Maneras de viajar

Transportes estrambóticos: cuando es mejor que ir a pie... o no

La humanidad siempre ha buscado la manera de desplazarse con menos esfuerzo, más lejos y más rápido. El terreno, el clima y las posibilidades económicas y técnicas han sido decisivos para aguzar el ingenio y dar como resultado algunos de los medios de transporte de esta selección

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iStock-1139211864. Rickshaw. India.

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Rickshaw. India.

La India no sería la India sin los rickshaw, esos bicicarros y motocarros que cruzan las ciudades zigzagueando entre un endemoniado tráfico, gente que cruza en todas direcciones, perros y vacas que van a su aire. Este vehículo para dos, tres o hasta cuatro pasajeros tirado por una bicicleta o por una moto, es muy común también en la península de Indochina, donde se conoce como tuk tuk. En ciudades de Europa y América ya hace unas décadas que se ven bicicarros turísticos circulando por parques, paseos marítimos y grandes avenidas.

iStock-1164231682. Hidrodeslizador. Everglades (Florida)

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Hidrodeslizador. Everglades (Florida)

La sensación de velocidad es total. La gran hélice que impulsa las lanchas de los Everglades de Florida parece que vaya a echar a volar, pero no, sigue ahí, bien sujeta. La red de canales fluviales de esta zona situada a pocos kilómetros de la cosmopolita Miami es una maraña de vegetación que a ratos es imposible de penetrar y que requiere una quilla plana. Esta embarcación (llamada aquí barca de los pantanos) fue inventada por el canadiense Alexander Graham Bell (sí, el padre del teléfono) en 1905. Durante la Primera Guerra Mundial el ejército británico vio su potencial como transporte bélico en zonas pantanosas de Oriente Medio y la India. En la costa de Lousinana, Misisipi y Florida empezó a popularizarse hacia los años 30. En la actualidad son un transporte de salvamento cuando hay inundaciones y, por supuesto, una emocionante atracción turística.

rainier-ridao-KUqCSTjX4iA-unsplash. Dyipnis o jeepneys. Filipinas

Photo by Rainier Ridao on Unsplash

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Dyipnis o jeepneys. Filipinas

Cuando los americanos abandonaron Filipinas después de la Segunda Guerra Mundial, dejaron un buen número de camionetas con tracción a las cuatro ruedas que los filipinos enseguida adaptaron como transporte público. Para ambientarlos al clima y al carácter tropical, los pintaron de colores llamativos, colocaron asientos y fusionaron letras y idiomas hasta dar con el sonoro dyipni. Las normas para viajar en un jeepney son muy relajadas. Nada parece alterar a los pasajeros ni al conductor. Primero se busca asiento y después se paga pasando el dinero de mano en mano hasta que llega al conductor; el cambio con el billete regresa hasta el pasajero de igual manera. Para bajar, basta con golpear el techo con una moneda y gritar “para”, así, en castellano.

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iStock-1135130400. Matatu. Kenia.

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Matatu. Kenia.

Los autobuses son un medio indispensable en África pues permiten recorrer largas distancias a un precio razonable y llegan a casi todas partes. Solo hay que cargarse de paciencia y estar dispuesto a resistir varias horas de ruta sin apenas paradas. En Kenia, estos vehículos reciben el nombre de matatu (“tres” en lengua suajili, por los 3 peniques que se pagaban por trayecto) y cada uno tiene una decoración propia, normalmente con un futbolista o una película de moda como tema protagonista en los laterales, el frontal y la parte trasera. Los conductores intentan llenarlos al máximo antes de arrancar, no dejar un asiento libre es esencial para que les salgan las cuentas, así que en las estaciones de autobús anuncian a gritos el destino y apresuran al personal a comprar el billete.

1066px-Norrytourists01. Norry (o nori). Vietnam.

Foto: Henry Flower

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Norry (o nori). Vietnam.

Subir a un nori o norry (derivación del lorry inglés, camión) es como deslizarse sobre la nieve en un trineo, solo que el paisaje de alrededor es una selva tropical y que la brisa es húmeda y pegajosa. Este curioso carro sobre raíles que puede circular entre 40 y 50 km/h fue un invento de los camboyanos que sobrevivieron al oscuro periodo de los jemeres rojos de los años 70, que en su afán por aislar Camboya y convertir el país en un estado rural desvencijaron la red ferroviaria que habían trazado los franceses. Cuando su poder empezó a decaer, en los años 80, los camboyanos recuperaron estructuras de vagón, instalaron encima plataformas de bambú y añadieron un pequeño motor de coche, moto o barca. A partir de los años 2000, el “tren de bambú” que funcionaba en las afueras de la ciudad de Battambang ganó fama entre los viajeros y se convirtió en una atracción turística. En 2018 el norry de Battambang se trasladó a Phnom Banan, cerca de un complejo de templos jemeres.

iStock-1209748439. Dhow. Zanzíbar.

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Dhow. Zanzíbar.

El dhow es la embarcación de vela que surca las aguas del Índico entre la costa suajili (Kenia y Tanzania), la isla de Zanzíbar y Omán, en la península Arábiga. Se trata de barcas de vela triangular y bañera alargada de madera que mantiene el equilibrio gracias a un patín. Ligeros y de pequeño tamaño, saltan las olas que rompen en el arrecife de coral que rodea las islas. En Zanzíbar aún las utilizan los pescadores y es fácil acordar un precio para dar un paseo y darse un chapuzón con gafas, aletas y tubo para ver tortugas marinas y coral. Los mejores talleres de dhows se encuentran en el puerto de la ciudad omaní de Mascate.

iStock-915343794. Almendrones. Cuba.

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Almendrones. Cuba.

Los almendrones, esos coches americanos de los años 50 que aún circulan por las calles de La Habana y Santiago de Compostela, son uno de los iconos más queridos de Cuba. Con su aspecto vintage, elegantes y siempre relucientes, decoran las mejores fotografías de la isla. Estos vehículos entraron en Cuba durante el gobierno de Fulgencio Batista, cuando la burguesía cubana podía comprar en Florida los últimos modelos de las marcas Pontiac Chevrolet, Buick, Ford, Cadillac, Dodge o Chrysler. En Cuba hay otros coches antiguos también curiosos: los footingos de los años 20, los ladas de fabricación rusa y los polaquitos, una copia “made in Polonia” de los Fiat 127.

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