¡Ey, Sebastián!

Santiagua, el Camino de Santiago bajo el mar, abrirá en 2020

Un itinerario alternativo permitirá a los peregrinos conocer las maravillas submarinas de la costa norte y la importancia de cuidar los mares.

Llegar a Santiago de Compostela como unos peregrinos más pero haciendo una ruta bajo el mar, ya es posible con Santiagua. Se trata de un itinerario alternativo al Camino de Santiago que tiene el fin de posicionarse como una opción diferente para hacer el recorrido. Una ruta, con sus diferentes etapas, en la que los peregrinos podrán llegar hasta la Plaza del Obradoiro combinando el buceo con tramos de senderismo. Eso sí, habrá que esperar hasta junio de 2020 y poseer el certificado Open Water Diver o equivalente.

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© Santiagua

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La alternativa a lo tradicional

Santiagua nace de la mano del experto buceador Adolfo Rodríguez como una opción diferente para los amantes del mar y del buceo, además de una oportunidad para concienciar sobre la importancia de la protección de nuestros mares y la lucha por la regeneración de los fondos marinos. “El mar Cantábrico tiene unos fondos espectaculares, aunque desgraciadamente la sobrepesca nos ha dejado zonas desérticas”, explica Adolfo, el creador del proyecto.

Junto a él, en esta aventura, están los expertos submarinistas Iker Yraolagoitia, Deva Prendes y Nekane Fernández. Los cuatro han sido los que este verano han recorrido toda la costa Cantábrica hasta llegar a la Plaza del Obradoiro vestidos de buzo y gracias a los cuales esta ruta abrirá el próximo verano. “En junio de 2020, al menos, la primera parte de Santiagua estará funcionando”, dice Adolfo haciendo referencia a los tramos de Euskadi y Cantabria. Su idea es que este itinerario alternativo al camino tradicional termine computando como tal y permita sellar la compostelana. Y es que, aunque todavía no forma parte del recorrido oficial del Camino de Santiago, la idea es que en cada una de las etapas se selle la cartilla de peregrino. O peregrinosub, nombre con el que ya se están empezando a denominar a todos aquellos que se lancen a esta aventura.

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© iStock

Una ruta bajo el mar

Esta ruta subacuática, cuyos promotores ya han iniciado este verano, pretende estar abierta a partir de junio a cualquiera que tenga en su poder un título de buceo. El objetivo es bucear en puntos interesantes del mar Cantábrico en función del tipo de titulación que tenga cada uno de los peregrinosub, siendo accesibles a todos los buceadores titulados que existen, desde los que cuentan con el Open Water hasta los que busquen algo más técnico.

A lo largo de Santiagua, los peregrinosub que decidan ponerse el neopreno pueden recorrer toda la costa Cantábrica, desde Hondarribia hasta Santiago de Compostela, realizando un total de 21 etapas marcadas con monolitos localizados en tierra y mar. “Estamos terminando de negociar el coloque de los monolitos para ponerlos bajo el agua. Por ahora tenemos colocados uno en el puerto de La Galea, en Getxo, y otro en la Isla de Mouro, en Santander. En tierra sólo hay uno localizado en el Puerto Deportivo de Getxo”. Pero la idea, como cuenta Adolfo, es que haya en todos los puntos importantes tanto del fondo marino como de la superficie, en aquellas localidades por las que discurre el camino. Cada monolito tiene plasmada la concha característica que señaliza el camino tradicional y una flecha con un buzo dibujado indicando la dirección a seguir para llegar hasta la Plaza del Obradoiro.

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© Santiagua

El camino hacia la sostenibilidad del mar

Cada una de estas 21 etapas se dividen en dos actividades combinadas: buceo y trekking. En cada una de ellas se realizarán dos inmersiones por zona y un trayecto de trekking a través de la costa para llegar al siguiente punto de buceo: “Dependiendo de la etapa se realizará antes o después de bucear. Además, estamos trabajando con guías de las diferentes zonas para que los peregrinosub, a la vez que hacen el recorrido, conozcan las bondades de la Cornisa Cantábrica. Se trata de ir haciendo paradas en los centros y clubs de buceo colaboradores y conociendo a su vez sus pueblos y sus gentes pero, sobre todo, la belleza desconocida del fondo del mar cántabro”.

En cada uno de los puntos, el peregrinosub pernoctará en albergues y hostales como en el Camino de Santiago tradicional hasta terminar en la Plaza del Obradoiro a la que llegarán vestidos con el neopreno y toda la vestimenta que requiere el traje de buzo. Una ruta pionera en el mundo del submarinismo está esperando a todos aquellos que quieran conocer los fondos marinos de las aguas del Cantábrico con un claro objetivo, hacer hincapié en el cuidado de los mares.

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