Vídeo: la Torre Eiffel en 90 segundos

La historia del icono de París es la de una construcción que nació para una exposición y se ganó el corazón de todos.

Cuando se construyó, las críticas llegaron pronto. París se preparaba para acoger la décima Exposición Universal de 1889, que coincidía con el centenario de la Revolución Francesa, cuando Gustave Eiffel empezó a erigir la que por aquél entonces sería la torre más alta del mundo. Se la definió como "trágica lámpara de calle" (Léon Bloy) o "mástil de hierro de aparejos duros, inconclusos, confusos, deformes" (François Coppée), pero después de 2 años, 2 meses y 5 días, se acabó de construir y llegó el éxito. Casi dos millones de visitantes llegaron a París para visitar la Exposición y su nuevo icono.

 

Eiffel

La Torre Eiffel se había construido para un período de veinte años, pero su creador se dedicó a trabajar para encontrarle una utilidad: en ella se realizaron experimentos de física, observaciones meteorológicas y astronómicas, comunicaciones por telégrafo óptico y estudios de viento. Las funciones científicas salvaron la torre de su desinstalación. Se instalaron varias antenas y desde ella se realizaron las primeras retransmisiones de radio y televisión.

Desde los años 80, el monumento ha sido renovado, restaurado y adaptado regularmente. Hasta la fecha, el símbolo de Francia se ha pintado diecinueve veces, una vez casi siete años.