El bosque encantado

Siete maneras muy diferentes de adentrarse en la Selva de Irati

Hay múltiples maneras de disfrutar del segundo hayedo más extenso de Europa a finales de verano y principios de otoño.

El Pirineo de Navarra guarda uno de los bosques más bellos y mejor preservados de Europa: la Selva de Irati. Sus más de 17.000 hectáreas albergan el segundo mayor hayedo-abetal del continente europeo, solo por detrás de la Selva Negra alemana. Explotado forestalmente desde el siglo XV, ha llegado hasta nuestros días en un excelente estado de conservación y hoy es un destino de naturaleza con innumerables opciones de turismo activo, desde rutas senderistas de distinta dificultad hasta una red de 400 km para bicicletas de montaña, además de una estación de esquí nórdico y una fabulosa oferta gastronómica. Ahí van algunas claves para disfrutarlo a finales de verano y durante el otoño.

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iStock-1351984374. Valle de Salazar

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Explorar el Valle de Salazar

La Selva de Irati abarca en la vertiente navarra los frondosos valles de Salazar y Aezkoa, que culminan en puertos de montaña tapizados de pastizales por los que deambulan manadas de caballos y vacas. La localidad de referencia en el valle de Salazar es Ochagavía, a una hora en coche desde Pamplona. Desde allí se sube hasta el centro de acogida de Casas de Irati o directamente a la ermita de la Virgen de las Nieves, punto de partida de numerosas excursiones, como la ascensión al pico Ori (2017 m). En este valle se localiza también el centro de montaña Irati-Abodi, con itinerarios de esquí de fondo y de raquetas de nieve que en verano se transforman en senderos entre el bosque y hasta collados.

iStock-1369723910. Valle de Aezkoa

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Descubrir el Valle de Aezkoa

El río Irati surca el Valle de Aezkoa, la zona más occidental de la Selva de Irati. La ruta por carretera sube desde Orbaizeta y las ruinas de su histórica fábrica de armas hasta el collado de Azpegui y la muga de Francia. Desde allí se puede visitar el cromlech de Organbidea y contemplar la vista de la vertiente francesa de Irati. El Valle de Aezkoa destaca por sus hórreos tradicionales y por su red de 12 miradores con vistas fabulosas.

iStock-1346413693. rutas a pie

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Una App para andar y pedalear

Gracias a un proyecto transfronterizo ya está disponible una app con rutas de senderismo y bicicleta de montaña por Irati, para Android y para iPhone. Se trata de una guía interactiva en 3D que puede utilizarse sin conexión a internet, con un mapa interactivo donde se señalan puntos de información, restaurantes, alojamientos y lugares de interés natural o cultural. Incluye 53 recorridos a pie y 16 para BTT, de distinta duración y dificultad, desde paseos para familias con niños hasta la ascensión al pico Ori (Orhi), la primera montaña de más de 2000 m que aparece en el Pirineo si se sigue su perfil desde el Atlántico, o la ruta hasta el puente colgante de Holtzarte, accesible desde la localidad francesa de Larrau. 

iStock-1154137408. Bicicleta

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En bicicleta hasta lo más alto

Recorrer la Selva de Irati en bicicleta permite abarcar grandes distancias, adentrarse por senderos restringidos a los vehículos a motor y visitar varios pueblos en un mismo día. Hay 16 itinerarios señalizados para BTT por los cuatro valles de la selva de Irati: Salazar y Aezkoa en la parte navarra, Zuberoa y Cize, en la francesa. Los centros de visitantes de Irati-Abodi, Casas de Irati, Arrazola y Chalets d'Iraty proporcionan información y algunos alquilan de bicicletas.  

iStock-1254816488. pueblos

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Saborear los pueblos

La visita a la Selva de Irati no tiene por qué estar solo centrada en las actividades de montaña, también hay tiempo para pasear por sus pueblos de casonas de piedra y disfrutar con calma de su gastronomía. 

Ochagavía es una de las localidades más bonitas. Emplazada en la cabecera del Valle de Salazar, sus orígenes se remontan al siglo XI; conserva casas blasonadas de los siglos XVIII y XIX y un puente de piedra de dos ojos que cruza el río Anduña desde época medieval. En Ezcároz, la capital del valle, las casas exhiben blasones con un lobo que lleva un cordero en la boca, el escudo de Salazar. El pueblo situado a más altura es Jaurrieta, otro tesoro de arquitectura pirenaica.

En los pueblos del Valle de Aezkoa conviene perderse en busca de hórreos, construcciones separadas de la casa principal que servían para guardar el grano y que ahora están protegidas por su valor histórico y etnológico. En Abaurregaina/Abaurrea Alta, el antiguo cementerio es ahora un museo al aire libre en que se pueden ver una treintena de estelas medievales.

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iStock-1201016415ok. Mirador de Zamariain

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Admirar Irati a vista de pájaro

Una docena de miradores se asoman al Valle de Aezkoa desde enclaves privilegiados. Uno de los más vertiginosos es el de Zamariain, desde el que se divisa el robledal de Betelu y el río Irati; se accede en una excursión de un par de horas (6,9 km) desde el pueblo de Garaioa. Otro cercano es el de Ariztokia, accesible desde la carretera de Garralda, un mirador magnífico para el avistamiento de buitres. A 4 km de la Fábrica de Municiones de Orbaizeta, el mirador de Azpegi permite contemplar de un vistazo las cimas de Urkulu, Mendilatz, Errozate y Murukoa. Otros miradores destacables son los que se hallan cerca de los pueblos de Jaurrieta, Abaurrepea y Abaurregaina.

MicrosoftTeams-image. Dormir en un iglú con vistas al valle de Aezkoa

Foto: Irati Barnean

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Dormir en un iglú

Contemplar cómo caen las hojas, oír el viento pasar entre las ramas o escuchar la berrea en otoño forman parte de la experiencia de dormir en uno de los iglús de Irati Barnean, un alojamiento rural situado en pleno valle de Aezkoa. Se llega desde Orbaizeta por la carretera NA-2030 y, una vez en el hostal, se toma una pista de grava hasta los iglús inmersos en el bosque. Estos módulos con vistas de ensueño sorprenden por su confortable diseño y por su bajo consumo energético, tanto en invierno como en verano, gracias tanto a los materiales con que están construidos como a su orientación.

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