Dórico, jónico y playero

Ruinas con vistas... al Mediterráneo

Vestigios greco-romanos para visitar entre baño y baño.

Es verano y apetece playa. Una de las mejores opciones para refrescarse es disfrutar del Mar Mediterráneo y sus fantásticas playas. Pero además de sol y aguas cristalinas, el litoral mediterráneo está también plagado de ruinas de antiguas ciudades que hace siglos fueron importantes centros de grandes civilizaciones que una vez dominaron el llamado “Mare Nostrum”. Templos antiguos, columnas que se resisten a ceder al paso del tiempo y teatros de bella factura dominan el paisaje de la costa con un elemento común en todos ellos: su proximidad al mar y un encanto irresistible para visitar estas ruinas entre baño y baño.

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Baelo Claudia (España)

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Baelo Claudia (España)

Si uno decide darse un chapuzón en la playa de Bolonia en Tarifa descubrirá a escasos metros uno de los mejores ejemplos de urbanismo romano que se conocen. La antigua ciudad de Baelo Claudia fue un importante centro de producción de conservas y salazones. Fundada en el siglo II a.C., las ruinas de esta ciudad parecen tomar el sol en la misma playa. Habitada hasta principios del siglo VII d.C., de ella destacan los restos de edificios como la basílica o el mercado.

Tarragona (España)

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Tarragona (España)

Tarragona es sinónimo de historia y playas de arena fina por lo que es más que compatible disfrutar de su mar calmado y templado a la vez que se descubre el glorioso pasado de esta ciudad catalana. La antigua Tarraco surgió durante la Segunda Guerra Púnica en el siglo III a.C. que enfrentó a romanos y cartagineses. Con el paso de los siglos, la ciudad fue creciendo hasta convertirse en una de las urbes romanas más importantes de Hispania. El anfiteatro es el principal monumento que se conserva de la época romana.

 

Empúries

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Empúries (España)

La Costa Brava ya sedujo a los griegos antiguos, quienes fundaron en el año 575 a.C. esta ciudad en el golfo de Roses, en Girona y preciosas playas como El Riuet se extienden frente al Parque Arqueológico. Empúries fue un importante enclave económico comercial en el Mediterráneo occidental además de convertirse en la colonia griega más importante de la Península Ibérica. Paseando por los restos de sus calles y edificios se descubren bellos mosaicos griegos y romanos.

 

Tharros (Italia)

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Tharros (Italia)

Las playas de arena blanca de Tharros en Cerdeña invitan a relajarse tomando el sol entre baño y baño. Muy cerca se encuentran las ruinas de la ciudad del mismo nombre. Fundada por los fenicios en el siglo VIII a.C., Tharros fue conquistada siglos más tarde por los romanos que la transformaron en uno de los enclaves más importantes del Mediterráneo. La ciudad conserva restos de edificios tan significativos como templos, termas o las famosas columnas que aún siguen en pie. 

 

Taormina

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Taormina (Italia)

Encima de un monte y dominando la panorámica de la ciudad de Taormina en Sicilia aparecen los vestigios de la antigua ciudad fundada por los griegos en el año 736 a.C. El fantástico teatro greco-romano es el principal monumento que se conserva y una visita obligada cuando se disfruta de las playas y caletas de Taormina como las de Isola Bella, una pequeña isla conectada a la ciudad por un istmo que se cruza andando.

Tíndari

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Tíndari (Italia)

Que Sicilia es una de las islas del Mediterráneo con más historia es bien sabido. Si a eso le sumamos que aquí se encuentran también playas con un encanto irresistible, la isla italiana se convierte en un destino ineludible. Tíndari es una antigua ciudad fundada por los griegos hacia el año 400 a.C. Un paseo por sus ruinas griegas y romanas son el mejor complemento a una visita a los Lagos de Marinello, fascinantes lenguas de arena blanca que cambian de forma según las mareas creando lagos en su interior.

Naxos (Grecia)

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Naxos (Grecia)

A tan solo 10 minutos a pie del puerto de Naxos, en la isla griega del mismo nombre, se encuentra uno de los lugares más espectaculares con vistas al Mar Egeo. La Puerta de Apolo es un inmenso arco que hacía de entrada a un templo hoy en ruinas. Contemplar la majestuosidad de esta construcción es únicamente comparable a la fantástica panorámica que se presenta desde este lugar de la isla.

Cabo Sunion (Grecia)

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Cabo Sunion (Grecia)

Otro de los lugares más evocadores de Grecia se encuentra a 70 kilómetros al sureste de Atenas. El Cabo Sunion es uno de esos sitios en el país helénico que combinan a la perfección bonitas ruinas con impresionantes vistas del Mar Mediterráneo. Los vestigios del Templo de Poseidón en lo alto del cabo se recortan sobre el cielo azul y las aguas cristalinas que se extienden hasta el horizonte del Egeo.

