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Sevilla: una guía para quien cree que lo ha visto todo

A Sevilla hay que ir varias veces en la vida. Su historia y sus calles solapan, una encima de otra, capas de historia milenaria que vertebran parte del imaginario nacional a nivel universal. Si hay mil motivos para visitar la capital de Andalucía, aquí hay once más.

Salir de los rediles para turistas es cada vez una misión más complicada, especialmente en ciudades milenarias como Sevilla, de la que se han escrito ríos de tinta. Aun así, quedan pequeños tesoros y reductos que prácticamente solo el habitante local conoce o disfruta y que no suelen aparecer en las guías más populares. Sevilla merece visitarla varias veces en la vida y aquí hay once nuevos motivos para hacerlo.

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CAAC. Centro Andaluz de Arte Contemporáneo

Foto: CAAC

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Centro Andaluz de Arte Contemporáneo

El CAAC es una de las grandes joyas ocultas que tiene Sevilla. Está ubicado en un entorno único, casi mágico: el antiguo monasterio de Santa María de las Cuevas, además, durante un tiempo también fue la famosa fábrica de loza de La Cartuja. El espacio, en pleno corazón del antiguo recinto de la Expo 92, acoge además una sede universitaria, unos jardines preciosos y, en verano, conciertos y festivales de música. Es imprescindible pasear por su entorno y perderse por sus salas, donde se combina arte contemporáneo con arquitectura del siglo XV.

Los últimos restos de la muralla almohade en la Macarena

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Los últimos restos de la muralla almohade en la Macarena

Sevilla tuvo murallas desde la época romana, pero en la musulmana tuvieron su momento álgido. La construcción que vemos hoy data del siglo XII, aunque ya solo quedan algunos paños repartidos por la ciudad. La zona cercana a la Basílica de la Macarena y al recién restaurado Arco de la Macarena es la más destacable. Al margen de éstos, quedan otros tramos en el Alcázar, el barrio del Arenal y poco más.

Las murallas tienen a cada extremo de su tramo destacado dos de los últimos vestigios del acceso que ofrecía a la ciudad. En un lado la Puerta de Córdoba y, en el otro, la Puerta de la Macarena. El tercero y último que queda en pie es el del Postigo del Aceite, en el Arenal.

El huevo de colón. El “Huevo de Colón”

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El “Huevo de Colón”

La estatua más grande de España está en Sevilla y casi nadie lo sabe. En el parque de San Jerónimo, al norte de la ciudad, se halla el monumento a Cristóbal Colón y su hazaña de la llegada a América.

El conjunto escultórico, llamado oficialmente Nacimiento de un hombre nuevo, fue donado por la ciudad de Moscú a Sevilla, con motivo de la Expo 92, de la que ahora se cumplen 30 años. Su autor es Zurab Tsereteli y mide 45 metros de altura. El conjunto representa un gran huevo (en referencia al mito del huevo de Colón) formado por las velas de las naves del almirante. En su interior se sitúa una estatua de Cristóbal Colón con un mapa desenrollado de una mano a otra y sobre el que se ven las tres carabelas.

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El Centro de la Cerámica de Triana

A nadie se le escapa que la tradición alfarera y ceramista de Triana se remonta, al menos, al siglo XIX. El Marqués de Pickman fundó una fábrica en la Cartuja (la que acoge al CAAC actualmente) y desde entonces el barrio de Triana quedó ligado para siempre a este arte. En 2014 el Ayuntamiento de Sevilla abrió este museo municipal que aprovecha los hornos de una antigua fábrica y sirve como reclamo para disponer de un espacio donde hacer memoria de esta tradición trianera. El espacio es precioso y en él se pueden ver tanto ejemplos de hornos y conocer la historia de la elaboración de la loza como su importancia a nivel nacional con azulejos que lo ejemplifican a la perfección.

Santa María La Blancia. Santa María “La Blanca”

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Santa María “La Blanca”

Esta iglesia es, sin duda, un bellísimo ejemplo de la historia de la ciudad y de su relación con los diferentes cultos que han pasado por ella. Tras una necesaria restauración, que concluyó en 2013, Santa María la Blanca (o de las Nieves) destaca por las yeserías de las bóvedas interiores y por su retablo mayor.

Desde la época califal hay en este terreno un templo erigido allá por el siglo X. Mucho más tarde, en el siglo XIII, Alfonso X el Sabio inició los procesos para convertirla en sinagoga. Así, durante un tiempo las tres grandes religiones del momento tenían cabida en este espacio. Posteriormente el cristianismo se acabó imponiendo y, tras una breve etapa mudéjar, la iglesia se sumó a la tendencia del barroco, en el siglo XVII.

