Vídeo: las ciudades de la Ruta de la Seda

El exotismo de un itinerario histórico que sentó las bases de las relaciones entre oriente y occidente permanece en las ciudades actuales que un día fueron parada imprescindible para los viajeros.

Uno de los productos más valorados que circulaba desde el lejano oriente hacia distintos puntos de los territorios occidentales dio nombre a una ruta comercial que conectaba la antigua China con Estambul, desde Xi'an a la antigua Constantinopla. Pero este preciado material no era lo único que interesaba a los occidentales fascinados por el exotismo de lo desconocido. Y es que la legendaria Ruta de la Seda no era solamente un eje comercial, sino que se convirtió también en el nexo de unión entre dos mundos; el hilo mediante el que viajaban la cultura, el conocimiento, el arte o la gastronomía, dejando a su paso huellas indelebles en forma de grandes asentamientos.

Estos asentamientos eran paradas vitales para los viajeros en las que podían descansar y acumular nuevos suministros para la siguiente etapa. A medida que las ciudades crecían y prosperaban, iban absorbiendo costumbres, tradiciones y maneras de hacer de estos visitantes temporales y fueron conformando así una personalidad palpable en cada uno de sus rincones. Hoy todavía mantienen gran parte del carácter que las convirtió en las legendarias ciudades de la Ruta de la Seda.

Xi'an

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