 

Delos

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Delos (Grecia)

A tan solo 2 kilómetros al suroeste de Mykonos y sus fantásticas playas se encuentra la isla de Delos, una de las más pequeñas de las Cícladas. A pesar de su pequeño tamaño aquí se encuentra uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Grecia. Las ruinas de sus varios templos o la llamada terraza de los leones se perfilan con el mar de fondo en una visita más que recomendable en esta zona de las islas Cícladas.

Rodas (Grecia)

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Rodas (Grecia)

Rodas está repleta de fantásticas playas de donde disfrutar de sus templadas aguas en el Mediterráneo. Uno de los tesoros de esta isla griega es Lindos, una pequeña ciudad al sur. La acrópolis de Lindos se encuentra en un lugar privilegiado en una colina que se alza 160 metros por encima del nivel del mar. Las vistas que ofrece desde las ruinas son sobrecogedoras. En un lado, las casas blancas de la ciudad, y en el otro, la playa, el mar y los acantilados debajo de la colina.

Kourion (Chipre)

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Kourion (Chipre)

También frente a la misma playa, las ruinas de la antigua ciudad de Kourion aparecen imponentes al sur de la isla de Chipre. Un centenar de metros bastan para llegar desde la playa a este conjunto arqueológico que los griegos convirtieron en un importante enclave en el Mediterráneo. Su monumento más impresionante es el teatro greco-romano, totalmente restaurado y que en la actualidad se utiliza para hacer espectáculos musicales y teatrales al aire libre.

Side (Turquía)

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Side (Turquía)

Side, en la provincia turca de Antalya, cuenta con playas de agua cristalina que hacen las delicias de los bañistas que visitan las costas de esta parte del sur de Turquía. Junto a la moderna ciudad de Side se encuentran las ruinas de una antigua ciudad fundada por los griegos hacia el año 700 a.C. Los impresionantes restos que se conservan de edificios como el Templo de Apolo y Atenea hacen de esta ciudad uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Asia Menor.

Assos (Turquía)

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Assos (Turquía)

La costa del Mar Egeo en Turquía también es una fuente inagotable de historia y playas de ensueño. Assos es uno de esos yacimientos arqueológicos que apetece visitar después de una mañana de relax tomando el sol en las playas de los alrededores. Esta antigua población fundada por los griegos en el siglo X a.C. conserva todavía los restos de monumentos como el Templo de Atenea o el Anfiteatro. Las olas del mar de fondo confieren al lugar una imagen de ruinas casi marítimas.

Caesarea (Israel)

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Caesarea (Israel)

La fantástica playa del acueducto de arena blanca no se llama así porque sí. Se encuentra frente a las ruinas de Caesarea, una antigua ciudad construida en el siglo I a.C. por Herodes el grande. El acueducto es uno de los vestigios que mejor se conservan de este conocido yacimiento arqueológico en Israel. Otro monumento imprescindible del lugar es el impresionante teatro romano.

Sabratha

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Sabratha (Libia)

Una de las ciudades antiguas mejor conservadas del Mediterráneo, Sabratha, tiene cerca además algunas de las mejores playas de toda Libia. Esta vieja urbe fue fundada por los fenicios en el siglo VII a.C. y conquistada posteriormente por los romanos y los bizantinos. Construida frente al mar, de sus restos destacan por encima de todo el impresionante Teatro y los baños romanos. 

Leptis Magna

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Leptis Magna (Libia)

Leptis Magna es una de las ciudades antiguas mejor conservadas de todo el Mediterráneo. Y no es de extrañar cuando el visitante se pasea por sus ruinas y edificios semiderruidos. Fundada por los fenicios en el siglo VIII a.C., la ciudad fue conquistada posteriormente por los cartagineses y los romanos. Vestigios como el teatro, el arco de Septimio Severo o el foro romano relucen todavía más con la silueta del mar azul de fondo en esta ciudad a orillas del Mediterráneo.

Tipasa (Algeria)

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Tipasa (Algeria)

Otro lugar donde el mar casi parece lamer las ruinas de antiguas ciudades es Tipasa, en Algeria. Los fenicios establecieron aquí una ciudad comercial que los romanos convirtieron en una importante urbe del norte de África. Descubrir el Mediterráneo argelino y sus inhóspitas playas tiene en Tipasa una parada obligada para conocer un poco más la historia en esta parte del Magreb.

Naxos (Grecia)

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