El Hospital de la Caridad

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El Hospital de la Caridad

Don Miguel de Mañara fue el principal responsable de la construcción, allá por el siglo XVII, del Hospital de la Santa Caridad. Su obra social fue la inspiración para obras de Murillo, Valdés Leal y Pedro Roldán. Las ideas para la serie Obras de misericordia, de Murillo, y de Las postrimerías, dos de las grandes pinturas del legado de Valdés Leal, son suyas. El edificio y la iglesia ocupan parte del solar de las Reales Atarazanas del siglo XIII. A día de hoy sigue funcionando, entre otros usos, como residencia de ancianos sin recursos.

La Casa de Pilatos

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La Casa de Pilatos

Los duques de Medinaceli son los dueños de esta espectacular casa-palacio, original del siglo XV. La Sevilla del Siglo de Oro, en su cara más opulenta, tiene aquí un gran ejemplo. Primero en estilo mudéjar, y posteriormente ampliada al renacentista, la Casa de Pilatos nada tiene que ver con el personaje bíblico Poncio Pilato. El motivo de este nombre es que aquí se realizaba una de las estaciones de penitencia del vía crucis de 1520, uno de los orígenes de la actual Semana Santa.

Con sus impresionantes jardines, patios y edificaciones, la Casa de Pilatos ha sido escenario de rodajes de series y películas. La peste, Lawrence de Arabia o El reino de los cielos, son algunos ejemplos. Además, es uno de los espacios más cotizados para realizar eventos y presentaciones en Sevilla.

El Hospital de las Cinco Llagas

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El Hospital de las Cinco Llagas

La actual sede del Parlamento de Andalucía está ubicada en el antiguo Hospital de las Cinco Llagas, frente a las murallas y la Basílica de la Macarena. Se comenzó a construir en 1546 bajo las órdenes de Don Fadrique y se articula en torno a diez patios de los que se hicieron nueve y se conservan ocho.

Además de su imponente fachada y los agradables jardines que la preceden, este antiguo Hospital de la Sangre destaca por la iglesia que alberga en su interior. Funcionó como hospital hasta 1972, y el día de Andalucía de 1992 fue inaugurado como sede del Parlamento andaluz.

Antiquarium, la Híspalis romana

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Antiquarium, la Híspalis romana

Se trata de una de las joyas escondidas de la ciudad. El Antiquarium es uno de esos museos inesperados y sorprendentes que enamoran a partes iguales. Está ubicado en el sótano del conjunto arquitectónico que conforma el Metropol Parasol (popularmente conocido como Las Setas).

Allí se encuentra el museo, ubicado en pleno kilómetro cero de Sevilla, donde principalmente se pueden ver restos romanos de la Híspalis que posteriormente evolucionó a Sevilla. Casas romanas, tinajas de elaboración del famoso garum y evidencias de la vinicultura hispalense en el Imperio Romano son algunos de los atractivos que se pueden disfrutar en su visita.

La Fábrica de Artillería

Foto: sevilla.org

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La Fábrica de Artillería

Los famosos leones del Congreso de los Diputados son sevillanos. Se fundieron en esta fábrica, que fue fundada en 1565 y que funcionó como tal hasta 1991. Hoy se está recuperando poco a poco por parte del Ayuntamiento para usos culturales, escénicos, de innovación y de emprendimiento con motivo del V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo que partió de Sevilla en 1519.

Se hacen visitas periódicas tanto a sus espacios recuperados como a sus cubiertas, así como obras teatrales y exposiciones culturales que permiten disfrutar de un espacio único donde la historia de España se puede tocar directamente con las manos, impregnadas del hollín de la que fue una de las principales fundiciones del reino de España a lo largo de su historia.

Cervecería Giralda. Tapeo en unos baños árabes

Foto: Cerveceriagiralda.es

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Tapeo en unos baños árabes

Quizá no sea el bar más frecuentado por los sevillanos para tapear por el centro, pero la cervecería Giralda, a pocos metros de la Catedral, es un sitio único que lo convierte en un atractivo en sí mismo.

Al realizar unas reformas en el bar se encontraron las ruinas de unos antiguos baños árabes que se han reacondicionado e integrado en el establecimiento. Se puede tapear sobre la estructura original que servía de hamam almohade junto a la mezquita hace mil años.

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