África refrescante

Vídeo: Todo sobre las Cataratas Victoria

El enorme salto de agua situado en el corazón del continente africano es una de las mayores maravillas naturales del mundo. Estos son algunos de los datos curiosos que deberías conocer.

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El relato que cuenta el mítico encuentro entre David Livingstone y Henry Stanley es una de las historias más conocidas de los exploradores y viajeros europeos que durante el siglo XIX documentaron sus viajes por África. Cuando Stanley pronunció la célebre frase “Dr. Livingstone, supongo”, ambos se encontraban cerca del lago Tanganika y habían pasado más de quince años desde que Livingstone, en uno de sus periplos por el corazón del continente siguiendo el curso del río Zambeze, se había topado con las Cataratas Victoria.

Este fue el nombre con el que el explorador bautizó la grieta por la que se despeñaban en un impresionante salto las aguas del Zambeze y lo hizo como un homenaje a la reina de Inglaterra. Este fue también el nombre con el que el mundo descubrió una de las mayores maravillas naturales conocidas hasta el momento. Pero mucho antes, los nativos Makololo que habitaban aquella región ya habían escogido una denominación más descriptiva del fenómeno que determinaba su hábitat: Mosi-oa-Tunya, literalmente, el humo que truena.

El principal responsable de este espectáculo de la naturaleza es el río Zambeze, el cuarto de mayor longitud en África después del Nilo, el Congo y el Níger. Sus primeras aguas brotan en territorio zambiano y después de cruzar todo el país de norte a sur por el oeste, llega a la frontera con Zimbabue para crear las Cataratas Victoria. Sus aguas han labrado la profunda grieta en las rocas basálticas a lo largo de miles de años, formando hasta ocho gargantas que además sirven como zona de nidificación de cuatro especies de aves en peligro de extinción como el águila negra o el halcón de taita.

Cataratas Victoria

Foto: Istock

Una de las mayores maravillas del lugar que concentra gran parte de su atractivo es el fenómeno de la llamada lluvia invertida. Con una profundidad de 100 metros de media, 500 millones de litros de agua caen cada minuto a lo largo de los 1.708 metros de extensión por los que se desparrama la cortina de agua más grande del mundo. Esta explosiva combinación de metros y litros produce un vapor de agua que se traduce en un especie de evaporación en forma de millones de pequeñas gotitas que ascienden desde el suelo para posarse en los alrededores de la sabana circundante. El tamaño de la nube de vapor es un prodigio de la naturaleza que alcanza a verse desde más de 20 kilómetros.

Los nombres en los que se dividen las diferentes secciones de la cascada, como la catarata del Demonio o la del Arcoiris no podrían ser más sugerentes. Puesto que esta maravilla natural se extiende entre los países de Zambia y Zimbabue, se crearon dos parques nacionales (uno a cada lado de la frontera) que protegen bajo jurisdicción gubernamental un lugar único en el mundo.

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