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Por qué Vitoria es uno de los destinos Best of The World de Viajes National Geographic

La capital vasca destaca por tener una historia apasionante, así como un ADN cultural que se se extiende por toda la ciudad.

Seleccionada por la redacción Viajes National Geographic en la categoría de Cultura & Historia, esta urbe lleva años destacando por su forma de entender la sostenibilidad, pero también por haber sido capaz de dotar su urbanismo verde con muchas obras de arte y con una programación cultural a la altura de las grandes metrópolis del país. 

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Best of the World 2021: 25 destinos para soñar ahora y viajar más adelante

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iStock-1007301796. Por un casco histórico de indiscutible belleza

Foto: iStock

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Por un casco histórico de indiscutible belleza

En Vitoria hay una ley no escrita: empezar a visitarla por la plaza de la Virgen Blanca. Es aquí donde instalaron en 2012 (con motivo de la capitalidad verde europea) el arbusto esculpido con el nombre de la ciudad. Ahí está la foto de quien no se adentra más allá o de quien, sencillamente, se suma a la difusión de este acertado icono. Pero detrás hay mucho más, comenzando por una plaza cuya planta trapezoidal hace que la iglesia de San Miguel Arcángel sea el punto de fuga de todas las panorámicas. Eso sí, siempre con la estatua en conmemoración de la Batalla de Vitoria como epicentro de todo. Es en este lugar donde, cada 5 de agosto, dando inicio a las fiestas patronales en honor a la Virgen Blanca, el muñeco Celedón baja del cielo con su paraguas, deslizándose por un cable. Penetra en un balcón y, mágicamente, se convierte en una persona que alenta a los asistentes a divertirse a lo largo de la siguiente semana. Este primer contacto con la ciudad tiene un apéndice: la Plaza de España, un señorial ágora porticada que asombra por su simetría y su monumentalidad. 

iStock-160329648. Por una almendra medieval muy hedonista

Foto: iStock

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Por una almendra medieval muy hedonista

En cuanto se sube la cuesta, se saluda a la Virgen Blanca (cuya hornacina está en el exterior de la iglesia de San Miguel Arcángel) se cruza a la almendra medieval. No es que Vitoria-Gasteiz haya mantenido todos los edificios de esta época, pero sí el trazado de sus calles, organizadas en calles concéntricas y cantones que comunican las vías a diferentes alturas. Esto no quita que, de repente, entre edificios modernos y  bares de pintxos asomen restos de la muralla y algún que otro edificio centenario como el Palacio de Villa Suso (s. XVI) o la antigua nevera (S. XIX). 

edificio-1. Por una reconstrucción con muchas visitas

Foto: Catedral de Vitoria

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Por una restauración con muchas visitas

La antigua catedral, la de Santa María, ha logrado convertirse en un destino en sí misma y no por su esplendor gótico. El hecho de poder visitar las obras de restauración de la misma con el casco en la cabeza se ha convertido en una experiencia única en España ya que el tour guiado no solo tiene un punto voyeur y curioso, también permite conocer desde los cimientos hasta la torre más alta con una proximidad a las obras inaudita. Además, el hecho de que Ken Follet se inspirara en este templo para su éxito Los pilares de la tierra le ha dado una proyección internacional inesperada. De hecho, el bueno de Ken cuenta con una estatua suya contemplando al edificio en la plaza de la Burullería. 

iStock-1137949857. Por el arte bajo techo...

Foto: iStock

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Por el arte bajo techo...

La cultura aquí no data solo de siglos atrás. Y es que Vitoria no es solo capital vasca en cuestiones políticas, también culturales. Ejemplo de ello es el museo Artium, un centro dedicado al arte actual cuya colección permanente es un muestrario perfecto de la pintura y la escultura contemporánea euskalduna y española. Aquí hay obras de Miquel Barceló, Dalí, Picasso, Equipo Crónica, Joan Miró y Jorge Oteiza, entre otros, en lo que es un aperitivo de creatividad muy apetecible, tanto por contenido como por tamaño. 

shutterstock 142957666. ...en los muros...

Foto: Shutterstock

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...en los muros...

Pero la integración de la creatividad en la ciudad no se queda aquí. De hecho, una de las más gratas sorpresas cuando se pasea por la almendra medieval es encontrarse con el arte urbano que decora muchos de los cantones occidentales de este barrio. Son obras murales que no siempre siguen el lenguaje del arte urbano, pero sí que logran crear un mosaico de colores que alegra y da sentido a unas calles otrora condenadas a ser meras travesañas de paso. Además, el contraste con la arquitectura más tradicional es muy resultón. 

iStock-160822734. ...y en cualquier parte

Foto: iStock

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...y en cualquier parte

Pero la presencia del arte en la ciudad va más allá de estos lienzos improvisados. De hecho, la ciudad puede presumir de contar con numerosas esculturas contemporáneas repartidas por las plazas y parques de todos los barrios. Una inversión notable que se traduce en un inventario muy interesante, con obras de Eduardo Chillida, Néstor Basterretxea, Agustín Ibarrola o Jorge Oteiza, entre otros. Pero la creatividad aquí también tiene una utilidad. Ejemplo de ello son las escaleras mecánicas que suben el cantón de La Soledad cuya cubierta sinuosa está firmada por los arquitectos Roberto Ercilla y Miguel Angel Campo.

Wynton Marsali. Por el Jazz

Foto: Cordon Press

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Por el Jazz

La música en Vitoria suena a ritmo de jazz. No en vano, cada verano la ciudad organiza un festival dedicado a esta música de fama mundial. Más allá de esta cita anual, la capital alavesa tiene el honor de haber impactado en algunos de los músicos más famosos de este estilo, como es el caso de Wynton Marsalis, un célebre trompetista que le dedicó a esta urbe su disco Vitoria Suite. Una estatua -cómo no- en el parque La Florida inmortaliza este vínculo. 

iStock-589091136. Por una apuesta por el verde... en todas las disciplinas

Foto: iStock

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Por una apuesta por el verde... en todos los lenguajes

Vitoria-Gasteiz podría haber reinado como destino sostenible en el Best of Travel 2021. Su anillo verde, un sistema de parques que circunvala la ciudad, hace que cada habitante tenga cerca un extenso espacio natural donde pasear y estar en contacto con los ecosistemas del sur de País Vasco. Pero todo este desarrollo también se traduce en nuevos barrios pensados en clave eco donde todo es reciclaje, accesibilidad y antropocentrismo arquitectónico. Y cuando diseño y entorno se suman, surgen intervenciones como el mirador del parque de Salburua, una terraza espectacular sobre el humedal que maravilla a propios y extraños. 

Vitoria

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