Arquitectura divina

De La Rioja a Tarragona: monasterios de España que son Patrimonio de la Humanidad

Nacidos como centros espirituales y de acogida, estos seis recintos monacales destacan hoy por conservar un alto valor artístico que convive en armonía con el paisaje que los envuelve.

La palabra monasterio deriva del vocablo griego monasterion, cuyo significado es algo así como «vivir en soledad». Se dice que uno de los primeros fue el de San Antonio, fundado por un reducido grupo de monjes coptos ortodoxos en un oasis de Egipto el año 300 (aún puede visitarse). A partir de ahí, estos recintos de clausura fueron proliferando por el mundo a la vez que se convertían en reductos casi exclusivos para el arte y el saber humanista. Creados para venerar, para el reposo o la ensoñación, los que perviven exhiben sin rubor su modestia espiritual o su grandeza monumental. Esta selección de Viajes National Geographic reúne seis monasterios de España hermanados por el título de Patrimonio de la Humanidad, otorgado por el legado que atesoran y su valor arquitectónico.

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Monasterio de Santa María de Poblet, en la provincia deTarragona
Foto: Shutterstock

SANTA MARÍA DE POBLET (TARRAGONA)

Este monasterio cisterciense declarado Patrimonio de la Humanidad (1991) se localiza en la provincia de Tarragona, en un paraje de sierras y viñedos del término de Vimbodí. Cuando el visitante acude por vez primera se pregunta si entra en un recinto religioso o en una ciudadela fortificada. Sin embargo, su grandeza arquitectónica se conciliaba a la perfección con la austera vida monástica del Císter y la estructura de sus monasterios, despojados de artificios y solo con estancias imprescindibles: un claustro originario de los siglos XII y XIII, la sala capitular, la iglesia, el refectorio o comedor... 

 

El primer cenobio fue impulsado por Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, que lo entregó a los monjes de la abadía francesa de Fontfroide en el año 1149. En poco tiempo se convirtió en uno de los monasterios más poderosos del sur de Europa. Los cistercienses hacían de sus recintos un ejemplo de religiosidad, cultura y trabajo agrícola. Los monarcas se interesaron por ello y mantenían estrechos vínculos con estos centros. A cambio, los religiosos los acogían en vida y recibían sus cuerpos al morir para que rezaran por su alma. El de Poblet se utilizó como panteón real de la Corona de Aragón entre los siglos XIV y XV.

Santa María de Poblet está considerado el conjunto cisterciense habitado más grande de Europa. Hoy incluye una hostería y organiza actividades como catas entre viñedos y paseos para descubrir el entorno en bicicleta eléctrica e incluso se proponen paseos nocturnos para observar las estrellas. Poblet es una de las etapas de la Ruta del Císter en Cataluña, que incluye los cercanos monasterios de Santes Creus y Vallbona de les Monges.

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El Escorial
Foto: AdobeStock

REAL MONASTERIO DE SAN LORENZO DEL ESCORIAL (MADRID)

Este recinto formado por varios edificios se halla entre los Reales Sitios del Patrimonio Nacional de España. El origen fue un monasterio construido a finales del siglo XVI por impulso de Felipe II y en honor de san Lorenzo. Se sitúa en un paraje idílico del municipio de San Lorenzo de El Escorial, sobre la ladera meridional del monte Abantos, y a 1.028 m de altitud en la sierra de Guadarrama. El lugar nació para ser retiro de un rey místico y se convirtió, en los últimos años del reinado de Felipe II, en el centro del mayor poder político de la época. Se amplió primero con un palacio residencia de la familia real a la que se añadió una basílica sobre la antigua iglesia, destinada a lugar de sepultura de los reyes. Hoy ocupa una superficie de 33.327 m² sobre una planta en forma de reja, instrumento que rendía homenaje al martirio que sufrió en su martirio san Lorenzo. Los historiadores afirman que se trata del monumento que mejor resume las aspiraciones ideológicas y culturales del llamado Siglo de Oro español, expresadas mediante una síntesis de formas artísticas italianas y flamencas. Rodeado de naturaleza, la Unesco declaró el conjunto Patrimonio de la Humanidad el año 1984.

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Santa María de Guadalupe en Cáceres
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SANTA MARÍA DE GUADALUPE (CÁCERES)

Desde que el rey Alfonso X «el Sabio» mandó construir este monasterio el año 1340, devotos reyes, papas, personajes ilustres y miles de peregrinos han pasado por el pueblo homónimo extremeño para rendir culto a la Virgen de Guadalupe a la que fue dedicado. El recinto guarda una pequeña talla de 59 cm de una Virgen sedente realizada en el siglo XII en madera de cedro. La imagen fue hallada por un pastor en la ribera del río Guadalupe y pronto se erigió una ermita para venerarla que, con el tiempo, fue ampliándose hasta convertirse en un cenobio mayor, alrededor del cual creció el pueblo. El monasterio, el segundo más frecuentado en España por peregrinos después del compostelano, es un destacado depósito de cuatro siglos de arquitectura religiosa española. Sorprende su aspecto fortificado y palaciego, mezcla de piedra y ladrillo, de mudéjar y gótico, con muros que encierran tesoros sacros: tallas románicas, lienzos de Zurbarán, libros corales, manuscritos y códices, alhajas y vasos sagrados. En medio de tanto esplendor, el claustro incluye en su centro un original templete, que fue decisivo para que la Unesco declarase al conjunto Patrimonio de la Humanidad (1993).

