con su propio lema: ‘‘Fiel pero desdichado’ -así, en castellano- y que inspiró la famosa canción Mambrú se fue a la guerra; los franceses la compusieron en tono de mofa cuando se dio por muerto al duque de Marlborouth - Mambrú es una castellanización del apellido. Lema, canción... no podía faltar el estandarte familiar. Formado por tres flores de lis, cuelga de la chimenea de la primera sala de estado y es la renta que, doce generaciones después, la familia sigue teniendo que pagar a la Casa Real por la cesión de los terrenos. Antes de cada 13 de octubre, deben depositarlo en el castillo de Windsor y si se les olvidara hacerlo, el palacio pasaría automáticamente a ser propiedad de la Reina de Inglaterra.

BlenheimChurchill. ...y de su residente más famoso

Foto: Blenheim Palace

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...y de su residente más famoso

La primera ropita que le pusieron al nacer, la silla con la que aprendió a montar en poni, su orinal... ¡E incluso unos tirabuzones de cuando tenía cinco años!. La vida privada de Winston Churchill queda al descubierto en Blenheim Palace. El ex primer ministro británico nació aquí en 1874 y sus aposentos privados permanecen tal y como los dejó. Por supuesto, no faltan sus trofeos de guerra, uniformes militares, su caja de puros favorita... ni su traje sirena; esa especie de mono de trabajo que inventó en los años 30 como alternativa al pijama de dos piezas para usarse en caso de ataque aéreo. El que se expone en Blenheim es el que el propio Churchill utilizaba para dormir.

Blenheim Vista. La vista más hermosa de toda Inglaterra

Foto: Blenheim Palace

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La vista más hermosa de toda Inglaterra

Estando en el jardín es inevitable imaginarse al duque diciéndole a su hijo eso de: "Algún día todo esto será tuyo". Donde ‘todo esto’ es hasta donde a uno le llega la vista y más allá. Los dominios de Blenheim Palace son inabarcables: más de 800 hectáreas diseñadas y cuidadas centímetro a centímetro a lo largo de tres siglos. Praderas, un estanque, un puente, fuentes, cascadas, jardines de estilo francés y hasta un laberinto de tres kilómetros de longitud... ¡No hay tiempo para todo!. El pintor William Turner quedó tan fascinado que en 1833 no pudo resistirse a plasmar la que ya por entonces, y todavía hoy, se conoce como ‘"a vista más hermosa de Inglaterra". Fue aquí donde Churchill le propuso matrimonio a su esposa y donde se encuentra el árbol de Harry Potter. Un espectacular cedro abierto donde tiene lugar una escena clave de Harry Potter y la Orden del Fenix. Tan popular es y tantos fans de la saga acuden a visitarlo, que hace dos años tuvieron que rodearlo con una valla para protegerlo.

Yves Klein. De Klein a Harry Potter

Foto: Blenheim Art Foundation

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De Klein a Stanley Kubrick

En septiembre de 2019 Blenheim Palace saltó a las noticias de todo el mundo después de que unos ladrones burlaran la seguridad y se llevaran un inodoro de oro macizo que formaba parte de la retrospectiva del artista italiano Maurizio Cattelan. No era la primera vez que Blenheim se convertía en sala de exposiciones. Desde que en 2014 se estableció la fundación de arte que lleva su nombre, por sus estancias han pasado numerosas obras de artistas contemporáneos como Ai WeiWei o Yves Klein. La ‘biblioteca larga’ también ha sido pasarela de desfiles de moda, incluidos dos de Christian Dior durante los años 50. Pero donde Blenheim ha demostrado su gran potencial como escenario ha sido en el cine. Aquí tiene lugar el baile benéfico de Misión Imposible: Nación Secreta, es la residencia del personaje de Sean Connery en Los Vengadores, simula ser un palacio italiano en Spectre, el castillo danés de Elsinore de Hamlet y el del príncipe de Cenicienta -estas dos últimas en las versiones de Kenneth Branagh-, los jardines por los que pasean Barry Lyndon y la condesa en la cinta de Stanley Kubrick son los de la parte trasera del edificio... Y la lista sigue y sigue.

36920941755 b944aa1a56 c. Woodstock, el encantador pueblo que lo acoge

Foto: Derek Barret vía FlickR

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Woodstock, el encantador pueblo que lo acoge

Debería ser pecado abandonar Blenheim Palace sin darse un paseo por las encantadoras calles de Woodstock. Esta pequeña localidad, pegada a los muros del recinto del palacio, supone una de las entrada a los Costwolds, una zona declarada área de excepcional belleza natural y que alberga algunos de los pueblos más mágicos de todo Reino Unido. Apenas son cuatro calles pero un paseo alrededor de sus casas de piedra de color claro es como adentrarse en un cuento. Que nadie se vaya sin asomarse a su iglesia, originaria de 1172, y mandada construir por el rey Enrique II para poder asistir a misa antes de sus cacerías en el terreno que ahora alberga el palacio sin perder mucho tiempo.

the crown woodstock. Dormir como un rey

Foto: The Crown Woodstock

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Dormir como un rey

¿Quién querría despertar de un sueño así?. Ni falta que hace. El plan perfecto en la escapada a Blenheim es quedarse a pasar la noche en Woodstock. Y que nadie piense que por ser pequeño su oferta es escasa. Junto en el centro, frente al ayuntamiento, está The Blenheim Buttery,  uno de esos lugares donde sentirse como en casa. Sus propietarios, Gordon y Jean, son el alma de este lugar con casi 400 años de historia; sólo hay que verlo durante el desayuno, cuando la cafetería de la planta baja se convierte en lugar de reunión de los vecinos. Su English Breakfast es de los auténticos y los platos de otro clásico británico -los Eggs, Ham and Chips- no paran de salir de la cocina. Sus seis habitaciones son sencillas, llenas de encanto y aptas para cualquier bolsillo. Otra opción más moderna y algo más cara es The Crown,  un hotel de diseño con habitaciones de las que uno no querría tener que salir.

iStock-510153892. Mejor en transporte público

Foto: iStock

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Mejor en transporte público

Llegar a Blenheim Palace desde Londres exige pasar antes por Oxford. A la ciudad universitaria se puede llegar en autobús desde Green Line Coach Station (1:45 horas) o cogiendo el tren en las estaciones de Paddington o Marylebone (1h). Frente a Oxford Station y Oxford Parkway (la ruta más rápida) paran los autobuses que dejan justo en la puerta del palacio. Por supuesto, el coche también es una opción pero, para fomentar un viaje más sostenible, los responsables de Blenheim premian con un 30% de descuento en el precio de la entrada a quien utilice el transporte público o llegue en bicicleta.

Yves Klein

Por qué Blenheim es un palacio único en Inglaterra

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