El Finisterre inglés

Los pueblos marineros más bellos de Cornualles

Un recorrido por aquellos puertecitos, faros y localidades en las que el Finisterre inglés se muestra en todo su esplendor.

Pueblos de pescadores, acantilados azotados por el mar, castillos solitarios y muchas leyendas pueblan esta península del sur de Gran Bretaña, para muchos considerada el Finisterre inglés. Se trata de una región atractiva todo el año, aunque es en verano cuando sus enclaves marineros y paisajes costeros resaltan más su belleza, y sus playas se llenan de aficionados a la playa, la vela y el surf. 

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St Ives

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St. Ives

En este acogedor pueblo pesquero, ubicado casi en el extremo sudoeste de la región, las barcas quedan varadas con la bajamar en la arena del puerto. Si por algo sobresale St Ives es por su ambiente bohemio, debido a los escritores, pintores y otros artistas que ahora viven aquí, y que tienen talleres y galerías abiertas al público. Su interés artístico aumenta por la Tate Gallery, una sucursal del prestigioso museo londinense, cuya sede tiene grandes ventanales abiertos a la bahía, ofreciendo bellas perspectivas pictóricas. Una excursión muy popular desde el pueblo es la que acerca a la isla del faro Godrevy, una de las estampas más famosas de la región, y que dicen inspiró a Virginia Wolf (1882-1941) para su novela El faro.

iStock-458721839. Newquay

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Newquay

Muy cerca de St Ives se asienta esta localidad costera, cuyas playas se han convertido en una meca british para la práctica del surf. Por algo Newquay presume de tener las mejores olas del Atlántico, donde el reto de «cabalgar sobre las olas» resulta tan atractivo que le permite organizar numerosas competiciones internacionales.

iStock-532378433. Tintagel

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Tintagel

Es el enclave más legendario de Cornualles. Se dice que en su castillo normando, encaramado sobre un acantilado al que se accede por empinadas escalinatas, nació el mítico rey Arturo. Se llega hasta él siguiendo una caminata con vistas al mar, que pasa junto a los restos del que se cree fue un monasterio celta y cerca de la llamada Cueva de Merlín, uno de los mejores lugares de la región para contemplar el ir y venir de las mareas. En Tintagel se conserva una antigua vivienda de piedra erigida en el siglo XIV, que sirvió como casa de postas y correos, y que ha sido restaurada con mobiliario victoriano. Las tiendas del pueblo están llenas de recuerdos artúricos que alimentan las leyendas locales.

Padstow

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Padstow

Este atractivo pueblo de pescadores, situado junto a la desembocadura del río Camel y el mar de dunas que forma, seduce por su amplia oferta de restaurantes de pescado y marisco fresco, donde abundan las recetas a base del cangrejo local, así como las coquetas tiendas de recuerdos y de artesanías de inspiración marinera. Una tradición entre los visitantes es pasear por el puerto al atardecer, cuando los barcos regresan de faenar y se improvisan puestos ambulantes de bocados marineros.

iStock-536076545. Port Isaac

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Port Isaac

Rodeada por aguas color azul y verde esmeralda, esta población pesquera del norte de Cornualles, hoy una de las más animadas de la región, fue hasta el siglo XIX un destacado puerto mercante. Lo recuerda su nombre original, Porth Izzick, que en gaélico antiguo significa «puerto del maíz». Su núcleo antiguo es un laberinto de empinadas callejuelas y casitas con ventanas decoradas con flores. La actividad pesquera que pervive en el puerto nutre su gastronomía con mariscos y pescados que, sin duda, saben mejor desde alguno de los restaurantes con vistas a la playa y a las piscinas naturales de roca que quedan al descubierto con la bajamar. El pueblo también es conocido por sus bodegas, como las que se alinean en el callejón de Temple Bar, que en el pasado aparecía en el Libro Guinness de los Récords como «la calle más estrecha del mundo».

Minack

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Minack

Esta localidad es famosa por su teatro a cielo abierto, situado al borde de un acantilado con vistas a la bahía de Porthcurno. De inspiración griega, fue construido en 1923. De mayo a septiembre acoge un festival de teatro, ópera y musicales.

Penzance

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Penzance

Se trata de un animado centro de veraneo y la localidad con más infraestructura de la zona. En su término destaca el St Michaels Mount, un monte que inicialmente estaba coronado por un castillo normando, que en siglos posteriores fue transformado en una espléndida mansión. La isla queda aislada cuando sube la marea, como sucede en el Mont St Michel de Normandía (Francia). El enclave es etapa de la ruta jacobea británica a Santiago de Compostela. De su puerto zarpan excursiones al archipiélago de las islas Scilly donde, acompañados por guías, se pueden avistar gran variedad de aves y colonias de focas. Cerca de Penzance también se puede visitar el yacimiento prehistórico de Layon Quoit, el más importante de Cornualles, en el minúsculo término de Madron.

Falmouth

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Falmouth

Hasta mediados del siglo XIX en este lugar zarpaban y atracaban los barcos postales del Imperio británico. El pueblo cuenta con el Museo Nacional Marítimo de Falmouth, donde se recopilan, en una elegante mansión recubierta de roble y frente a un puerto natural, historias de navegantes, naufragios y un pasado marinero.

Megavissey

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Megavissey

Este enclave marinero es famoso por la pesca del cangrejo y por sus tradicionales tabernas donde degustar bocados y guisos a base de este producto. Cuenta con varios pequeños museos, como el de historia del pueblo. En su término se puede visitar el castillo Caerhays, hoy una mansión con vistas al Canal de la Mancha.

Polperro

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Polperro

Otra minúscula aldea de pescadores que conserva intacta la esencia atlántica en su puerto, con las barcas flotando sobre el mar. Su costa abrupta esconde calas rocosas y acantilados dominados por pequeñas cabañas de pescadores, algunas convertidas en miradores o segundas residencias.

Fowey

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Fowey

En este pueblo nació la escritora Daphné du Maurier (1907-1989), que aquí ubicó su relato corto titulado Los pájaros, en el que Alfred Hitchcock se inspiró para su película. En el puerto, una gran escultura de metal con silueta de un ave recuerda a la escritora. La costa de Fowey está salpicada de playas y calas arenosas frenadas por imponentes acantilados. Desde su puerto se ofrecen muchas rutas fluviales y costeras a mar abierto. En los alrededores, flanqueando una pintoresca carretera secundaria, se erige la Piedra de Tristán, un escultural monolito de casi 3 metros de alto que recuerda el dramático romance medieval de Tristán e Isolda.

Penzance

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