Entre clorofila y lava

Los secretos y placeres de la isla de La Palma

Desde pasar la noche en un faro o bucear entre lava hasta visitar un pueblo pesquero enclavado en un acantilado.

Apenas tiene 706 km2 pero, a tenor de sus encantos, poco más se le puede pedir. Y es que, sin ir más lejos, es una de las islas con mayor desnivel del planeta ya que entre el litoral y su punto más alto (el Roque de los Muchachos, 2.426 metros) solo hay una distancia de poco más de 9 kilómetros. Una altitud que, junto a su clima y su estabilidad atmosférica, ha convertido este lugar en uno de los tres puntos del planeta más idóneos para la obsrvación astronóica, junto a Atacama y Hawaii. Pero, más allá del Observatorio Astrofísico del Roque de Los Muchachos y de ser la meca del senderismo de contrastes de las Canarias, La Palma tiene otros rincones y serendipias con las que fascinar a todos. 

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Una de las mayores colecciones de arte flamenco

Parroquia Matriz de El Salvador © iStock

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Una de las mayores colecciones de arte flamenco

En las ciudades y pueblos de la isla, se encuentran numerosos ejemplos de arquitectura civil, religiosa y militar, pero sin duda alguna, uno de los más llamativos lo constituye la colección de tallas y pinturas flamencas llegadas a La Palma en los siglos XVI y XVII. Este conjunto de obras se configura como una de las mayores colecciones de arte flamenco del mundo, gracias al intercambio cultural y comercial que la isla tuvo con los Países Bajos. El hecho de que las obras se encuentren allí la tiene la importancia que tuvo su puerto durante el siglo XV, como punto estratégico de conexión entre Latinoamérica y Europa. Las obras se pueden contemplar en diferentes iglesias de la isla como la de San Andrés Apóstol (ubicada en San Andrés), la Parroquia Matriz de El Salvador o la de San Francisco, las dos últimas localizadas en capital.

Buceo entre volcanes

© Start Livin, Unsplash

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Buceo entre volcanes

A pesar de que El Hierro siempre ha sido la isla más conocida en términos de buceo, La Palma no se queda atrás. Si la primera destaca por su fauna submarina, La Palma sorprende por sus paisajes creados a base de erupciones volcánicas que forman parte de una zona de Reserva Marina dando lugar a un ecosistema compuesto de rocas raras y fascinantes arcos, torres y cuevas que se pueden descubrir buceando o haciendo snorkel. Además, uno de los grandes atractivos que hace más sencillo el buceo en la isla es la luminosidad de sus aguas, donde la luz llega a alcanzar los 50 metros de profundidad.

Poris de Tijarafe

© Lucía Díaz Madurga

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Poris de Tijarafe

La orografía de La Palma es tan abrupta y accidentada que complica encontrar playas con accesos sencillos y kilómetros de arena. Aún así, sus zonas de costa y sus piscinas naturales son todo un atractivo, por no hablar de las Cuevas de la Candelaria o Poris de Tijarafe. Unas cuevas, localizadas en uno de los acantilados del noroeste de la isla, caracterizadas por sus casas enclavadas en la roca y por contar con un pequeño puerto de pescadores. Pero llegar a este rincón escondido -propio de una isla de piratas- se torna un pelín complicado pues sus únicos accesos son por mar o por tierra, descendiendo los caminos que recorren el precipicio. Pero, desde luego, la visita vale la pena.

faro de punta cumplida

© Faro de Punta Cumplida

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Dormir en un faro

El Faro de Punta Cumplida, en plena costa de Barlovento, puede presumir de tener una hoja de servicios de más de 150 años de funcionamiento, lo que lo convierte en uno de los faros más veteranos de España.  Desde hace poco, y tras una reforma, se ha convertido un en alojamiento de lujo para todos aquellos visitantes que quieran descubrir la isla desde otro punto de vista... literalmente.

Nada más entrar, el visitante se topa con el típico patio canario desde el que se tiene acceso a las tres suites con las que cuenta el alojamiento, cada una de ellas equipada con habitación/es, baño, cocina y salón. En la misma planta baja, frente al mar, se ubica la infinity pool que termina prácticamente donde comienzan el oleaje y, sobre ella, una azotea que tiene acceso a la parte superior del faro, a 34 metros de altura, y a los 5.000 metros de jardín con barbacoa y área de yoga que lo rodean.

Hacia las entrañas

© Turismo de La Palma

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Hacia las entrañas

El Centro de Interpretación de las Cavidades Volcánicas Caños de Fuego es solo el abreboca para todos aquellos que quieran saber un poco más sobre el origen volcánico y las sucesivas erupciones que ha habido en la isla. Está ubicado sobre la colada histórica del volcán San Juan y es la puerta de entrada a la Cueva de Las Palomas, donde se ponen en valor los aspectos geológicos, ecosistémicos y culturales de las cavidades volcánicas.

Indagar un poco más y adentrarse en los tubos volcánicos de origen ígneo es posible a través de las expediciones espeleológicas que ofrece la isla. Éstas permiten descubrir quedarse más cercad de las entrañas de la tierra y conocer cómo y por qué se conformaron las sinuosas formas que se adentran hacia el interior de la isla.

salinas

Salinas de Fuencaliente © iStock

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Cenar en un mar de sal

La sal marina de Teneguía es uno de los grandes atractivos de la isla, y uno de los souvenirs gastro más cotizados de La Palma. Se recoge en la Punta de Fuencaliente, en el último complejo salinero de canarias. Allí, en medio de un Espacio Natural Protegido, se ubica también el Restaurante Temático El Jardín de la Sal, un local que bien podría considerarse un laboratorio de sales, que se posiciona como uno de los restaurantes más llamativos de la isla. Sus especialidades son los pescados, la huerta y el cochino negro junto con las diferentes flores de sal que elaboran allí, como la de aceituna negra, tinta de chipirón o lima.

faro de punta cumplida

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