 

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San Millán de la Cogolla
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SUSO Y YUSO en san millán de la cogolla (LA RIOJA)

San Millán de la Cogolla es un pequeño núcleo de calles estrechas y casas con vigas de madera, situado en un valle tranquilo al abrigo de la sierra de la Demanda. El pueblo no se conforma con un monasterio y atesora dos: el de Suso o «arriba» y el de Yuso o «abajo», ambos etapas fundamentales de la Ruta de los Monasterios de La Rioja, junto a otros cercanos como el de Nájera, etapa de la Ruta Jacobea. Sus raíces se remontan a una comunidad monástica de ascetas, fundada por el anacoreta san Millán a mediados del siglo VI, que acabó convirtiéndose en un destacado lugar de devoción. Sus restos empezaron a ser venerados y pronto se edificó en el lugar la ermita visigótica de Suso, que a partir de la Edad Media empezó a ser visitada por peregrinos que transitaban por el cercano Camino de Santiago. 

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Desde el cerro que corona el monasterio de Suso se contempla al otro lado del valle el de Yuso, básicamente renacentista y apodado «El Escorial riojano» por sus dimensiones, que incluyen una iglesia, dos claustros y una sacristía donde se conservan las arcas que portaron los restos de san Millán. Los dos cenobios de San Millán de la Cogolla compiten en honores literarios. Yuso está considerado la cuna de la lengua castellana, y en el de Suso escribió sus primeros versos Gonzalo de Berceo (siglo XII). También rivalizan en riqueza artística. Si en el monasterio de Suso impresionan las capillas mozárabes y en la cripta la imponente estatua yacente de san Millán, en el de Yuso, la sólida estructura herreriana guarda espléndidos claustros clasicistas y una extensa biblioteca con códices e incunables. La Unesco declaró a conjunto de estos dos monasterios Patrimonio de la Humanidad el año 1997.

San Bernardo Alcalá de Henares
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SAN BERNARDO en ALCALÁ DE HENARES (MADRID)

Esta ciudad de centenaria Universidad fundada en 1486 y con edificios históricos de piedra arenisca tiene entre sus monumentos más destacados el Monasterio de San Bernardo, iniciado en 1617 y declarado junto a otros tesoros de la ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1997. Para construirlo fue necesaria la transformación del barrio de la Almanxara, donde estaban asentados los artesanos de origen morisco, además de la ocupación de parte del Palacio Arzobispal. La restauración de San Bernardo permitió recuperar uno de los espacios más interesantes del barroco español. Pero donde más se descubre la originalidad de este cenobio es en su interior. La planta y la cúpula son elípticas, con cuatro capillas, igualmente elípticas, que se alternan con otras tres rectangulares, una de ellas la mayor. De hecho, este monumento constituye uno de los primeros y más interesantes ejemplos de espacio de planta oval, tipología que posteriormente tuvo gran éxito en Europa. La fachada es de las del tipo de telón y está realizada en ladrillo, con tonos rojizos que hacen de contraste cromático con la piedra de las portadas, escudos y la estatua de san Bernardo con báculo de bronce. Por último, en el interior, ejemplo de estilo manierista, cuenta con un majestuoso retablo-baldaquino de tipo exento, realizado en madera policromada.

 

Conxo
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SANTA MARÍA DE CONXO en SANTIAGO DE COMPOSTELA (A coruña)

Podría decirse que el casco histórico de Santiago de Compostela ya era un destino famoso entre los «viajeros» del medievo. Su barrio de la Ciudad Vieja, con edificios románicos, góticos y barrocos, está declarado Patrimonio de la Humanidad desde 1985 por ser «una de las zonas urbanas más bellas del mundo». Sin duda, el esplendor monumental de la ciudad coruñesa lo protagoniza la Plaza del Obradoiro, donde se erige la magnífica Catedral compostelana, que lleva siglos recibiendo al peregrino con su notable Pórtico de la Gloria. Pero si se pasea por los alrededores del templo, el viajero actual descubre otros edificios históricos en plazoletas y rúas.

 

Entre estos monumentos que recoge la Unesco destaca por su antigüedad el Monasterio de Santa María de Conxo, hoy en la Rúa do Campo de Conxo, que fue símbolo de las luchas peninsulares entre cristianos y devotos del Islam. El claustro románico, que puede visitarse solicitando permiso en la recepción, conserva partes de su época de fundación y una inscripción fechada en 1129. El templo primitivo, destruido por árabes en el siglo X, fue completamente reconstruida al entrar la Edad Media. Una leyenda dice que entonces volvió a la vida cuando la noble francesa Rusuida quiso dar digna sepultura a su marido en él. En el interior de la iglesia actual, que data del siglo XVII, se conserva un retablo barroco con tallas bellísimas, entre las que destaca un Cristo crucificado de expresión realista, obra del escultor Gregorio Fernández. Desde 1993, es la sede del Hospital Psiquiátrico de Santiago de Compostela, perteneciente al sistema sanitario público gallego.

 

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